Es extraño calificar a cualquier álbum de Slayer como «de transición», ya que todos comparten las mismas sensibilidades sónicas básicas (es decir, el sonido de tu cráneo aplastándose), pero si hay uno que marque un claro punto de inflexión su carrera, definitivamente ese es «South Of Heaven» de 1988. Tras el éxito arrollador de uno de los álbumes de thrash más rápidos y furiosos de todos los tiempos («Reign In Blood» de 1986), hubiera sido fácil para Tom Araya, Kerry King, Jeff Hanneman (QEPD) y Dave Lombardo mantener el nivel demoledor con otra descarga eléctrica de 28 minutos casi indistinguible de su predecesor. Pero no: optaron por equilibrar su velocidad con una gran dosis de groove, enfoque prudente que permitió que sus dulces (ejem) riffs se asentaran en la psique del oyente en lugar de abrirse paso violentamente con un martillo neumático.

El último álbum de Slayer de los 80 se mantiene en excelente forma, tres décadas y tres años (la edad de Cristo, oigan) después del hecho. Desde la tapa de Larry Carroll hasta los clásicos que seguirán en la memoria de los fans (y en sus playlists) hasta la desaparición definitiva de la banda, «South Of Heaven» encarna como ningún otro todo lo que amamos de la música del diablo. Hoy, en el día de un nuevo aniversario, les contamos algunos datos que quizá no sabían o no recordaban o ignoraban o algo así. ¡Suban el volumen y a leer se ha dicho!

Los Slayer, reunidos, creen ver la luz multicolor de la creación. O tal vez sea el LSD que se tomaron antes.

1. POR PRIMERA VEZ SLAYER PLANEÓ UN ÁLBUM ANTES DE GRABARLO. Nada de hacer cosas cada quien por su lado, luego llevarlas a la sala de ensayo y ver qué onda entre todos como habían hecho antaño, no. Jeff Hanneman reveló que debido al éxito de «Reign In Blood», todos en Slayer sabían que para manetener el interés tenían que adoptar un enfoque diferente al escribir el siguiente álbum, en lugar de intentar hacer el mismo disco dos veces. Antes de que comenzaran a trabajar, tuvieron varias reuniones y entre otros temas, hablaron de reducir la velocidad. «South fue el único álbum del que hablamos antes de empezar a escribirlo», dijo el desaparecido guitarrista a Decibel Magazine. «Recuerdo que hablamos de reducir la velocidad. Fue extraño. Nunca habíamos hecho eso en un álbum, antes o después»… El resultado no solo fue más lento, sino que incluyó nuevos elementos en su sonido en general; de hecho, «South Of Heaven» fue la primera vez que Slayer introdujo guitarras sin distorsiones y voces más relajadas en su música.

«No te quedes ahí como una estatua, me decían… bueno, en este álbum agarré la manija, qué tanto». Araya, como en el fútbol, tuvo revancha.

2. «SOUTH…» MARCÓ UN CAMBIO EN LOS ROLES DENTRO DE LA BANDA. Este fue el último álbum de Slayer en el que Hanneman tuvo créditos de compositor en cada canción. Además, él y Kerry King fueron los escritores principales en todos los álbumes anteriores del grupo, pero este en particular vio a Tom Araya involucrarse más en el proceso de escritura. En el futuro, Araya y King compusieron la mayor parte de los temas de los siguientes álbumes.

3. LOS MIEMBROS DE SLAYER YA ESTABAN «ABURRIDOS» DE LAS LETRAS DE INSPIRACIÓN SATÁNICA. » Reign…» fue el primer álbum donde Slayer comenzó a alejarse de los temas satánicos que poblaron sus dos primeros discos, y «South…» continuó esa tendencia. Además de la guerra de Vietnam, Araya abordó cuestiones sociales como el aborto («Silent Scream»), los falsos evangelistas («Read Between The Lies») y el colapso de la sociedad («South Of Heaven»), mientras que Hanneman acometió contra la «obediencia ciega» de los seguidores de Hitler en «Behind The Crooked Cross». «Éramos una banda de black metal hace tres años», dijo Hanneman a la revista europea Metal Hammer. «Las letras satánicas nos aburren estos días».

4. «SOUTH…» ES EL PRIMER Y ÚNICO ÁLBUM DE ESTUDIO DEL GRUPO EN INCLUIR UN COVER. Hablamos de «Dissident Aggressor», la canción de Judas Priest que Slayer versionó en este trabajo. «Era más como una de esas canciones raras que mucha gente no conocía, pero también era una de las favoritas nuestras con Kerry, así que elegimos esa», explicó Hanneman a la radio californiana KNAC. Es el único cover que la banda haya grabado para un álbum de estudio; todos los demás han sido para álbumes recopilatorios o lanzamientos especiales.

«No hay caso, este disco no me gusta ni aunque Jeff me clave la guitarra en el pecho»

5. ESTE ES EL ÁLBUM MENOS FAVORITO DE KERRY KING DE TODA LA DISCOGRAFÍA DE SLAYER. King se acababa de casar y se mudó a Phoenix en la época en que Slayer estaba grabando, por lo que no estuvo tan involucrado en el proceso de creación como lo había estado en los álbumes anteriores. Años después reconoció haber sentido que su propia interpretación fue «mediocre» y admitió que el álbum no le gustó tanto por el nuevo estilo vocal de Tom Araya. BONUS: A pesar del disgusto de King, «South…» fue certificado oro el mismo día que su predecesor «Reign…», el 20 de noviembre de 1992.

¿Lo tenían a Slayer con Tony Scaglione? ¿No? Ténganlo, entonces

6. Y TAMPOCO LE GUSTÓ MUCHO A DAVE LOMBARDO. El baterista original de Slayer, Dave Lombardo, dejó la banda poco después del lanzamiento de «Reign In Blood», quejándose de su parte de las ganancias de la banda. «No estaba ganando dinero», declaró a la prensa yanqui en 2006. «Me acababa de casar, y pensé que si íbamos a hacer esto profesionalmente, en un sello importante, quería que me pagaran el alquiler y los servicios públicos». Lombardo regresó a la banda varios meses después (Tony Scaglione de Whiplash lo reemplazó durante su ausencia), una vez que el productor Rick Rubin le prometió que tendría un salario, pero nunca estuvo completamente de acuerdo con la nueva dirección de la banda en «South…». «Había fuego en todos los discos, pero comenzó a atenuarse cuando ‘South…’ entró en escena», explicó al sitio web GASPetc. en 2006. «Y esa es mi opinión personal… Probablemente quería algo más. Era como, ‘Reign In Blood’ estaba a 78 RPM y ‘South of Heaven’ estaba en 33 1/3. Era como, ‘¡Guau!’ Fue realmente extraño».

7. SLAYER NUNCA LLEGÓ A TOCAR EN VIVO EL TEMA «CLEANSE THE SOUL». Según Setlist.fm, «Cleanse The Soul» es la única canción original del álbum que nunca se ha tocado en vivo. King admitió que odia la canción, lo que puede explicar el porqué: «Esa es una de las marcas negras en nuestra historia, al menos para mí. Creo que es jodidamente horrible. Odio el riff inicial. Es lo que llamamos un ‘riff feliz’. Es como ‘la-lala-la-la-la’…». Curiosamente, tampoco «Dissident Aggressor» se ha tocado en vivo. Y no tan curiosamente, la canción que da nombre a este álbum es la que se reproduce en vivo con más frecuencia.

Larry Carroll, en su espacio creativo. De aquí saldría el clima dantesco de «South…»

8. LA TAPA FORMA PARTE DE LA ‘COLECCIÓN SLAYER’ DE LARRY CARROLL. El recordado ilustrador Lawrence «Larry» Carroll (fallecido en 2019 – QEPD), quien también diseñara las portadas de «Reign In Blood», «Seasons In The Abyss» y «Christ Illusion», creó el arte de «South…». «Siempre me dijeron que mi trabajo era demasiado oscuro para la mayoría de la gente. Así que Slayer encajaba bien conmigo», señaló el artista en un reportaje, aunque admitió que no hay una conexión real entre las portadas que diseñó: «Cada uno tenía su propia vibra. La clave fueron las canciones y las letras de cada álbum; las revisaba y veía qué activaban».

9. «MANDATORY SUICIDE» SE INSPIRÓ EN PELÍCULAS SOBRE LA GUERRA DE VIETNAM. Una de las canciones más populares y duraderas de «South…» y la quinta más interpretada en vivo por la banda (según Setlist.com) detrás de «Raining Blood», «Angel Of Death». «South Of Heaven» y «War Ensemble» – «Mandatory Suicide» presenta una impactante letra sobre soldados enviados a morir en la batalla, según Araya inspirada en algunas de las películas claramente oscuras de la guerra de Vietnam que se estrenaron en la década de 1980. «Me influenciaron todas las películas pacifistas del momento como ‘Platoon’ y ‘Full Metal Jacket'», recuerda el compositor de raíces chilenas: «Realmente puedo imaginar lo que los pobres desgraciados tuvieron que aguantar en Vietnam: sacrificados por un montón de inmundicias y mentiras… Creo que Vietnam fue una mancha negra en la historia de Estados Unidos, y eso debe quedar claro: enviar pibes a Vietnam fue puro asesinato. Si vas a la guerra por tu propia voluntad, está bien, pero si estás obligado a hacerlo, entonces es un crimen. Así que ‘Mandatory Suicide’ es básicamente una canción contra la guerra».

10. LA GIRA DE «SOUTH OF HEAVEN» PROVOCÓ LA PROHIBICIÓN DE SLAYER EN LOS ANGELES Y NUEVA YORK (!). Como cualquiera que haya asistido a alguno de los conciertos de Slayer puede atestiguar, el descontrol era habitual durante las presentaciones en vivo de Slayer a fines de los 80. Pero incluso para sus desquiciados estándares habituales, las cosas se pusieron particularmente calientes en dos shows en agosto de 1988. El primero tuvo lugar el 12 de aquel mes en el Hollywood Palladium, con Danzig como banda inicial: hubo sobreventa de entradas, lo que provocó que un número sustancial de poseedores de las mismas, justamentes cabreados (las crónicas de la época hablan de 200 a 1000) buscaran venganza destruyendo todo: hubo que llamar a la policía antidisturbios e incluso traer helicópteros para sofocar los disturbios (!) «Ese kilombo en el Palladium nos costó no poder tocar en el condado de Los Ángeles durante años», dijo King en 2015. «No pudimos volver por mucho tiempo. Sobrevendieron ese show y por eso había muchos pibes que tenían entradas y no podían entrar. Yo también me hubiera cabreado. Nuestros fans son los últimos con los que querés meterte. Armarán una barra, y alguien será nombrado general del grupo y se va a armar una de las buenas».

De hecho, esto también sucedió dos semanas y media después, cuando el concierto de Slayer en el Felt Forum de la ciudad de Nueva York arrojó una pérdida de miles de dólares que hubo que pagarle al lugar en compensación por los daños. Cientos de fans arrancaron las almohadillas de sus asientos y las arrojaron al escenario, mientras que otros sentados cerca de la parte de atrás rompieron el techo bajo del lugar. Araya le rogó a la multitud que se calmara, advirtiendo que él y sus compañeros de banda podrían verse obligados a interrumpir el set debido a todo el caos, que, finalmente, es lo que sucedió. «Muchas gracias, forros», gruñó antes de dejar el escenario a instancias de la dirección del Forum. «Jodieron esto ustedes mismos». También jodieron las cosas para Slayer, a quien se le prohibiría tocar en el lugar durante otros 25 años (!)

https://www.youtube.com/watch?v=baOhvhR8p8k

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