De Woodstock en adelante, los festivales pasaron a formar parte de la cultura de la «música joven». El BA Rock (Buenos Aires Rock) comenzó a celebrarse a principios de los 70s, reuniendo a lo más granado de la escena local, buscando emular ese tipo de eventos tan habituales en el Hemisferio Norte. Se acaban de cumplir 41 años de la tercera edición del mismo, versión que fue muy importante para el nacimiento del heavy metal en Argentina. V8, su abanderado principal, tuvo un bautismo de fuego que poco tuvo de ser amable y cortés. Digna carta de presentación de una banda que hizo del mensaje combativo un estandarte. De esa tarde soleada de noviembre quedó para la historia el enfrentamiento que la banda tuvo con la mayoría del público asistente, ante una propuesta que se paraba en el polo opuesto de una audiencia que seguía ligada al “paz y amor” del hippismo y el flower power. Beto Zamarbide, la voz que gritó esa tarde que “era el momento de luchar”, y Jorge Iacobellis (Todos Tus Muertos. Hirax), batero por esos días de Taxi, la banda que seguía a V8 en la grilla esa tarde, nos cuentan la trastienda de ese siempre recordado episodio en la cultura del rock argentino

Mucho se habló del incidente que nos trae hasta acá. ¿Qué me pueden contar de ese día?

Beto Zamarbide: Sí, realmente el rechazo del público hacia V8 fue terrible, porque era una propuesta que nadie se esperaba. Era un festival organizado por la revista Pelo. Era una cuestión de negocios. Durante la Guerra de Malvinas, los milicos prohibieron la música en inglés y eso le dio un espaldarazo comercial al rock nacional. Aprovecharon la volteada y terminaron siendo colaboracionistas. Fijate que el lema del BA Rock era “adiós a la pálida bienvenido rock”. Era surrealista. Todavía estaba el Proceso en el poder y veníamos de Malvinas, y sin embargo hablaban de “Paz”. Lo tenías a Piero tirando claveles a la gente desde un helicóptero y creando todo un ambiente mentiroso, engañoso, hipócrita, después de años de represión y hubo muchos que estuvieron ahí arriba del escenario que transaron con la dictadura. Ese BA Rock tuvo a Pappo, Los Violadores y a Riff como tres bandas que no tenían nada que ver con ese marco. El resto de las bandas, la verdad que estaban en otra película o no se daban cuenta porque todavía no había mucha información, pero a dos cuadras del escenario del BA Rock estaba funcionando la Escuela de Mecánica de la Armada, poniendo en la parrilla chicos y chicas, que después los tiraban vivos al Río de la Plata, con los pies en un balde de cemento.

¿Cómo se inició exactamente el incidente?

B.Z: Se pudrió todo de entrada (risas). Imaginate, estaban todos con el morral, paz y amor y salimos nosotros cantando con un mensaje y una propuesta que era lo opuesto a eso, cosas como “Destrucción” o “Muy Cansado Estoy”. Buena parte de la gente se puso de espaldas al escenario, y los que estaban con la cara contra el escenario nos tiraban botellas, naranjas, de todo. El marco del festival era ese. Nosotros veíamos que estaban fuera de la realidad, no tenían la menor idea de lo que estaba pasando.Nosotros sí lo sabíamos porque un poco la razón de ser de V8 fue la guerra de Malvinas. Conocíamos chicos que fueron a la guerra y que nos contaron la otra cara de lo que se quiso vender en el BA Rock. La gente estaba ahí como en una fiesta de la paz y toda esa mierda que era una mentira, una falacia.

Como artistas que formaban parte del festival fueron maltratados. Tengo entendido que los dejaron al margen, no les daban nada para tomar, nada para comer

B.Z: Así es. No nos dejaron acceder al sector VIP destinado a los artistas del evento. Nos dejaron afuera, al rayo del sol y nos dieron un pebete y una Coca. Hay en YouTube un video de Ricardo puteando mientras estábamos parados ahí afuera. Y terminada la fecha de ese día había una fiesta para todos los participantes en un hotel, ¡pero nosotros no pudimos asistir porque fuimos presos! (risas). En realidad fue la gente de (la revista) Pelo la nos denunció a la cana, fue una cuestión muy oscura, muy rara. Ese día además de la policía, estaba también el grupo de  Coordinación Federal, con los Falcón verdes y toda esa mano bien de la época.

¿Ninguno de los músicos de las otras bandas se solidarizó con ustedes?

B.Z: Sinceramente creo que ni se enteraron de ese destrato hacia nosotros, ninguno reaccionó. Era la época del “no te metás”, mucha cabeza adentro de la tierra, como el avestruz. Estaba la dictadura militar funcionando todavía y el aparato represivo también. Pero tipos como Piero sí sabían lo que estaba pasando y ese tipo transó con la dictadura militar como tantos otros. Porque digamos que esos músicos que estaban en la grilla del festival, la mayoría eran de otra generación anterior a la nuestra. ¿Me vas a decir que no tenían parientes desaparecidos, o algún amigo que haya sido “chupado”? Yo tuve amigos desaparecidos, el coach nuestro de los Campeonatos de Evita, la vecina de mi primo desaparecida estando embarazada… se sabía. Éramos pocas las bandas que contábamos en nuestras canciones nuestra realidad. Los Violadores te lo contaban en temas como Represión” o “Comunicado 166, pero había bandas que se bajaban los pantalones para salir en un medio, o por un billete cerraban la boca.

Jorge Iacobellis: Hubo un antecedente de eso que cuenta Beto: el famoso Festival por la Paz durante Malvinas. (N: el Festival de la Solidaridad Latinoamericana realizado en Buenos Aires el 16 de mayo de 1982). Como decías recién, se prohibió pasar música en inglés y el rock nacional copo todos los medios. Ahí está lo que vos decis de la cuestión económica, que compra voluntades.También hubo algunos artistas que participaron de buena fe, porque supuestamente el Festival tenía un fin solidario y pretendía recaudar fondos para los pibes que estaban peleando en el Sur. Al final supimos que esa guita se la quedaron los militares. 

B.Z: No les llegó un carajo a los pibes, estaban descalzos peleando contra los Gurkas. El otro día pensaba que mientras estábamos cantando arriba del escenario en BA Rock, a pocos metros de ahí funcionaba la ESMA. Tuve la oportunidad de ir al Museo de La Memoria y loco, no te aguantas ahí adentro, es horrible. En esa época no subía cualquiera  a decir las cosas que nosotros decíamos.

Yo era muy chico en esa entonces, pero recuerdo que el rock nacional de principios de los ’80 estaba totalmente aburguesado. El lugar contestatario y revulsivo pasó a estar encarnado por géneros nuevos en el país como el punk y el heavy metal. Pasaron a representara lo que era el rock realmente en esencia en su comienzo 

B.Z: Exactamente, tal cual como vos le decís.Imaginate un tipo que te dice “esta farsa de la paz” justamente en ese festival, el  cual se armó por “la paz”. Para un heavy o un punk en esos tiempos era más raro no caer en cana que ir a parar a la comisaría. Las razzias en los shows eran una rutina. Por ejemplo, pocos saben que el concepto de «Brigadas Metálicas» surgió como un medio de autodefensa. Decidimos juntarnos e ir en manada a los recitales. A uno, dos, tres tipos los detenés fácil. pero a 60, 70 monos ya no es tan fácil. ¡No entraban en los patrulleros! (risas). Aunque una vez pasó. La tapa de “Luchando por El Metal” iba a ser una foto que íbamos a sacar en la plaza de Barrancas de Belgrano. Habíamos juntado unas 40 personas y nos metieron a todos en cana igual. Pararon dos colectivos y terminamos todos en la Comisaría 33.

Jorge, mientras los V8 se puteaban con la gente, vos estabas en una situación privilegiada para observar lo que pasaba. ¿Por qué no nos contás cómo lo viviste?

J.I: Sì, estaba detrás del escenario preparándome con mi banda porque éramos los que seguiamos en el orden del line up. El ambiente era ese que describe Beto: fin de ciclo de la dictadura, mucha bronca, mucha rabia contenida. Los que organizaban el festival eran unos vendehumo. Iban más por el negocio, que por plantar bandera. Los milicos querían mostrar un rostro humano que no tenían. En ese entonces, yo tocaba en Taxi, un grupo formado por Julio Saez, que era el guitarrista de Plus,. Quiero aclarar que la onda que hacíamos no era la misma de Riff o V8, no eramos una banda contestataria, sino que tocábamos rock, como los Dulces 16, por ejemplo. El día anterior a la presentación en el BA Rock, las bandas tenían que ir a dejar sus instrumentos adentro de una especie de jaula, algo muy loco; llevabas tu instrumento, anotaban las especificaciones y te daban un ticket como garantía de que habías entregado lo tuyo. Estaba en eso cuando me lo cruzo a Beto, con Gustavito Rowek y Iorio. Ricardo estaba enojado por lo que contaste recién. ¡“No nos dan nada de tomar, no nos dan nada de comer”! Estaba sacado. Recién los conocía y dije “guau, ¿quién es este tipo?. Los quería matar a todos. Después hicimos la prueba de sonido, y a esperar al día siguiente. El día del show, estaba ahí con mis compañeros de banda en el backstage mientras tocaba V8, y en eso aparece el asistente de escenario diciendo “¡rápido, rápido, a armar la batería”. La bata iba sobre una tarima giratoria. Mientras tocaba una banda, la otra tenía que armar. Terminaba el que tocaba, la tarima giraba y salía la banda siguiente. Pero nos llamó la atención lo abrupto de la indicación, había que apurarse. Nos preguntábamos qué sería lo que pasaba para tanta prisa.lo que pasaba era eso, V8 había hecho toda la descarga de su mensaje. los hippies estaban ahí, “paz, amor, los dedos en V”, y se pudrió todo. la organización nos apuraba porque no querían que hubiera incidentes en el festival. Imaginate adonde fue a parar la paz, ¿no? (risas). Creo que no tuve tiempo de sentarme en la batería que ya estaba girando la tarima. Hicimos nuestro show, pero la gente seguía caldeada. Yo creo que fue a raíz de eso que después mandaron a Piero a tirar florcitas desde el aire (risas)

BZ: Lo que creo y rescato es que nos podríamos haber aburguesado y haber cambiado el mensaje como muchos. Yo respeto las elecciones de vida que hace cada uno, pero por ejemplo Jorge se bajó de ahí, y después terminó en Todos Tus Muertos, ¿viste? En mi caso después formé Logos , ahora estoy con Primal acá con el amigo Jorge, y la actitud nuestra sigue siendo la misma.

Cuando se estrenó en el cine la película sobre el festival, de la presentación de V8 se muestra solo un collage de fotos ¿A qué se debió eso?

BZ: Porque había un ente de censura que lo prohibió cuando el director Héctor Olivera les mostró el material. Hoy lo ves y te da risa. De nuestra presentación sólo dejaron una superposición de imágenes mientras sonaba la versión demo de “Tiempos Metálicos” y esa fue nuestra modesta aparición en la película. Después tenés lo que está subido a YouTube, que lo filmó en Super 8 nuestro manager de entonces 

¿Cómo fue lo de la Flying V armada especialmente por ustedes para que Osvaldo Civile la rompiera en escena, a lo Pete Townshend?

B.Z.: (Risas) Nosotros armamos esa viola  en lo de Rodolfito Cava, que era un cantante de puta madre, muy amigo de Osvaldo, y también era luthier. Incluso cantó en la primera época de Rata Blanca pero no llegó a grabar, era una suerte de Robert Plant argentino. Con él, unimos un mango de una guitarra que tenía Osvaldo y un cuerpo que hicieron ellos imitando a la Flying V en forma de flecha. El mango era de una Tórax, una marca de guitarra nacional muy buena. Osvaldo la quería especialmente para tocar en BA Rock, y al final del show la rompió (risas), ¡terrible!. Y quedó grabado en la filmación que anda dando vueltas por ahí.

Me acuerdo que Ricardo tenía también un bajo con forma de Flyng V

B.Z: Claro, Ricardo se lo hizo hacer por un luthier de Ramos Mejía y tenía un mango Faim (Fábrica Argentina de Instrumentos Musicales, otra marca nacional de la época). En un momento estaban los dos con sus flechas (risas)

Faltaba John Wayne para contener a los indios…

B.Z: ¡Siií! Tal cual. (Risas)

Ese bajo también Ricardo lo usó en ese programa “Rock R.A”. que iba los domingos a la mañana por Canal 13

B.Z: Al programa lo conducía Rubén Rada, y mientras estábamos tocando, se le corta la correa y se le cae al piso. Después, como era playback, el loco se quedó ahí con el bajo abajo del brazo. Era una época donde estaba todo en pañales, tal vez faltaba algo de profesionalismo, pero teníamos unas ganas impresionantes de hacer lo que hacíamos.

¿Cuál sería hoy, a 41 años tu balance como protagonista de ese hecho tan recordado en la historia del metal argentino?

B.Z: Creo que fue una experiencia extraordinaria. Éramos conscientes de la importancia de poder estar ahí y realmente fue un espacio  por el que hubo que luchar. Nos costó, pero hubieron varias personas que intervinieron para ello. Pappo fue el número uno, si no se hubiera puesto firme para que la banda esté, no hubiéramos tocado en el festival. Cuando venía a nuestra sala de ensayo nos decía “necesitamos más bandas de rock, de verdadero rock para poder armar un movimiento”. Tenía razón, éramos parte de ese movimiento que recién se estaba gestando y el escenario de BA Rock tenía ese marco de importancia, ese hito histórico no solamente a nivel musical sino también por todo lo que veníamos señalando en esta nota. Hoy a la distancia creo que fue un hecho que nos trascendió a nosotros y siento un orgullo tremendo. 

J.I: En ese sentido nuestro caso fue diferente. La presentación de Taxi en BA Rock, vino debido a que éramos la nueva banda de Julio Saéz, que habia sido guitarrista de Plus, y el proyecto se veía como la continuidad del grupo. Habíamos grabado en El Cielito Records un álbum debut en el cual David Lebón participó como invitado. De ahí fue que salió la conexión para tocar en el festival, que para mí fue muy importante, porque si bien yo había tocado con otras bandas en lugares grandes como la cancha de San Lorenzo, no eran lo que llamaba el rock nacional, venían por otro lado. Tenía otro peso más político estar en una banda de rock tocando en un festival como BA Rock en el momento histórico que ya hemos hablado durante toda la nota. Aunque había diferencias también. Algunos querían mostrar su música, otros su poesía, otras bandas eran meramente comerciales pero entraban en el marco del festival. Tenías los que eran punta de lanza como Riff y V8, pero también estaba La Torre,  que tocaban cosas que tenían  que ver con el rock, pero que no eran contestatarios .Con respecto al famoso incidente con los amigos de V8, me acuerdo que estaba terminando armar la batería y sentías todo el bardo que se estaba armando.Nos decían, “se están tirando de todo apúrense,” y Julio tenía la guitarra casi desafinada y nos empujaban. Ahí nos conocimos con Beto y mirá donde estamos ahora. En otro país y con nuestro proyecto, Primal, con el que pronto andaremos por Argentina. Esas vivencias nos formaron como músicos y personas.

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