PACIENTE: MUSE – “Will Of The People” (Warner Music, 2022)

HISTORIA CLÍNICA: Muse es una de esas bandas que la crítica abrazo como la nueva cosa nueva con el lanzamiento de sus primeros álbumes, primero con “Origin Of Symetry”, donde los paladares negros de la música popular estaban en búsqueda de los nuevos Pink Floyd, Radiohead o algún otro de esos artistas que parecen no hacer nada mal para ellos. Luego llegó “Absolution”, un paso adelante en madurez para la banda de Bellamy y Cía. Pero después paso lo peor que le podría pasar a una banda ante los ojos de los snobs: se volvieron masivos. Esto fue causado fundamentalmente por ese gran compendio de hits que es “Black Holes & Revelations”, que los volvió directamente una banda de estadios. Lo extraño es que, lejos de quedarse con esa fórmula, el trío continuó por una senda cada vez más experimental: Llegó “The Ressistance”, con aires del Queen más setentero y bombástico. Pero no sólo no se detuvieron, sino que redoblaron la apuesta con el complejo “The Second Law”, un disco críptico y barroco que a pesar de no ser del todo redondo, tenía sus méritos. Pero fue con “Drones” donde además de mostrarse cada vez más contestatarios políticamente, los sintetizadores y los simples le quitaban protagonismo a las guitarras, cuya influencia clásica eran una parte importante del ADN de la banda. Pero eso no fue todo, este camino se acentuó aun más con el malogrado “Simulation Theory” disco que además de borrar completamente la identidad de la banda, adolece de una falta de inspiración alarmante. Y así es como llegamos al día de hoy, con Muse siendo la banda que (casi) todos los blogueros de música del mundo aman odiar.

Y bien, ¿qué pasa entonces con “Will Of The People”? Podríamos decir que hay  malas y  buenas noticias. Primero las malas, vamos: El Muse que cada disco que sacaba se volvía imprescindible para el rock, definitivamente no volvió. Hay bastante autoindulgencia, sobre todo en los fraseos vocales de Bellamy, que por momentos suenan demasiado parecidos a cosas de sus trabajos anteriores. Y si bien los resultados de sus últimos trabajos pueden ser erráticos, lo cierto es que nadie puede acusar al grupo de no buscar nuevas variantes sonoras, algo que acá no sucede. En “WOTP” uno puede escuchar un poquito de aquí y otro poquito de allá de la discografía del grupo y quedarse con la sensación de sospecha de autorrobo.

¿Y las buenas? Que “Will…”  quizás no sea un clásico instantáneo, pero es claro que la banda afina muchísimo la puntería a nivel compositivo, entregando, por momentos canciones grandiosas como el tema homónimo, “The Will Of The People”, la marchosamente riffera “Won´t Stand Dow” o “Kill Or Be Killed” esa rola que mira bastante de reojo a “The Killing Moon” de Echo & The Bunnymen, que bien podría haber estado en el mega exitoso “Black Holes…” sin pasar vergüenza. También está “Euphoria”, que recupera al Muse “clásico” que definitivamente no va a pasar desapercibida para los fans de primera hora.

Por otro lado, hay elementos que beben de la estética de sus dos trabajos anteriores, pero lo que no funcionaba en ellos, sí funciona acá, “Compliance” y “You Make Me Fell Like It´s Halloween” sin ser panaceas sonoras, son canciones pegajosas y bailables, en definitiva, himnos efectivos para los after offices. Pero lo que para cualquier estrella pop sería la consagración, para Muse, sigue siendo poco.

Nos queda hablar de las baladas, acá siempre fue más una cuestión de gustos que de talento, que el viejo y querido Matthew lo tiene y de sobra, pero tanto “Liberation” y “Verona” son baladas emocionales, pero bombásticas y con la grandilocuencia típica de esos momentos de solo de comedia musical de Broadway, que quizás para algunos rockeros, sea un poco demasiado. El cierre del disco llega con ratificando posiciones con “We Are Getting Fucking Fucked” es una canción que subraya toda postura política que el trío viene pregonando desde sus inicios en formato pop rock y con espíritu punk.

DIAGNÓSTICO: Con todo, estamos ante un disco que cumple muy bien donde, en algunos momentos, aparece la magia de una banda que supo hackear a la escena a fuerza de talento, influencias eclécticas, pero sobre todo mucha personalidad. “Will Of The People” probablemente no inundará las listas top ten de discos 2022, pero hará sonreír a fans viejos y se anotará himnos de estadio nuevos.

1 Comentario

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here