AVENGED SEVENFOLD + MR. BUNGLE, MOVISTAR ARENA, 03/02/2026
No fue una fecha más: el show que formó parte del tramo latinoamericano del tour «Life Is But A Dream…» y que tIene compartiendo cartel a Mr.Bungle y Avenged Sevenfold, contó con mucho sabor a revancha después de la cancelación que tuvo lugar el año pasado a raíz de problemas de salud de M.Shadows, cantante y alma mater de estos últimos. Finalmente en el mismo recinto y con los mismos artistas, la espera derivó en una cálida noche de verano con un estadio colmado en el que cual tuvo lugar una nueva demostración del calor del que es capaz de transmitir la audiencia argentina, a tono con las condiciones climáticas imperantes.

PIDIENDO LA CABEZA DEL SONIDISTA
La velada no arrancó fácil. La productora del evento había comunicado que la cosa iba a arrancar temprano con Mr. Bungle abriendo su show a las 20 en punto, cosa que se cumplió a rajatabla. Hasta ahí nada que reprochar. Lo que sí fue una grosera desprolijidad es que se haya decidido cambiar las vías de ingreso habituales al estadio sin aviso y contradiciendo la información que se daba al respecto. El acceso por la calle Humboldt al campo y cierto sector de plateas fue acotado sólo al campo. De ese modo, los que teníamos platea tuvimos que emprender una larga peregrinación hasta la entrada que está en Av. Dorrego, allá bien al fondo donde el diablo perdió el poncho. Si la medida fue tomada por la organización o por los dueños del estadio es algo que desconozco, pero queda claro que fue una falta de respeto a los asistentes, muchos de ellos perdiéndose el arranque de Patton y cía por ese motivo. Hecho el pertinente descargo sobre el tema pasemos a la muchísimo más grata tarea de repasar las acciones de los anfitriones de esa noche sobre las tablas .

El subtítulo que hace mención al sonidista me fue inspirado por esa gran película de Sam Peckinpah “Tráiganme La Cabeza De Alfredo García”. No se si se apellida así el que se encargó de la consola, pero lo suyo fue tan dantesco que podríamos hacer una película con su desempeño y la misma sería de terror, pero de esas bien gore, con mucha sangre. Pero dejemos por un rato el bochorno del sonido de lado y arranquemos mejor por Mr. Bungle y su peculiar historia.

EL EXTRAÑO MUNDO DEL SR.PATTON
En sus comienzos eran una ignota y muy precoz agrupación (sus miembros eran adolescentes cuando iniciaron su carrera), con una propuesta entre delirante y experimental. De ellos poco se sabía hasta que su cantante, el camaleónico Mike Patton, fue convocado para poner su voz en las filas de Faith No More, cuyo éxito con el álbum “The Real Thing” hizo que la crítica posara su mirada sobre la banda, aunque si bien ésta obtuvo cierta trascendencia, nunca dejaron de ser una banda chica y de culto. Cuando en 2019, Patton anunció una reunión de Mr. Bungle se generó una gran expectativa con el ingreso a sus filas de dos titanes del thrash metal como son Scott Ian de Anthrax y el ex Slayer Dave Lombardo. El reencuentro era en principio para dar un puñado de shows en California pero la química grupal con los recién llegados fue tan buena que decidieron regrabar el primer demo del grupo, “The Raging Wrath Of The Easter Bunny”, trabajo que es un auténtico mazazo en la cervical, mostrando a un Sr. Conejo sonando como una crudísima banda de thrashcore de fines de los 80s.
El excelente recibimiento que tuvo la placa hizo que el proyecto se extendiera en el tiempo y el quinteto se mantenga muy activo a la hora de girar. Como lo vienen haciendo en este tour, arrancaron su set de una manera tan calma como impensada (y bueno, chicos, es Mr. Bungle, ¿qué esperaban?), con el grupo interpretando en español “Tuyo”, tema compuesto por Rodrigo Amarante para la serie de Netflix, “Narcos”. Las rarezas no se detuvieron ahí. De los cinco temas siguientes, en “Anarchy Up Your Anus”, “Bungle Grind”,“Eracist” y Raping Your Mind” las tocaron sin Scott Ian, sumándose éste a sus compañeros sólo en el cover de 10 CC, “I’m not In Love”. ¿La razón? Andá a saber o preguntale a Patton, si podés.

Como ya fue dicho, creo que la cuestión central alrededor de la presentación de la banda, es que todos los que teníamos expectativas por ver una formación con tan buenos intérpretes y que venía de sacar un disco que era una bomba, sufrimos una decepción. Y la responsabilidad absoluta de ese desencanto fue el pésimo sonido que tuvieron durante todo su show. Sonido que, al subir a tocar la banda principal fue lo opuesto a esa bola pastosa que le tocó en suerte a Mr.Bungle. La propuesta del quinteto es de por sí extrema, así que imaginen lo engorroso de escuchar ese ataque sonoro con un audio que era un diario mojado. Así y todo era palpable que Lombardo no le pega a la bata: la faja y siempre parece que está a punto de desarmarla toda.. Que el escurridizo Scott Ian (que, como señalamos, se iba en muchas canciones a un costado del escenario) es de los mejores guitarristas rítmicos del orbe tampoco es un dato novedoso. Por suerte para que la noche de Mr.Bungle no fuera del todo fallida, al frente de la banda estaba ese personaje imposible de no querer llamado Mike Patton. Con sus rastas y la camiseta de la selección puesta todo el show (Scaloni, Patton no es argentino pero antes que el Huevo Acuña no se, eh), lo suyo es puro histrionismo y talento vocal. Te puede cantar con total comodidad tanto un cover hiper hardcore de S.O.D.(“Speak Spanish Or Die”) o la ya mencionada balada romántica de 10 CC (“I’m Not In Love»).

Cuando ciertos frontmen consagrados repiten pelotudeces mal aprendidas cada vez que vienen a tocar acá, al estilo “no hablo muy bien el español, pero mi corazón es suyo”, este ñato se manda largos parlamentos en un más que aceptable castellano, amén de ser muy graciosos. Dado que los Bungle tocan sólo material de su último disco, para completar el set meten varios covers totalmente impensados. Así transitaron por el escenario del Movistar Arena los ya mencionados covers de 10CC y Amarante, a los que se le sumaron el más previsible “Refuse/Resist” de Sepultura, “All By Myself” de Eric Carmen (con un cómico cambio de letra cantada en español) y “Hopelessly Devoted To You” de un tal John Farrar. De los covers cuyas versiones originales conocía, debo decir que estuvieron muy bien. Que pena que esta banda que es casi un supergrupo, no tuvo el contexto que merecía. Si sos seguidor del grupo probablemente entendieses al ver su set que el problema no era la banda sino el que manejaba las perillas. Si esta era tu primera aproximación a Mr. Bungle, andá a verlos si hay una próxima vez, los tipos merecen una nueva oportunidad.

UN PEQUEÑO Y MODESTO ENSAYO SOBRE LA SUBJETIVIDAD

Antes de empezar a desglosar la presentación de A7X permítanme aclarar algo: de ninguna manera me considero un crítico. Creo, y con mucha fe, que ninguno de mis estimados colegas de MADHOUSE tampoco. La especie mencionada me parece despreciable en tanto y en cuanto en mis años formativos veía como destrozaban discos o películas que a mí me encantaban. Ese síndrome de no ser autor de nada porque no les da el piné y basurear lo que el artista sí puede hacer (lo que Mollo llamaría “el periodista que se muere por tocar”), me pareció siempre un acto entre miserable y resentido. Trabajan sobre una materia a la que no sólo no aman, sino que la desprecian. Se basan en una estructura narcisista (si no me gusta a mí, es una mierda), y en un desprecio por la subjetividad ajena. Por lo tanto, en cuanto no me considero un crítico debo decir que ninguna reseña prescinde de lo subjetivo. En mi caso, mi subjetividad no me engancha mucho que digamos con la banda principal del evento que fuí a cubrir. Pero no puedo ser tan necio de no reconocer aspectos positivos de Avenged Sevenfold y que además, sí son objetivos. Uno de esos aspectos sería el grado de convocatoria que logran, con un Movistar Arena repleto y desbordante de pasión por parte de sus fans.

Mucha remera de la banda, muchas ovaciones sobre todo para M. Shadows, un tipo que pese a salir a tocar vestido de calle (pelo corto, remera, pantalón y zapatillas), prescindiendo de atuendos más llamativos o glamorosos, puede sin embargo ser un muy buen frontman. El vocalista manejó muy bien a la audiencia, tuvo una buena noche como cantante y hasta se mostró generoso con la banda soporte subiendo a cantar una canción con ellos.
En segundo lugar en términos de predicamento con el respetable viene ese interesante violero que es Synyster Gates, quien aportó solos de muy buen gusto, y mostrando entenderse a la perfección con su compañero de banda y de rubro, Zacky Vengeance. Mientras la banda hacía lo suyo, debajo del escenario vivimos el típico ritual rockero argento con todos sus clichés. Mucho agite, mucho estribillo y solos de guitarra coreados a viva voz por la gente hablan de un grupo que sabe despertar una fidelidad de esas fuertes y que nosotros los argentinos como público tan bien solemos ofrendar. Un claro ejemplo de esto fue el momento tal vez más emotivo del show, cuando el grupo interpretó “So Far Away” dedicado a su ya fallecido baterista original, The Rev. También hubo dedicatorias para la fanaticada local con “Hail To The King”, uno de los himnos del quinteto.

Lo que queda claro promediando el concierto es que se nota en A7X el oficio y los años en la ruta. La banda suena realmente muy ajustada, dan un espectáculo muy profesional (muy bien pensadas las gráficas de las pantallas y los juegos de luces) y en el plano musical es indudable que han sabido evolucionar desde sus rudos inicios ligados al metalcore, para volverse un grupo más variado en su propuesta.

Cuando sonaron los últimos acordes de “A Little Peace Of Heaven” todos los que estuvimos ahí esa noche entendimos que lo que había terminado de suceder era una de esas fechas que quedan para el recuerdo de los fans por alcanzar la categoría de fiesta total. ¡Enhorabuena para Avenged Sevenfold y su gente!

Txt: Hernán Mariotti

Porteño, cincuentón, melómano, cinéfilo, amante del whisky y la cocina. Licenciado en comunicación, fue agente de prensa en organismos públicos, se desempeñó como productor e investigador periodístico en Arte Canal y participó como redactor de los suplementos “No” y “Turismo 12” de Página/12 y de la versión impresa de Madhouse. Como Do Carmo, baterista frustrado, padre de dos rubias y hombre librepensador.








