JUANSE, TEATRO GRAN REX, 25/04/2026

“Viva Pappo, viva el rock and roll, viva el Sagrado Corazón de Jesús. ¡Conviértanse, es lo más lindo que les puede pasar!” vociferó Juanse en pleno éxtasis rockero en el medio de su homenaje a Pappo. Es que el de Juan Sebastián Gutierrez es un caso raro dentro del panorama rockero local: de figura de los excesos de los ‘80 y ‘90 a un tipo que hoy va a misa todos los domingos como cualquier vecino de barrio, pero en este caso predicando desde el escenario.

Y no es extraño que el Ratón Paranoico ponga a Pappo en un pedestal cercano al de Jesús para rendirle pleitesía en un homenaje que ya lleva dos álbumes de versiones (con el “Volumen 2” aparecido hace pocas semanas) y que tuvo su presentación en el célebre teatro de la avenida Corrientes.

CONDUCIENDO MI CAMIÓN

La noche pintaba amena: una buena cantidad de público para estos tiempos duros y una propuesta que incluía como invitados a Camionero, una de las bandas con mayor presencia en la escena emergente. El dúo integrado por Joan Manuel Pardo (guitarra/voz) y Santiago Luis (batería/coros) mostró un volumen bestial, haciéndole honor a su lema de “tracción a sangre” y evitando que el enorme escenario del Rex les quedara grande.

Y si bien el despliegue instrumental es innegable (dos tipos que suenan como cinco), la conexión con el público todavía queda en el debe para ir puliendo en próximas fechas, como en la presentación de su nuevo disco el próximo 23/5 en el Teatro Flores.

SANTO PAPPO, RUEGA POR NOSOTROS.

Mientras la gente seguía entrando, Juanse y su banda arrancaron con “Rock And Roll y Fiebre”, dejando en claro algunas cuestiones: un sonido potente y nítido, una banda sólida y un profundo respeto por el material, centrado exclusivamente en la etapa solista del Carpo y los clásicos de Pappo’s Blues, sin pasar por Riff, Aeroblus u Hoy es Hoy.

En la primera parte de la noche —dedicada de lleno a Pappo— sonaron clásicos inoxidables como “Tren de las 16”, “Fiesta cervezal”, “Sucio y desprolijo” y “Desconfío”, junto con algunas perlas menos transitadas como “Algunos deslices” y “Con Elvira es otra cosa”. Todas ejecutadas con un groove que corría levemente de las versiones originales sin hacerles perder la esencia, mérito de una banda aceitada, integrada por músicosde experiencia en el estilo: Jero Sica (Viticus) en batería, Ponch Fernández (La 25, Pier y Héroes del Asfalto junto a Michel Peyronel) en bajo, Nico Rafetta (Pappo’s Blues) en teclados y Nicolás Yudchak (Banquete) en guitarra.

COMUNIÓN Y RUIDO

Pero después de “Desconfío”, el show cambió de eje.La segunda parte se volvió algo caótica por la cantidad de invitados que empezaron a desfilar por el escenario. Ya no para homenajear al Carpo, sino para meterse en terreno de Ratones Paranoicos.

Durante esta segunda parte desfilaron Sarcófago, Juan Subirá (Bersuit) Zorrito Von Quintiero y Luli Bass (Los Piojos), en una seguidilla que fue perdiendo foco. De todas formas, el punto más flojo llegó con la ¿participación? de Hernán Coronel de los cumbieros Mala Fama en “Ya Morí”, que terminó siendo más un chiste de mal gusto que un aporte al show.

Ya para el final, con un sonido saturado por todos lados y una desprolijidad cada vez más evidente, “Ruta 66” cerró un homenaje con altibajos, aunque con respeto por el legado del Carpo, en definitiva, el motivo por el cual todos nos hicimos presente.

Txt: Alejandro Do Carmo

Ph: Florencia Giuliana

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