Ratos de Porão + D.R.I. Teatro Flores, 14/03/2026

El pasado 14 de marzo, el Teatro Flores volvió a ser punto de encuentro para una escena que no necesita presentación. Ratos de Porão y D.R.I., dos nombres fundamentales del hardcore y el crossover, compartieron cartel en una fecha que, más que prometer, cumplió desde el arranque.

UN PRIMER PLATO BIEN PESADO

La noche abrió con Otra Salida, que hizo lo suyo sin vueltas: preparar el terreno. De a poco, el campo se fue poblando y el clima empezó a tomar forma. No hizo falta mucho para entender por dónde venía la mano.El primer golpe lo dio Ratos de Porão. Sin introducciones largas ni tiempos muertos, la banda salió a tocar con la contundencia que la caracteriza. El set fue directo, bien armado, recorriendo distintas etapas de su carrera pero sin caer en el repaso automático. João Gordo se mostró firme al frente, con intervenciones justas, manteniendo esa conexión natural que la banda tiene con el público local desde hace décadas.

El sonido no fue perfecto, con una mezcla algo cruda por momentos, sobre todo en las voces, pero nunca llegó a ser un problema. La energía se sostuvo de principio a fin, tanto arriba como abajo del escenario. En el campo, el movimiento fue constante, pogo activo, gente cantando y una respuesta que acompañó cada tramo del show.

MANTENIENDO LA INTENSIDAD

D.R.I. tomó el relevo sin cambiar la intensidad, pero sí el enfoque. Lo suyo fue más vertiginoso, temas cortos, uno atrás del otro, casi sin pausas. Un set que no dio respiro y que apostó todo a la velocidad y la continuidad. En este caso, el sonido se acomodó mejor, permitiendo que la banda se escuche másdefinida, especialmente en la base rítmica, clave para sostener ese ritmo acelerado. La interacción con el público fue mínima, pero tampoco hizo falta. La respuesta ya estaba ahí, el campo siguió activo, con el clásico ida y vuelta del hardcore, donde el público no solo mira, participa.

En total, más de treinta temas en alrededor de noventa minutos terminaron de armar una noche sólida, sin baches y sin necesidad de artificios. No hubo grandes discursos ni puestas elaboradas, todo pasó por la música y la reacción inmediata que genera. Lejos de quedar como un ejercicio de nostalgia, el cruce entre Ratos de Porão y D.R.I. dejó una idea clara, estas bandas siguen funcionando porque no cambiaron lo esencial. Siguen tocando rápido, directo y sin vueltas. Y el público sigue respondiendo de la misma manera.

En un contexto donde el género se expande y se mezcla con nuevas corrientes, lo de Flores fue una muestra concreta de que el hardcore más clásico todavía tiene lugar.

Txt: Maximiliano Renoldi

Ph: Florencia Giuliana

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