
Tiene canciones de rock inspiradas en Elvis Presley, peleas de bar bajo el agua y una vaca con botas de goma… Si creés que conocés la película «Top Secret!», pensalo de nuevo. Porque esta parodia protagonizada por el recordado Val Kilmer (QEPD) que combinaba historias de espionaje con la Guerra Fría y el rock de Elvis en un mix tan delirante como improbable, saboteó todas las reglas de Hollywood y convirtió el absurdo en una forma de arte. Para celebrar un nuevo aniversario del estreno de esta película en Argentina (el 23 de agosto, dos meses y un día después del estreno en EE.UU.) te traemos una vasta lista de datos y curiosidades que posiblemente desconocías de una película única, influyente, divertida y profundamente rockera, ¡donde ni siquiera sus realizadores tenían idea de dónde se metían!

1. LOS DIRECTORES DETRÁS DE «TOP SECRET» FUERON EL MISMO TRÍO QUE HIZO «AIRPLANE»: Hablamos del trío más conocido como ZAZ y conformado por Jim Abrahams y los hermanos David y Jerry Zucker. Tras la explosión de popularidad de «Airplane» (1980) -que en castellano se llamó «¿Y Dónde Está El Piloto?»– el estudio les dio vía libre para hacer otra parodia. El equipo la calificó como «la pesadilla más divertida en la que han trabajado».

2. EL TRÍO ESTABA DESGASTADO. Después de la fama y las riquezas que vinieron con «Airplane!«, los tres realizadores no sabían exactamente qué hacer a continuación, así que crearon la serie de televisión cómica «Police Squad!», pero no fue un éxito y solo duró una temporada. Así que para su próximo proyecto, los Zucker y Abrahams volvieron a un guion en el que habían estado trabajando antes de hacer «Airplane!«, uno que era una mezcla de ideas basadas en cosas que les gustaban, en particular, películas de guerra en blanco y negro de los años 40, thrillers de espías de la Guerra Fría, las historias de la resistencia francesa y las películas de Elvis. Se podría decir que era una película de parodia de rock and roll y de la Segunda Guerra Mundial. Estos tres géneros se mezclaron en una batidora, y así fue el inicio de lo que se convertiría en «Top Secret!«. En cuanto a la fallida «Police Squad!», no fue un fracaso del todo, ya que los Zucker y Abrahams la usarían como base para «The Naked Gun!» («La Pistola Desnuda»), que, por supuesto, fue un gran éxito.

3. EL TRÍO EN REALIDAD FUE CUARTETO. Cuando los ZAZ finalmente se pusieron a trabajar en lo que se convertiría en Top Secret!, chocaron contra una pared creativa: el proyecto simplemente no avanzaba. Según David Zucker, tenían la idea básica de la mezcla de géneros pero no sabían qué hacer ni cómo hacerlo ni por dónde comenzar. Fue así que el director y guionista canadiense Martin Burke fue convocado para dar una mano con el guion. A lo largo de su carrera, Burke hizo películas de guerra como asimismo comedias de guerra (incluyendo «Power Play», «The Second Civil War» y «Pentagon Wars«) y también ha realizado varios documentales de guerra, de modo que conseguir su ayuda fue una bendición para el trío. Jerry Zucker afirmó que si no fuera por Burke, todavía estarían encerrados en una habitación «tratando de descifrar el maldito guión».

4. UNA ALEMANIA SITUADA ENTRE CALIFORNIA E INGLATERRA. El presupuesto de «Top Secret!» osciló entre los 8.5 y los 9 millones de dólares, un poco bajo para una producción de Hollywood habitual pero bastante grande para los ZAZ, ya que superaba el de su película anterior, «Airplane!«, que costó U$ 3.2 millones. Y a diferencia de «Airplane!«, que se filmó en California, el rodaje de «Top Secret!» se trasladó al Reino Unido, concretamente a Surrey, Inglaterra, y a los Shepperton Studios. BONUS: En el estudio, la producción encontró un modelo en miniatura de una ciudad que se usó para «Superman: La película» y lo reciclaron para la escena en la que Nick Rivers entra en una habitación y mira la calle a través de una ventana: el paisaje que observa es la mencionada maqueta, con unos bonitos ratoncitos corriendo por la calle. BONUS II: El diseñador de producción Peter Lamont también trabajaría en la película, conocido por su diseño de producción en las películas de James Bond, así como en varias de James Cameron, incluyendo «Aliens» y «Titanic«.

5. LOS CAMEOS ESTUVIERON PROHIBIDOS. Una política que los Zucker y Abrahams tenían con Top Secret! era no tener caras famosas haciendo cameos a lo largo de la película, ya que ese fue un gag que se hizo previamente en «Airplane!«: Simplemente no querían repetirse. Por eso no hay muchas caras conocidas en «Top Secret!», con la excepción de Omar Sharif, famoso por «Dr. Zhivago«, Peter Cushing, famoso por tantas películas de Hammer Horror, y Michael Gough (el Dr. Flammond, padre de Hillary), famoso por ofrecerle un sándwich a Batman en las peliculas de Tim Burton y de Joel Schumacher (curiosamente, volvería a trabajar junto a Kilmer en «Batman Forever»). Sin embargo, los famosos cameos cómicos resurgirían años después en «The Naked Gun!«, otra joya de los ZAZ. BONUS: A pesar de la regla que los prohibía, hubo rumores acerca de la posible inclusión de un cameo de una importante estrella de rock, posiblemente Mick Jagger o David Bowie. Pero esto nunca sucedió por motivos que se desconocen.
6. EL CAMEO DEL PAC-MAN CASI FUE ELIMINADO. Hubo como siempre una excepción a la regla de cameos con la fugaz aparición del Pac-Man (que de última tampoco es una persona real), que casi se elimina debido a temores legales. En la escena donde se ve el mapa de Berlin y el auto de Nick Rivers que recorre la ciudad, se incluyó una toma rápida del clásico personaje de videogames comiéndose los rastros de la ruta: fue algo tan breve que la empresa Namco, dueña del personaje, jamás opuso una demanda (y de hecho se le agradece en los títulos finales). Los fans con vista de halcón aún gritan de alegría cada vez que captan ese cameo, uno de los tantísimos «huevos de pascua» de la película.

7. EL PRIMER PAPEL DE VAL KILMER EN UNA PELÍCULA FUE ESTE. Antes de Batman, antes de «Top Gun», y mucho antes de convertirse en un ícono de Hollywood, el carilindo (pero muy buen actor) Val Kilmer fue elegido para interpretar al galán del rock and roll Nick Rivers. Los Zucker y Abrahams se interesaron en Kilmer después de verlo en una obra de teatro llamada «Slab Boys«, tras lo cual fue llamado a audicionar

8. Y CONSIGUIÓ SU PAPEL GRACIAS A UN VIDEO. La audición de Val Kilmer incluía un video casero -un tanto bobo, según sus propias palabras- de él mismo como Nick Rivers, con peluca y modismos de los años 50. Así superó a docenas de actores, incluyendo a algunas auténticas estrellas del rock, cantando versiones de Elvis Presley en su audición. Cuando los productores vieron el video de Kilmer, se dieron cuenta de que tenía esa chispa especial, una mezcla de sinceridad e ironía que requieren las imitaciones de Elvis. Aun así, el actor recuerda haber estado nervioso por el timing cómico, ya que anteriormente solo había hecho obras dramáticas. El set se convirtió rápidamente en su campo de entrenamiento cómico.
9. Y SE HIZO CARGO ÉL MISMO DE TODAS SUS PARTES CANTADAS. ¿Sabías que Val Kilmer estaba tan decidido a dominar el papel de estrella de rock en «Top Secret!» que grabó sus propias voces para los temas inspirados en Elvis? Desde el primer día, insistió en cantar todo él mismo para conseguir una onda auténtica. Lo hizo sin ayuda ni doblaje ni autotune (que por 1980 ni existía) e incluso ayudó a reescribir algunas letras para hacerlas más divertidas. Los directores admiraron su entusiasmo y quedaron tan impresionados que dijeron que sus habilidades musicales sellaron el éxito. Es más: un chiste interno del rodaje afirmaba que si el tipo seguía así, podría convertirse en un ídolo musical antes que hollywoodense.
4. TANTO FUE ASÍ QUE LUEGO LANZÓ UN ÁLBUM. Val Kilmer canta él mismo las canciones del film y se llegó a publicar un CD de seis canciones, grabadas con músicos reales y una producción de calidad de estudio. Es más, existe un vinilo de ardua localización. El álbum no entró en los rankings cuando salió, pero con los años se convirtió en un clásico: hoy en día, los coleccionistas pagan un dineral por las copias de vinilo.

5. LUCY GUTTERIDGE TENÍA FORMACIÓN ACTORAL CLÁSICA. De hecho, esta actriz británica interpretó a Shakespeare antes de ser Hillary Flammond, la agente de la resistencia de la cual se enamora Nick Rivers. Lucy Kérimée Gutteridge (tal su nombre completo) estaba acostumbrada a los diálogos de Shakespeare y a las producciones teatrales dramáticas (tuvo incluso una nominación al premio Golden Globe por su actuación en la serie de televisión británica llamada «Little Gloria… Happy at Last«) pero se animó a meterse en «Top Secret!» para probar algo nuevo… Y terminó admitiendo que a veces era desconcertante: abría su guión por la mañana solo para ver nuevos chistes garabateados en los márgenes y escenas que el día anterior no existían. Más tarde declaró que actuar junto a pollos de goma y un caos repleto de payasadas fue una de sus experiencias creativas más liberadoras.

6. CASI FUE REEMPLAZADA POR UNA ACTRIZ NEOCELANDESA. Lucy casi se queda sin el papel de Hillary ya que la actriz neocelandesa Pamela Stephenson audicionó originalmente para ese rol. En ese momento, había protagonizado el programa de sketches británico Not the 9 O’Clock News, así como Superman III, y también era miembro actual del elenco de Saturday Night Live. Sin embargo, después de su audición, no obtuvo el papel ya que, según Stevenson, los Zucker y Abrahams estaban buscando una actriz francesa. Así que la Stevenson consiguió que un agente de casting le consiguiera una segunda audición. Esta vez, se hizo pasar por una actriz francesa, con un nombre francés falso, una peluca y un disfraz. Y fue durante su segunda audición que se quitó la peluca para revelar que era ella. Y aunque todos se rieron de esta broma… no fue elegida. En cambio, el papel fue para la Gutteridge y, al igual que para Kilmer, este fue su primer gran papel en el cine. Sin embargo, ella había estado en una popular serie de televisión británica llamada «Little Gloria… Happy at Last«, por la que ganó una nominación al Globo de Oro.

7. EL TEMA DE LA PELI NO INTERESÓ MUCHO DE ENTRADA. «Top Secret!» al principio, fue difícil de vender: algunos directivos del estudio se quejaban de que el público no entendería una película que parodiaba tanto a los nazis como al rock de los años 50. Pero los ZAZ creían que si disparaban suficientes chistes, desde gags con carteles al azar hasta canciones cómicas, la gente se subiría al carro. A pesar de no igualar a «Airplane!» en taquilla, la película ha encontrado desde entonces una devotísima base de fans que aprecia su disparatada mezcla de géneros.

8. EL TÍTULO ORIGINAL NO FUE «TOP SECRET». Pudo haber sido «Secret Service» (Servicio Secreto) o «Drastic Measures» (Medidas Drásticas). ZAZ y su equipo barajaron múltiples ideas, pero finalmente se decidió por Top Secret! porque sonaba a cosa de espías y era a la vez lúdicamente genérico. El estudio -para variar- se opuso, aduciendo que era un título muy simplón, pero los creadores insistieron en que era perfecto y que representaba como ningún otro el tono desenfadado y cómico de la película. Años después, los fans no pueden imaginarla con otro nombre.

8. LOS ZAZ USARON EL MÉTODO DE «SOBRECARGA DE CHISTES». No sabemos si el triunvirato directivo conoce aquello de que «lo que abunda no daña» o «mejor que sobre y no que falte», pero sí creían que había que tener una megaproducción humorística, ya que incluso si la mitad de los chistes no funcionaban, la otra mitad sí lo haría. Así que las escenas estaban repletas de juegos de palabras, gags visuales o diálogos bizarrísimos. Los directores le dijeron al elenco: «No se preocupen por la sutileza. Queremos una gran energía». Val Kilmer dijo que entrar en este tornado cómico fue a la vez emocionante y vertiginoso, especialmente para un actor novato acostumbrado a sets más estructurados.

9. MUCHOS DE LOS GAGS FUERON IMPROVISADOS. La manía cómica era interminable, y los directores animaban a los actores a tratar cada escena como una farsa teatral, dándoles libertad para que intentaran cualquier cosa que pudiera provocar risa. Un famoso momento improvisado: el soldado que recibe una bofetada y luego se da la vuelta y abofetea a otro sin motivo. Otro, el perro que ladra al ritmo de la partitura (fue pura casualidad). ¡El guion era más una sugerencia que un manual!
10. HAY UNA RAZÓN POR LA QUE TODO PARECE UN DIBUJO ANIMADO. Lucy Gutteridge, que interpretó a Hillary Flammond, dijo más tarde que trabajar en Top Secret! se sentía como vivir dentro de un dibujo animado. Cualquier día, podía presenciar un truco caótico como una vaca con botas o un cantante de salón cayéndose en un escenario acuático. Los directores usaron la lógica de la animación intencionalmente. Si un chiste tenía sentido en un corto de Bugs Bunny, entonces lo llevaban a la realidad. Por eso las escenas se cortan repentinamente, los objetos cambian de tamaño y los personajes desafían la física. La idea era desestabilizar a los espectadores para que sintieran que cualquier cosa podía pasar. El resultado: una película donde cada escena tiene una sensación totalmente diferente de las demás.
11. LOS EXTRAS EN LA CENA HACÍAN QUE LA GUTTERIDGE SE TENTARA. En la escena de la cena con Hillary Flammond, Gutteridge luchaba por mantener la compostura porque a los extras se les asignaban tareas cómicas. Algunos dejaban caer platos en perfecta sincronía. Otros realizaban bocetos cómicos silenciosos. Cada vez que ella comenzaba una línea seria, vislumbraba a un camarero tropezando o un objeto al azar cayendo, lo que la obligaba a reprimir la risa.
12. LA ESCENA INICIAL DE LA PLAYA PARODIA A «BLUE HAWAII», «GIDGET» Y LOS BEACH BOYS, TODO A LA VEZ. «Blue Hawaii» es una peli de Elvis de 1961, «Gidget» es otra de 1959 con Sandra Dee y los Beach Boys (creemos) no necesitan presentación. Por eso cuando en la escena inicial la canción «Skeet Surfing» (tiro al plato, en castellano) combina el surf rock de los 60 con armamento de estilo militar, los directores querían dejar claro de inmediato que esta película no se limitaba a parodiar una sola cosa: de hecho, estaba dispuesta a burlarse de todo… Los miembros del equipo bromeaban con que era la fiesta en la playa más extraña a la que habían asistido, especialmente cualdo Kilmer empezó a tararear sobre disparar mientras surfeaba una ola. el producto final fue una introducción brillantemente tonta, que hacía saber a los espectadores que la película no se iba a achicar ante visuales descabellados.

13. Y SE FILMÓ EN UNA PLAYA AUTÉNTICA… PERO NO CALIFORNIANA. La escena de apertura con «Skeet Surfin'» se filmó en una playa con surfistas reales y genuinos platos de arcilla volando por encima. Para la escena usaron 30 extras, los entrenaron en pasos de baile y en el manejo del rifle, y filmaron la escena durante dos frías mañanas en la playa de la Bahía de Holywell, en Newquay, Cornualles, Inglaterra. Aunque las escenas se diseñaron para parecerse a Malibú, se filmaron en el Reino Unido, y la bahía de Holywell, en Cornualles, es la distintiva playa con acantilados.
14. LA ESCENA DE LA LIBRERÍA SUECA FILMADA AL REVÉS ES TOTALMENTE REAL. La escena donde los personajes hablan al revés no se filmó con trucos de cámara ni corriendo la imagen en reversa. Todo fue coreografiado y filmado al revés, y luego reproducido al revés para que pareciera normal, añadiendo otra capa de absurdo. Se ven peces volando de vuelta a una pecera, libros flotando hacia las estanterías Los diálogos se memorizaron línea por línea en fonética inversa, minuciosa y escrupulosamente. Los actores tuvieron que entrenar con profesores de dicción solo para pronunciar las palabras al revés. Incluso ensayaron movimientos corporales y manejo de utilería al revés. Luego, el metraje se invirtió durante la edición. Fue todo tan complicado que la escena tardó cuatro días enteros en rodarse para solo un minuto en pantalla. El resultado: un momento surrealista que aún se estudia en las escuelas de cine como una de las escenas más extrañas jamás realizadas. Tiempo después, Cushing consideró que esta fue sin dudas la escena mas extraña de toda su vasta carrera.



15. EL GAG DEL OJO GIGANTE DE PETER CUSHING SE CREÓ CON EFECTOS PRÁCTICOS. En la escena donde mira un libro a través de una lupa y al retirarla de su rostro su ojo se ve enorme, no hubo ningún efecto especial computarizado: en esa época aún no se usaban. Fue así que para lograr esta imagen, se usó un maquillaje facial que mostraba un ojo de gran tamaño. La protesis era tan pesada que apenas podía mover la cabeza cuando lo tenía puesto… Cushing, talentoso actor conocido por sus innumerables papeles en películas de terror serio, disfrutó muchísimo de su escena. Incluso improvisó algunos momentos adicionales, como parpadear dramáticamente solo para enfatizar el efecto. BONUS: El molde de yeso de la cabeza de Cushing usado para crear la prótesis ocular en «Top Secret!» fue vuelto a usar para el CGI (Computer Generated Imagery, es decir las imágenes creadas con un software informático) de «Star Wars: Rogue One» (2016)
16. LA PELEA SUBMARINA EN EL BAR SE RODÓ SIN CGI NI CABLES. La pelea de bar bajo el agua fue una de las escenas más ambiciosas de la película; los realizadores la consideran su gag más ambicioso y casi no se llevó a cabo por motivos de seguridad. Para lograrla, construyeron un set de bar dentro de un tanque gigante, y luego los actores fingieron pelear como si la gravedad se hubiera invertido. Se necesitaron semanas de entrenamiento, utilería con peso a medida y un equipo completo de buzos auxiliares, listos para suministrar aire a los actores o intervenir en emergencias; al respecto Kilmer recordaba que tratar de parecer despreocupado bajo el agua mientras vestía un traje y evitaba ahogarse de verdad era casi imposible. El efecto final es una escena extraña, como un sueño, que parece hecha casi sin esfuerzo pero que requirió semanas de planificación… Fue la primera -y quizá la única- pelea submarina a puñetazos en la historia del cine filmada íntegramente en una sola toma.

17. LA VACA CON BOTAS SE INSPIRÓ EN UN CHISTE DE FAR SIDE COMICS. Los Far Side Comics, creados por el artista Gary Larson (básicamente chistes de un solo panel que utilizan mayormente vacas como protagonistas) fueron la fuente del inspiración de uno de los gags más desopilantes de toda la película. La idea de que dos miembros de la resistencia se disfrazaran de vaca -calzada además con botas militares- para entrar al castillo enemigo era tan absurda que los directores construyeron toda la escena en torno a él. Aunque hacerla realidad no fue lo fácil que se podría sospechar: la producción construyó un disfraz de vaca de tamaño natural con botas de goma enormes y luego metieron a un pobre doble dentro. Bajo el calor de los reflectores, el doble, cuentan los testigos, sudaba a mares. Por tal motivo pensaron entonces en usar una vaca auténtica: durante dos semanas entrenaron a varias vacas, no solo a una, y mandaron a hacer botas especiales que se cerraban con velcro y que no tenían suelas (para que los bovinos no se las quitaran). BONUS: Una de las vacas se portaba tan bien que el equipo de filmación bromeaba diciendo que seguía las instrucciones mejor que la mayoría de los extras.

18. MUCHAS DE LAS FRASES EN ALEMÁN DE LA PELÍCULA NO TIENEN SENTIDO. A los actores que interpretaban a los villanos de Alemania del Este se les pedía a menudo que dijeran cualquier cosa que sonara furiosa y europea, como la frase «Ich liebe dich mein schätz!» («te amo, mi dulce»), que el oficial Von Horst grita marcialmente en respuesta a la orden del general Strecht, o el «Hotel Gey Schlüffen» (en yiddish, algo así como «buenas noches» o «andá a dormir»). Algunos incluso inventaron palabras falsas en alemán. De hecho, a un actor se le escapó la frase «sauerkraut disco» durante una discusión a gritos. Los espectadores que hablaban alemán de verdad estallaban en carcajadas o se quedaban mirando, totalmente confundidos. Los cineastas admitieron más tarde que priorizaron el ritmo y el tono sobre la traducción real.

19. EL DEPARTAMENTO DE UTILERÍA SE VOLVIÓ COMPLETAMENTE LOCO. Desde un teléfono gigante del tamaño de una heladera hasta un libro titulado «101 Chistes Nazis», cada objeto del set estaba hecho a medida para esta comedia, claro ejemplo de esas donde parpadeaste y te perdiste el chiste. En una escena, una estantería se derrumba sin razón alguna: no hay preámbulo ni desenlace; el sentido, ninguno. Simplemente era gracioso. El equipo creó cientos de gags visuales, la mayoría de los cuales los fans aún descubren al volver a ver la película (¡hacé la prueba!).

20. CADA SET TENÍA CHISTES OCULTOS. La regla de «nunca desperdiciar un set» los guió a insertar gags rápidos siempre que fuera posible. Si tenían un pasillo, averiguaban cómo hacer que un personaje se resbalara con una cáscara de plátano. Si había un granero, al azar mostraban un burro con sombrero. Los diseñadores del set se superaron a sí mismos con extraños carteles de propaganda. Por ejemplo, se puede ver un eslogan en mitad alemán, mitad inglés, alabando las «libertades de la gente local». El film contiene bastantes gags escritos como por ejemplo cuando el manager de Nick Rivers está leyendo un periódico titulado The Daily Oppressor o cuando en la escena de la librería sueca se observa un libro titulado “Lesbian bars of North Carolina”. A los miembros del equipo les resultaba agotador, pero los resultados hablan por sí mismos: los espectadores observadores encuentran por todas partes los así llamados «huevos de Pascua» (de los cuales en MADHOUSE hablamos en este informe de la peli «Rocky Horror Picture Show»), detalles cómicos que recompensan todas las veces que volvés a verla.

21. LA ILUMINACIÓN TENÍA QUE RESALTAR LOS CHISTES. El director de fotografía Christopher Challis resaltó la dificultad de iluminar escenas repletas de gags visuales. Si usaban la típica iluminación de Hollywood, podría «borrar» un chiste basado en un accesorio o eclipsar un juego de palabras garabateado en la pared. La solución fue mantener una configuración flexible, permitiendo que los elementos cómicos permanecieran visibles. Este enfoque tomó más tiempo, pero le dio a «Top Secret!» la superposición cómica que a los fans les encanta descubrir cada vez que la vuelven a ver.

22. EL PORQUÉ DE LA FOTO DE CHER. Antes de que Nick huya de su celda y se encuentre con el Dr. Flammond, intenta escaparse una serie de veces sin éxito, probando diferentes respiraderos de la prisión (incluso termina asomando la cabeza por el inodoro), solo para descubrir que todos conducen a su celda, al mejor estilo Scooby-Doo. David Zucker señala que la celda de Nick contenía una foto de Cher porque Kilmer salía con ella en la vida real.

23. VAL KILMER REALIZÓ LA MAYORÍA DE SUS PROPIAS ESCENAS DE RIESGO (INCLUYENDO ALGUNAS BASTANTE DOLOROSAS) Como suele decirse, Val no esquivó el bulto, pero éste se lo llevó por delante en más de una ocasión… En una escena donde sale despedido de un caballo falso, aterrizó mal y se lastimó la cadera, pero posteriormente rechazó que lo reemplazara un doble. También hizo sus propias caídas, zambullidas e incluso los números musicales mientras se deslizaba por las mesas. Constantemente volteaba mesas, saltaba o realizaba pasos de baile al azar. Al final del día, estaba cubierto de moretones y sin voz de tanto cantar melodías de rock. Kilmer destacó que la experiencia le enseñó el valor de la disciplina cómica, ya que lograr un chiste puede ser tan difícil como clavar un monólogo dramático. Y agregó con una sonrisa: «Si hubiera querido ser un actor serio, esta habría sido la forma más ridícula de empezar… pero disfruté cada minuto».
24. A SHARIF LE ENCANTABA LO ABSURDO. Omar Sharif, legendario por sus papeles en «Doctor Zhivago» y «Lawrence de Arabia», sorprendió a los fans al aceptar hacer un cameo como el Agente Cedric. Muchos en el set tenían la impresión de que no le gustaría la absurda premisa de la película, pero sucedió todo lo contrario: Sharif aprovechó la oportunidad de hacer un papel cómico, diciendo que rara vez tenía la oportunidad de ejercitar ese músculo. Le pareció refrescante estar en una película que no se tomaba nada en serio. El cameo es corto pero memorable, con Sharif luciéndose con frases que hacen un guiño a su dramático pasado. BONUS: Cuando el personaje de Sharif entra en la habitación de la protagonista metido dentro de un auto compactado, en varias tomas se observa que quién va dentro del vehículo aplastado es un enano con la foto del actor en la cara (!)
25. CANTAR EN ESTA PELÍCULA AYUDÓ A KILMER PARA INTERPRETAR A JIM MORRISON. El canto de Val Kilmer a lo largo de la película incluye canciones como «How Silly Can You Get?». Después del rodaje, algunos en la industria notaron su rango vocal. Años más tarde, esa habilidad para el canto resultó útil cuando interpretó al recordado Jim Morrison en «The Doors» (1991). Kilmer le atribuye a Top Secret! haberle ayudado a vencer el miedo escénico a cantar frente a una multitud. A menudo bromeaba diciendo que si podía hacer una imitación de Elvis en un traje de neopreno de neón, todo lo demás era fácil.

26. EL PROTAGONISTA FUE APODADO «GOLDEN BOY» Kilmer se ganó un nuevo apodo en el set, «Golden Boy» (Chico de Oro). No solo era una cara nueva, sino que también interpretaba a una estrella similar a Elvis en la película, cantando baladas de rock para fans adoradores. Todo el elenco bromeaba con él sobre su potencial como ídolo adolescente, especialmente después de ver con qué facilidad llevaba el micrófono y la guitarra. Kilmer, sin embargo, le restaba importancia, prefiriendo mantener el ambiente cómico en lugar de interpretar una personalidad de «rompecorazones».
27. KILMER CONSERVÓ UNA GUITARRA DE UTILERÍA Y LA USÓ AÑOS DESPUÉS CUANDO SALIÓ DE GIRA CON UN SHOW DE COMEDIA MUSICAL. El actor señalaba que es la única guitarra que sobrevivió al hecho de ser falsa, haber estado bajo el agua y prendérsele fuego. Incluso bromeó diciendo que la guitarra merecía su propio crédito cinematográfico. Los fans que asistieron a sus shows en la década del 2000 tuvieron la ocasión -y si se quiere, el privilegio- de haber visto esa misma guitarra de cerca.
27. EL HIMNO ALEMÁN ESTÁ INSPIRADO EN EL DE LA SECUNDARIA DONDE IBAN LOS ZAZ. David Zucker contó en una entrevista que el himno, lleno de chistes divertidísimos (aunque anticuados) sobre Alemania del Este, era una versión reescrita del Himno del Instituto Shorewood, la secundaria donde estudiaron (o algo así) Abrahams y los Zuckers. Combinando a los comunistas con los nazis, la letra del «himno nacional» de Alemania del Este de la película incluso advierte que intentar escapar podría no ser una idea brillante si valorás tu vida. A saber: ¡Heil, Heil, Alemania del Este! / Tierra de vid y uvas / Tierra donde te arrepentirás / De cualquier intento de escape / No importa si corrés y saltás / O excavás un túnel bajo el muro / Olvídalo, los guardias te matarán— ¡Si la cerca electrificada no lo hace primero!
28. LA ESCENA INEXPLICABLE DEL FORD PINTO TIENE SU EXPLICACIÓN. “Una de las escenas que provocaba más risas en todas las proyecciones era el choque del Pinto”, dice Jerry Zucker, refiriéndose a una escena en la que un Jeep golpea sutilmente a un Ford Pinto, provocando su violenta explosión. Como explica Abrahams: “Eso estaba basado en que, en los años 60, hubo muchos accidentes automovilísticos en los que los Pintos eran chocados por detrás y explotaban”. ¿El motivo? El Ford Pinto tenía una seria falla de seguridad: el depósito de combustible estaba ubicado detrás del eje trasero en un espacio muy reducido y sin refuerzos, lo que lo exponía a daños en colisiones traseras, provocando fugas e incendios aún con el menor choque.
29. LOS NOMBRES DE LOS MIEMBROS DE LA RESISTENCIA ALUDEN A LA IGNORANCIA YANQUI. “Quedé muy contento con los actores de la resistencia francesa, quizá porque eran gente estupenda y los recuerdo con cariño”, explica Jerry Zucker. Cada uno de sus nombres era un reflejo absurdo de lo poco que saben de francés la mayoría de los estadounidenses. Algunos eran nombres de comida, como Croissant, Souffle, Escargot y Chocolat Mousse (medialuna, suflé, caracol y mousse de chocolate) y otros palabras de uso común en francés: Chevalier, Montage, Détente, Avant-Garde, Déjà Vu y Letrine (caballero, montaje, relajación, vanguardia, ya visto y letrina). BONUS: Según wikipedia, el actor Eddie Tagoe, que encarnaba a Chocolat Mousse (o Café Olé, según la traducción al castellano) en el 1995 dejó la interpretación para practicar la reflexología en el equipo de fútbol inglés Newcastle United (!)
30. EL GAG DEL BALLET ESTÁ INSPIRADO EN UN DESODORANTE. Durante la función de El Cascanueces a la que asiste Nick, un grupo de bailarines masculinos aparecen con enormes bultos en la entrepierna sobre los cuales va brincando la bailarina… David Zucker revela que parte de eso surgió de un sketch que el trío realizó en el escenario años antes. «Teníamos un espectáculo llamado ‘El Ballet de la Guardia Derecha’, y el chico y la chica empezaban con un vals mientras se rociaban Guardia Derecha bajo los brazos. (N: Right Guard es la marca de un conocido desodorante estadounidense) Luego entrábamos Jerry, Jim y yo, y mostrábamos bultos grandes y rellenos… Provocaba mucha risa; esto era lo que se consideraba humor en los años 70″.

31. LOS NAZIS QUE NO ERAN NAZIS… ERAN NAZIS. Se supone que los alemanes de la película son alemanes orientales, pero sus uniformes son de la época nazi sin las esvásticas; hay que señalar que los uniformes de Alemania Oriental se parecían más a los nazis que a los de Alemania Occidental, debido a que la RDA reutilizaba viejos uniformes nazis, así que hay un toque de veracidad televisiva. BONUS: Los tres nazis que entran en una habitación tirando la puerta abajo son ni más ni menos que los tres directores del film. BONUS 2: “Un chiste muy bueno es cuando uno de los miembros de la resistencia francesa lanza a un guardia alemán por el precipicio, y este cae al suelo y se rompe en mil pedazos”, cuenta Jerry Zucker. ¿Cómo se logró tal efecto? “Estaba hecho de yeso”.
32. EL TÚNEL DEL DR. FLAMMOND ES UN TÚNEL AUTÉNTICO. “No nos olvidemos del Lincoln Tunnel», dice Jerry Zucker, refiriéndose al chiste donde el Dr. Flammond, encarcelado, construye un túnel con una cucharita para escapar de la prisión, pero cuando Nick se asoma por el mismo, no ve un agujero húmedo, sofocante y mal iluminado sino todo lo contrario: hay iluminación, paredes de cemento y señalización. De hecho lo que se ve es una toma del Túnel Lincoln de Nueva York. “Hay muchísimas películas donde un preso cava un túnel”, dice Jerry Zucker. “Así que pensamos que sería divertido tener un túnel increíble. Empezó como un túnel que el Doctor cavó; luego pensamos: ‘¿Qué carajo? ¡Que sea como el Túnel Lincoln!’”.

33. LOS CRÉDITOS FINALES ESTÁN REPLETOS DE CHISTES. Los propios créditos finales incluyen chistes con descargos de responsabilidad aleatorios o notas de agradecimiento falsas. Este truco también se usó en «Airplane!», pero «Top Secret!» lo lleva más allá, animando a los fans a quedarse hasta que la pantalla se quede en blanco. Un par de ejemplos: aparece un espacio para alquilar con un sutil “This space for rent”, hay créditos falsos con juegos de palabras en inglés («Hey diddle diddle — The cat and the fiddle», «Foreez — A jolly good fellow», etc.) y Nick y sus coristas aparecen como un grupo auténtico… Si bien no todos captan estos detalles ocultos, quienes lo hacen aprecian la frutilla extra del pastel cómico.


34. EL AFICHE DE LA PELÍCULA SE BURLABA DE INDIANA JONES. El póster estándar utilizado para promocionar Top Secret! simplemente muestra la vaca con botas. Sin embargo, hubo un póster alternativo que tiene el gran lema: THE HERO IS A BERK (El héroe es un idiota). Aclaremos que «berk» es una vieja palabra del slang británico para «idiota» o «estúpido». De tal modo, esta versión es en realidad una parodia de un póster alternativo de Indiana Jones y el Templo de la Perdición, que tiene el mismo diseño y fuente, solo que el de Indiana Jones dice THE HERO IS BACK (El héroe ha vuelto)… Lo que se dice una cargada amistosa: después de todo, ambas películas fueron lanzadas por Paramount Pictures y ambas se estrenaron en 1984, con El Templo saliendo casi dos meses antes que «Top Secret!«

35. LA FECHA DE ESTRENO SE CAMBIÓ PARA EVITAR CHOQUES CON «GHOSTBUSTERS» Y GREMLINS». «Top Secret!» estaba programada para estrenarse el 8 de junio de 1984, pero da la casualidad de que ese mismo día también se estrenarían los clásicos «Ghostbusters» y «Gremlins«. Sintiendo que no había forma de que «Top Secret!» pudiera competir contra esas dos películas -lo que, francamente, probablemente no podría haberlo hecho- su estreno en Estados Unidos fue sabiamente pospuesto hasta mucho más tarde ese mismo mes, concretamente el 22 de junio (en Argentina tardaría un par de meses más)
36. LA PELÍCULA COMENZÓ CON DOS PIES IZQUIERDOS. A pesar de haber autorizado la realización de la peli, el estudio no tenía mucha fe en «Top Secret!«. Después de algunas proyecciones de prueba en una variedad de campus universitarios, se cortaron 20 minutos de la película para reducir su duración, lo que no era precisamente una señal de confianza. El público que asistió a la función de preestreno, sorprendentemente, salió de la sala confundido por lo que había visto: no sabía qué pensar. Los augurios no eran nada buenos. Pero cuando el vídeo doméstico se popularizó (hablamos de épocas de VHS y videocassettes), ahí estuvo la revancha
37. LOS CRÍTICOS ESTABAN DIVIDIDOS. Los críticos, que más tarde la elogiaron, en ese momento ofrecieron reseñas mixtas. Algunos adoraron la energía extravagante y elogiaron la inventiva cómica. Otros la encontraron excesivamente aleatoria y sin sentido, careciendo del hilo cómico directo de Airplane!. En EE.UU., el célebre Roger Ebert le dio una crítica mixta, diciendo que era ingeniosa pero abrumadora. Décadas después, mantiene una alta puntuación en la web Rotten Tomatoes y se la menciona frecuentemente entre las mejores comedias de culto de todos los tiempos. De hecho los guionistas a menudo son citados como autores de uno de los guiones más atrevidos de los 80s.

38. UN FRACASO DE TAQUILLA… PERO UN ÉXITO DE CULTO. A pesar de venir de los creadores de «Airplane!«, «Top Secret!» no fue un éxito arrollador en los cines: fue considerada un fracaso de taquilla a pesar de recaudar 20 millones de dólares y, por lo tanto, más que duplicar el presupuesto de la película (hay que decir que «Airplane!» recaudó 171 millones de dólares). Un factor que quizá contribuyó a su poco éxito en los cines fue que 1984 fue un año lleno de grandes producciones, con «Ghostbusters», «Indiana Jones y el Templo de la Perdición«, «Terminator«, «Amadeus» y muchos otros grandes éxitos dominando ampliamente la taquilla. Mucha gente que podría haber disfrutado de «Top Secret!» simplemente nunca oyó hablar de ella o asumió que era demasiado extraña. Con el tiempo (y el adveminiento del cable y del VHS, como ya dijimos), el boca en boca le permitió encontrar la audiencia fiel que tiene ahora.

39. EL HOME VIDEO FUE LA SALVACIÓN. Top Secret! desarrolló un culto de seguidores en gran parte a través del video casero y la televisión por cable. Pasó de boca en boca en las residencias universitarias y entre los círculos de aficionados a la comedia; la gente la alquilaba por curiosidad y luego la volvía a ver varias veces para captar los chistes que se había perdido y así se volvió una de las películas más alquiladas de todos los tiempos en los ya extintos videoclubes.

40. LOS DIRECTORES HAN DICHO QUE NUNCA HARÁN UNA SECUELA. No porque no quieran, sino porque creen que los rayos caen una sola vez en el mismo lugar… de hecho consideran que «Top Secret» fue un hermoso error. El estudio les pidió secuelas, pero el trío rechazó todas las ofertas. Creían que parte de la magia de la película residía en su aleatoriedad y que intentar recrearla solo arruinaría el chiste. Un dato extra: a pesar de ser una parodia completa y absoluta, «Top Secret» fue nominada a varios premios internacionales de cine en las categorías de comedia y música. Nunca ganó, pero tiene miles de fans en todo el mundo y actualmente es citada por comediantes, referenciada en series y estudiada en escuelas de cine como una clase magistral de narrativa absurda… Y en una era llena de secuelas y apuestas seguras, «Top Secret» sigue siendo una joya intocable y, hasta la fecha, irrepetible.
Periodista especializado en artes, espectáculos, gastronomía y cultura pop. Co-fundador de las revistas argentinas Riff Raff (entre 1985-86) y Madhouse desde 1989 hasta 2001. Director del primer fanzine de habla hispana dedicado a Kiss y autor junto a Carlos Parise del libro «Heavy Metal Argentino» (1993).








