Sin dudas la portada de álbum más reconocible en la historia de la música popular y sin duda la más parodiada, “Abbey Road” de los Beatles todavía atrae a los fans cincuenta y un años después de que esta foto se tomara… ¿Pero cómo surgió esta imagen icónica? Descubran junto a nosotros once perlitas (y fotos) poco conocidas de esta historia, en un nuevo aniversario de la aparición de este trascendental álbum, aparecido un 26 de septiembre como este pero de 1969.

Vos fumá: la etiqueta de los fasos de Emmerick casi casi queda como el nombre del álbum

1. SI LA MONTAÑA NO VA A LOS BEATLES… El título tentativo del álbum fue inicialmente “Everest”, por la marca de los cigarrillos mentolados que fumaba el ingeniero de sonido de la banda, Geoff Emerick. Los paquetes tenían una silueta del Monte Everest y a los Beatles les gustaba la imagen de la etiqueta.

El boceto de Paul para la tapa del álbum. ¡Hasta incluye una vista cenital de la calle!

2. …LOS BEATLES VAN A LA MONTAÑA. Originalmente, los miembros de la banda planearon viajar en avión privado hacia las estribaciones del monte Everest para tomar la foto de la portada. Pero a medida que se iban poniendo cada vez más ansiosos por terminar el álbum, Paul McCartney quiso cortar por lo sano y sugirió que simplemente salieran de los estudios, tomaran la foto allí y usaran el nombre de la calle para el álbum. “Recuerdo que contratamos a un policía para que detuviera el tráfico”, le contó el fotógrafo al diario The Guardian. “Debo decir que toda la idea fue de Paul McCartney. Pocos días antes de las tomas, dibujó un bosquejo de cómo se imaginaba la tapa, y lo llevamos a cabo casi exactamente igual aquel día”, agrega.

Iain Macmillan, posando junto a su creación. OK, al final no viajaron al Everest, pero tampoco es para poner esa cara, viejo

3. LA FOTO SE TOMÓ DESDE LO ALTO DE UNA ESCALERA Y EN SOLO DIEZ MINUTOS. La foto fue tomada alrededor de las 11:30 AM, en la mañana del 8 de agosto de 1969 fuera de los EMI Studios en la hoy célebre calle Abbey Road. Al fotógrafo Iain Macmillan se le dieron apenas diez minutos para tomar la foto, mientras estaba de pie en lo alto de una escalera y un policía detenía el tráfico. En ese corto lapso, según recuerda el profesional de la imagen, “Tomé fotos de los Beatles cruzando Abbey Road en una dirección; dejamos que pasara un poco el tráfico y luego les volví a sacar fotos en la otra dirección”, tal fue el procedimiento. Macmillan era amigo de John Lennon y Yoko Ono y trabajó con ellos durante varios años, contribuyendo con el arte de tapa del single “Happy Xmas (War is Over)” y los álbumes “Live Peace In Toronto”, “Some Time in New York City” y el “Wedding Album”.

Los Beatles se preparan para cruzar la calle. Lennon se ajusta los lienzos. Una vecina curiosea. “Bancá un cachito que te saco esta pelusa del hombro”, le dice Paul a Ringo. Harrison está muy en otra. Nótese que Macca todavía tenía las sandalias puestas en esta imagen.

4. ¡QUÉ ELEGANCIA LA DE FRANCIA! Con la excepción de Harrison, todos llevaban trajes diseñados por Tommy Nutter, diseñador conocido por haber vestido a artistas como Elton John, Mick Jagger e incluso a Jack Nicholson para su papel de The Joker en la película “Batman” de 1990.

Beatles Abbey Road crossing. Paul with sandals. | The beatles, Beatles  photos, Paul mccartney
Macca se cabrea: «Queré cruzá la caye, ponete en la cola, loco. Toy desde las sei, me vine desde Liverpul me vine». En fin, lo que cuenta acá es ver que tenía sandalias

5. MACCA EN PATAS. McCartney usó sandalias para las dos primeras tomas, pero debido al calor reinante (recordemos que era verano) el bajista cuenta que después de un rato se las quitó y caminó descalzo. Esta acción trivial se convirtió con el tiempo en una de las más sólidas “pistas” del famoso mito Paul Is Dead (Paul Está Muerto), que comenzó en septiembre de 1969… y que repasaremos en alguna otra nota.

John Kosh hoy, más mayorcito pero libre de puteadas de aristócratas

6. UNA PORTADA QUE NO DICE NADA. Esta es la única tapa original inglesa de un álbum de los Beatles que no muestra ni el nombre del artista ni el título del álbum. Esto fue idea de John Kosh, el director creativo de Apple Records, quien recuerda: “Pensé, ‘bueno, esta es la banda más grande del mundo, ¿para qué ponerle el nombre? Ya se había anunciado algo nuevo de los Beatles, ahi los ves cruzando… si no los reconocías, obviamente vivías en una cueva”. Esta decisión no le causó la menor gracia al aristocrático directivo de EMI Sir Joseph Lockwood, según recuerda Kosh. “Mi teléfono sonó a las tres de la mañana, atendí y escucho que me gritan, ‘¡Vos cagaste todo esto! No vamos a vender un solo disco. ¡Sos un pelotudo!’, todo esto dicho con un acento inglés muy, muy bueno, porque el tipo era un aristócrata, yo no”. Y agrega. “Me asusté realmente, solo tenía 23 años. Fui a Apple al otro día y George Harrison estaba allí y me dijo, ‘Hey man, somos los Beatles. No te hagas problema por esto’”.

7. MIL INTENTOS Y UN INVENTO. Durante las tomas 1, 2, 3, 4 y 6 el grupo estaba caminando sin sincronización. Sin embargo, el quinto intento fue perfecto, y este fue seleccionado finalmente por Paul McCartney para ilustrar el álbum. “La foto que se terminó eligiendo fue la nro. 5″, recuerda Macmillan, “era la única donde las piernas de todos van en una formación ‘V’ perfecta, que es lo que yo buscaba estilísticamente”.

Toma 1: Macca, en clara posición adelantada, casi se tropieza con Ringo. No gustó.
Toma 2: Ahora van en sentido contrario. Paul todavía tiene las sandalias y el saco lo hace parecer embarazado. No gustó II.
Vamos queriendo aquí. Lástima que George agarró por el carril de la derecha. No gustó III.
Toma 4: Menos acción que en las anteriores. Poca onda. El bondi roba cámara. No gustó IV.
Toma 6: Harrison casi que lo pisa a Macca. Lennon encara para la derecha. El turista del fondo no mira hacia la cámara. No gustó V.
Toma 5: Todo impecable: los Beatles marchan ordenadamente, las piernas van al ritmo perfecto, Macca tiene su fasito y ya está descalzo, el turista mira, los testigos disimulan, la chapa del Wolkswagen se ve a full… ¡Gustó y quedó!

8. LA LEYENDA DEL ESCARABAJO BLANCO. Hora de hablar de autos. Poco después de que el álbum fuera editado, el Wolkswagen blanco modelo “escarabajo” (beetle, en inglés – más coincidencias, imposible) presente en la toma que pertenecía a una persona que vivía en el edificio de departamentos frente a los estudios de grabación, comenzó a sufrir repetidos robos de la chapa con su patente, la cual tiene las letras y números “LMW 28IF”. Eventualmente el auto fue rematado por 2,530 (unos U$3600) y en 2001 se llevó al museo de la marca VW, donde permanece en exhibición.

El quinto «Beetle», hoy en el museo de Wolkswagen

9. Y LLEGÓ LA POLICÍA COLOCADA EN UN TRANVÍA. Bueno, no en un tranvía como dice la letra del tema de Sui Generis, sino en una furgoneta negra de la policía aparece en la foto estacionada a un lado del camino, detalle que según los abonados a la teoría de la muerte de Macca representa el silencio de las autoridades acerca de su accidente fatal (!!!). No sabemos si ocultando data, pero en la foto de abajo se alcanza a ver al policía sentado a la izquierda del vehículo (donde tienen el volante los autos ingleses) y de pie, observando con asombro a los cuatro “chiflados”, al protagonista del próximo dato.

” A ud. le parece, esta juventú de ahora, caminando descalza… ¡y nadie hace nada!”, le dice Cole al policía que se la banca con la típica flema inglesa.

10. FAMOSO POR ACCIDENTE. El hombre de pie en la vereda a la derecha de la imagen es un turista estadounidense de vacaciones en Londres llamado Paul Cole. Fue accidentalmente incluido en el álbum simplemente por no querer acompañar a su esposa en su aburrido itinerario de vacaciones. “Ya vi suficientes museos; quiero salir y ver las calles”, recuerda haberle dicho a su mujer. “Me gusta hablar con la gente. Salí a caminar, vi a un policía sentado en un coche policial, nos pusimos a conversar… De golpe miré y vi cuatro tipos cruzando la calle como una fila de patitos. ‘Un grupo de chiflados’, pensé, porque tenían un look muy radical en aquellos años. Nadie caminaba descalzo por Londres”. El conservador Cole no tenía la menor idea de que había sido fotografiado hasta que vio la tapa del álbum meses después, cuando su esposa -que era organista de iglesia- se la mostró: “Durante un tiempo tuve que convencer a mis amigos de que era yo. ¡Les dije que me vieran con una lupa!”. Además, también admitió que nunca escuchó “Abbey Road” (!) ¿Los motivos? “Ví a los Beatles en la tele y escuché algunos de sus temas. Pero no es lo mío. Me gusta más la música clásica”, confesó.

Paul Cole, el príncipe Pocaonda

11. UN OASIS DE INSPIRACIÓN. La famosa banda inglesa Oasis le debe lo suyo a los Beatles (aunque a los hermanos Gallagher les cueste admitirlo) y le han hecho un velado homenaje a la banda y a “Abbey Road” en una de sus portadas. El Rolls Royce que aparece en la tapa de su disco “Be Here Now» de 1997 muestra la chapa “SYD 724F”, la misma de la célebre furgoneta policial negra que pueden ver un poco más arriba.

12. LOS TRES COLADOS: ALAN, STEVE Y DEREK. Los espectadores apenas se pueden ver, pero en la vereda izquierda, más atrás, se encuentran tres decoradores identificados posteriormente como Alan Flanagan, Steve Millwood y Derek Seagrove. Estaban haciendo un trabajo de decoración en los estudios de Abbey Road y volvían después de una pausa para el almuerzo cuando se tomó la foto. Se quedaron ahí curioseando y fueron capturados para la posteridad en la celebérrima fotografía.

Acá tuvimos al Extraño De Pelo Largo, allá a la Extraña De Vestido Azul

13. IT HAD TO BE BLUE. La chica del vestido azul en la contratapa también tiene su historia. En la noche del supuesto accidente automovilístico de Paul, se creía que había estado conduciendo con una fan llamada Rita. Los teóricos dicen que la chica en el vestido que aparece en la contratapa representa a esta chica, huyendo del accidente. De hecho, después de que la foto del cruce se tomara, Macmillan fue a buscar un cartel callejero de “Abbey Road” en buenas condiciones a fin de utilizarlo para la contratapa. Lo encontró en el cruce de Alexandra Road y empezó a tomarle fotos. Para su pesar, mientras estaba ocupado tomando las fotos, una mujer de vestido azul (su identidad se desconoce), inconsciente de la tarea del fotógrafo, pasó justo enfrente de la cámara. Al revisar las tomas más tarde ese día, sin embargo, decidió que la foto del “vestido azul” fue la más interesante del grupo y terminó usándola en la composición final.

Los cuatro azulejos rescatados. Algo es algo.

14. LETRAS DE REMATE. Cuatro de los azulejos originales de la señal callejera de Abbey Road fueron vendidos en Londres. La vendedora, llamada Anne, vivía en un piso enfrente de dicho cartel y cuando descubrió que la pared con el letrero iba a ser demolida, rescató los azulejos que pudo y su padre los pegó para unirlos de nuevo juntos. Anne logró salvar solamente las letras A, B, E y Y. Los azulejos se vendieron a Andrew Lamberty por £ 7000 (U$ 10,000) en 2012.

Abbey Road hoy: un mito, una leyenda, una Meca Beatle, un vórtice de historia rockera. Todo junto.

15. EL CRUCE MÁS FAMOSO DEL MUNDO. Con el tiempo, el cruce peatonal de Abbey Road se convirtió en una atracción turística por derecho propio, atrayendo a tantos fans de los Beatles que los funcionarios de la ciudad comenzaron a repintar la pared al lado del cruce (la que sale en la contratapa) varias veces al año. Más problemáticos aún fueron los incontables peatones que obstruyen la calle, tratando de lograr su propia toma de Abbey Road. “Paso por aquí todo el tiempo y siempre es lo mismo. Realmente te molesta”, dijo un taxista a la BBC. “Todo lo que hacen es posar en el cruce. Un día van a atropellar a alguien”. En diciembre de 2010, el cruce recibió el estatus de grado II por su “importancia cultural e histórica”.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here