El rock en español pierde a una de sus figuras más emblemáticas, respetadas y técnicamente dotadas. Felipe Staiti, guitarrista, miembro fundador y motor creativo de Los Enanitos Verdes, falleció este lunes 13 de abril a los 64 años. A continuación, repasamos con precisión los detalles de su partida y el inmenso legado de un músico que supo reinventarse para mantener viva una leyenda hasta su último aliento.

LAS CIRCUNSTANCIAS DE SU PARTIDA. La noticia del deceso de Felipe Daniel Staiti conmocionó al ambiente artístico en las últimas horas de este lunes. El músico falleció a las 20:30 en el Hospital Italiano de Mendoza, donde permanecía internado tras su regreso de una reciente gira. Según trascendió, su salud se había deteriorado sensiblemente en los últimos meses luego de contraer un virus o bacteria durante un viaje a Colombia, cuadro que se complicó debido a su celiaquía y a una afección renal de base que derivó en una falla multiorgánica.

A pesar de que se evaluó su traslado a un centro de mayor complejidad en Buenos Aires, su estado se volvió irreversible durante la tarde del lunes. La triste confirmación llegó a través de su manager William Ramírez y su entorno familiar, generando una marea de mensajes de colegas de todo el continente, desde músicos locales hasta figuras internacionales que reconocen en Staiti a un maestro ineludible de la cultura mendocina y regional.

Staiti, con una distinción otorgada por Fender y bromeando con su propia imagen

EL SONIDO QUE CONQUISTÓ EL MUNDO. Nacido el 29 de agosto de 1961 en la ciudad de Mendoza, a sus tempranos 9 años comenzó sus estudios musicales en el Instituto Cuyano de Cultura Musical. De ese año es su primera pieza musical que llamó «Canoa». Ya adolescente y con 17 años (y muy influido por Deep Purple) formó Esencia Natural, su primera banda. Luego, un año después (hablamos de 1979) fundó junto a Marciano Cantero y Daniel Piccolo lo que sería la banda más importante en la historia rockera de Mendoza: Los Enanitos Verdes. Tras ganar el premio a la Revelación en el Festival de La Falda en 1984, la banda inició una escalada que los llevó a ser, en mercados como el mexicano, incluso más convocantes que gigantes como Maná.

Su estilo fue el puente perfecto entre el virtuosismo y la canción popular; de hecho, su sonido y su guitarra fueron de las que ayudaron a modelar, construir y expandir lo que más tarde sería conocido como «rock latino». Arquitecto de arreglos en clásicos como “La Muralla Verde” o la versión definitiva de “Lamento Boliviano” -que recientemente alcanzó el hito histórico de los 1.000 millones de reproducciones en Spotify-, Staiti era un devoto de su tono. Incluso se dio el lujo de tocar con uno de sus pares más reconocidos internacionalmente: nada menos que el virtuoso Steve Vai, a quien conoció en Buenos Aires: «Fue uno de los momentos que más disfruté de mi carrera, cuando el destino me puso en un concierto de Vai y le enseñé a tocar ‘La cumparsita’. Pensaba: ‘¿Estaré soñando?'», contó en una entrevista. Ritchie Blackmore y Jeff Beck también integraban su Top 5 personal. Además de tocar en los Enanitos, a través de los años produjo a diversas bandas de rock de todos los confines del globo, tales como Malos Hábitos (Nicaragua), Dr. Hizteria (EE. UU.) y Sanjay (India) como asimismo de la Argentina, de los cuales podemos mencionar a La Vena, Santos Del Fuego, La Jarillera, Los Alfajores De La Pampa Seca, Ultramandaco, Cobalto y La Mancha de Rolando, entre otras.

En 2019, Dave Mustaine de Megadeth salió del hotel donde se alojaba para tocar algunas canciones con guitarra acústica para los fans que se agolpaban en la puerta esperando verlo. Quien le prestó la guitarra no fue otro que Staiti, con quien aparece en la foto.

Por otro lado, en 2009 lanzó el Felipe Staiti Trío, conformado Gerardo Lucero en bajo, su hijo Natalio Staiti en batería y percusión y él mismo en guitarra. El 31 de octubre de aquel año, este proyecto paralelo lanzó un disco autotitulado, incluyendo a su otro hijo Juan Pablo Staiti (actual segunda guitarra de Enanitos Verdes) en guitarra y coros. Como si fuera poco, también tuvo tiempo para incursionar en la enología, presentando en 2013 dos varietales con su firma, convirtiéndose en el primer músico mendocino que posee su propia línea de vinos con una etiqueta que lleva su nombre. Nacido de una idea de Marcelo Pelleriti (bautizado como «el enólogo del rock») el guitarrista lanzó dos variedades, Syrah y Malbec, producidas en la bodega Monteviejo, ubicada en Vista Flores en Tunuyán, Mendoza.

Staiti, Cantero y una foto que es más bien una despedida

RESILIENCIA Y GENEROSIDAD: EL CAPITÁN TRAS LA TORMENTA. Tras el fallecimiento de Marciano Cantero en septiembre de 2022, Staiti asumió el desafío de liderar la banda como vocalista y guitarrista, reforzando la formación con músicos de la talla de Jota Morelli y el bajista Guillermo Vadalá. «Los Enanitos son mi vida, y la música de Marciano merece seguir sonando», solía decir para justificar su regreso a los escenarios de todo el continente. Pero más allá de los estadios llenos, Felipe mantenía un perfil humano y solidario que pocos conocían fuera de su provincia: era habitual encontrarlo tocando su guitarra en la puerta del Mercado Central de Mendoza para sorprender a los transeúntes o colaborando en proyectos culturales de barrios populares.

Daniel Piccolo, Tito Davila, Felipe Staiti y Marciano Cantero: Los Enanitos Verdes y su look en 1988

EL LEGADO PERMANECE. Mientras los tributos de sus pares, amigos, conocidos y fans se multiplican en las redes sociales, quienes hacemos MADHOUSE lamentamos profundamente la partida de este talentoso intérprete e invitamos a quienes nos leen a recordarlo del modo que imaginamos a él más le gustaría: con su música… que suenen entonces sus discos, que se disfruten sus solos y que el nombre de Felipe Staiti siga siendo sinónimo de la excelencia del rock hecho en Argentina.

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