Dicen que arriba del escenario, TKY le pasa el trapo a cualquier banda. Y algo de eso fue lo que los ilustres uruguayos mostraron en El Teatrito como parte del festejo en tierra argentina de sus primeros 35 años. Amistad, punk rock, cervezas, sudor, y todo lo bueno de los tópicos de la música en vivo, fueron las cosas que se vieron durante las casi 40 (!) canciones que los montevideanos le regalaron a su fiel público nacional. Como buenos hijos del rigor que somos, y sabiendo que no estamos solos, les dejamos esta bonita reseña que, claro, es para todos los valientes. ¡Pasen y lean!

Sin banda invitada, y con el reloj clavado en 20 minutos después de lo anunciado, los cinco TKY salieron al escenario de la mano de “Así Te Quiero”, tal como inicia su último LP (“Todo Está Por Pasar”, 2022). De ahí en más, todo fue una fiesta (de cumpleaños, por supuesto). 

Los TKY se mostraron felices y agradecidos en todo momento, sumado a tu típica verborragia por doquier. Entonces, pudimos disfrutar de canciones de todos sus discos y de frases destacadas como cuando el guitarrista Hugo “Llamarada” Díaz afirmó que Trotsky “no es una banda prometedora sino cumplidora” o cuando el cantante Guille Peluffo opinó entre risas que el público local era “un público difícil” ya que lo recibieron al grito de “gordo p*to”. 

Una banda aceitada, con una formación estable desde hace más de una década y una base (Peluffo, Díaz y el baterista Guillermo “Cuico” Perazzo) que toca sin parar desde 1991, dan como resultado un setlist impecable, con momentos de intensidad como “Más Allá o Más Acá”, canciones hermosas como “El Cielo”, clásicos como “Tarde de Sol”, o estrenos como “Por Siempre Jamás”. 

En un momento, cuando parte del público empezó a pedir “tocá Problemas”, el histriónico Llamarada les respondió “miren, Problemas es el tema 32. Si quieren, lo tocamos. Y después el 33, 34, 35 y nos vamos a la mi*rda”. Lo que deparó, claro, en risas de todos los presentes. 

En medio de todo, nos dieron la bienvenida al tercer mundo, surfeamos un tsunami, nos dejamos llevar, atravesamos mil infiernos, nos ubicamos detrás del arco, y vimos pasar al funebrero. Llegando al final, por supuesto que tocaron “Problemas” y “Sueños Rotos”. Porque, ante todo, las raíces del punk rock siempre están presentes. 

Después de “Historias Sin Terminar”, pensábamos que paradójicamente todo había terminado. Pero, como dijo Guille “queríamos tocar 35 canciones nada más, pero es imposible”. Y hubo más, hasta que luego de el clasicazo “Do You Love Me”, todo llegó a su final. 

Extasiados, felices, sudados y bebidos, como todo festejo que se precie de tal. Y eso que estos simpáticos uruguayos, sólo querían una noche de rock. ¡Vamo arriba!

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