FEAR FACTORY, EL TEATRITO, 08/06/2023

La expectativa era muy grande, “The Machine Will Rise” es el nombre que Fear Factory eligió para visitar Argentina en su tour y con justo motivo. Tras pasar un tiempo con los cables pelados, finalmente llegaron para detonar El Teatrito. Dino Cazares, el emblemático fundador y único miembro original de la banda se presentaría con el ya conocido Tony Campos en bajo y Pete Webber de Havok en reemplazo de Mike Heller luego de que éste se bajara de la gira por “temas de programación”. De todas maneras, las expectativas estaban puestas en el debut del vocalista italiano Milo Silvestro, el nombre elegido para la resurrección del grupo, encargado de la nada fácil tarea de reemplazar a Burton C. Bell.

ABRIENDO LA FÁBRICA

La apertura estaba señalada para las 18.20 pero por motivos que desconocemos, las puertas abrieron casi una hora después (ya veníamos de algo así con Cynic y anteriormente con Rhapsody). Y con un poco más de la mitad del público en el recinto, salieron a escena los muchachos de Vector, quienes, con el tiempo como tirano, sufrieron cierta desprolijidad con el sonido. Situación que de todos modos supieron remar con el correr de los temas, todos al pie, para que finalmente su bajista termine tocando en medio del público y festeje su cumpleaños.

A continuación fue el turno de otro conocido de la casa: Climatic Terra, banda que también se encuentra en una etapa de resurgimiento y pasando por un buen momento, habiendo teloneado el año pasado a Cannibal Corpse, y dentro de poco acompañando a Brujería. Con el Teatrito ya lleno, todo iba más que bien hasta que su vocalista Silvina Harris advirtió que: “voló una fase, no sabemos cual…” mientras un técnico hacía malabares con el tablero. El show continuó, pero sufrió un final muy abrupto y una despedida algo amarga.

EL PLAN B DE PLAN 4

Ya con el horario descajetado y pasados (otros) minutos más, salió a escena Plan 4, sin haber podido probar sonido, pero con todas las ganas del mundo. No llegamos ni a prepararnos que, otra vez, un desperfecto dejó a oscuras el escenario, pero esta vez con la banda tocando. Los colegas fotógrafos no tuvieron otra alternativa más que quedarse atrincherados como si estuviésen en un fuego cruzado, hasta que, en el tercer tema permitido, finalmente se hizo la luz para poder captar algunas imágenes. A pesar de todas las contras, la banda del Knario Compiano la descosió: sonó perfecto y calentó la previa de lo que será su show festejo a los 20 años de trayectoria y homenaje al querido Gonzalo Espejo.

¡CAZARES, DINOS SI ARRANCA O NO ARRANCA!

Y si bien hablamos de la máquina, nunca lo hicimos del terror… y éste se hacía más grande a medida que seguía pasando el tiempo y las sombras detrás del escenario susurraban “check check…shit”. Fue así que llegamos a las 22.15 temiendo lo peor: la llegada del fin del mundo… ¡y el mismo llegó!: con Brad Fiedel dando inicio con la icónica canción de “Terminator”, cortinas afuera y el riff taladrante de Cazares para que Silvestro nos grite “Shock” y nos peine el jopo al mismo tiempo que el bombo nos patea el pecho. El clima ya era otro, no importaba nada. Inmediatamente le siguió “Edgecrusher” de la misma placa: “Obsolete”, para que Silvestro se abrace con el público. Y es que este muchacho no solo reemplazó a Bell, sino que fue un verdadero frontman: enérgico, de registro variado, súper cálido y más que feliz en el escenario. Ya para el cuarto tema tenía a todos enchufados a 380 y quizá sea por eso que…¡¡SI, SE CORTÓ LA MALDITA LUZ OTRA VEZ!! mientras sonaba “Powershifter”, como para que ahora si el show sea una verdadera comedia de terror. Pero lejos de la bronca, la gente terminó la canción a capella, bancando y reforzando la conexión con la banda (o, a tono con los incidentes, más bien diríamos atándola con cinta aisladora).

LO ATAMO CON ALAMBRE.

El inconveniente eléctrico provocó que se dé paso a la improvisación para salir adelante: se sacrificó la pantalla de fondo y un par de luces para que continúe el show y paradójicamente fue cada vez mejor, resultando en juegos lumínicos con lo que se tenía. Quizá hubo un abuso de estroboscópica en “Demanufacture” que nos hizo sentir que estábamos en una rave pero qué más da… Fear Factory esta noche dio una batalla real del “hombre contra la tecnología” y no solo la superó con creces, sino que dejó al público completamente extasiado. Tuvieron el enorme gesto de tocar el setlist completo que incluyó desde “Martyr” y “Linchpin” hasta sus temas más recientes y hacer el meet and greet a pesar del horario y de todo. Si, definitivamente la máquina arrasó.

En definitiva, sabemos que son tiempos difíciles, que muchos no estamos como quisiéramos y a casi todos nos queda la música como vía de escape, al menos un rato, salga lo que salga la entrada. Sería más que prudente que se cuide un poco más a la gente en cuanto temas administrativos que se vienen repitiendo en el último tiempo y prevenir lo evitable. Imprevistos hubo y va a seguir habiendo y quedó demostrado esta noche que eso el público lo entiende, le hace el aguante y lo trata de transformar. Por eso, cuidemos lo que sí depende de nosotros para seguir disfrutando de toda esta movida que tanto bien nos hace.

Texto y fotos: Huberto Andrada

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here