Víspera de Nochebuena, calor y humedad. El momento quizás no sea el mejor para repasar 30 años de carrera, pero Claudio Castro (conocido por el apellido O’Connor por tres generaciones de metaleros y por ser el cantante de Hermética, Malón y su propio grupo) se presenta bien predispuesto para la videollamada… a pesar de que el contexto no ayude.

“Quería hacer la nota afuera pero me estaban comiendo los mosquitos. Vivo acá en el Delta, pero esta es la hora de los mosquitos. ¡Te matan!», confiesa el cantante desde el otro lado del monitor, víctima de los molestos bichos, del calor y -ahora también- de nuestras preguntas y nuestro reportaje, que arrancaba así, a pura confesión… y picazón.

¿Cómo la venís pasando en esta pandemia?

El balance es totalmente negativo, sobre todo en el caso de los artistas, que nos quedamos sin laburo de un día para el otro. Para resumir: ¡un año de mierda!

¿Pudiste rescatar al menos algo positivo?

Con Berenice, mi mujer, descubrimos que nos llevamos muy bien estando completamente solos, sin la vida social que teníamos. Y así pudimos empezar a hacer música juntos. Yo sé tocar nomás un poco la guitarra, pero ella toca bien y siempre me pedía que la ayudara a grabar un disco y con la vorágine del día a día nunca se daba… Y al estar acá encerrados, empezamos a tocar juntos.

LA BERE Y EL CLAUDIO

Fue ahí cuando empezaron con este proyecto de “La Bella Y La Bestia”

Todo empieza con el fallecimiento de Sergio Denis. Subimos a Instagram una foto que nos habíamos sacado con él, y para homenajearlo hicimos un pedacito de uno de sus temas, el más conocido el que usan las hinchadas para alentar a sus equipos (N: se refiere a “Te Quiero Tanto”). Y hubo tal repercusión que empezamos a subir canciones en un formato muy de entrecasa y medio encopetinados (Risas), y la gente se copó, así que les fuimos pidiendo que elijan los temas y nos tiraron una catarata de canciones, ¡desde Camilo Sesto hasta Metallica!

A mí me gustó mucho la versión que hicieron de “Parte De Las Reglas”, el tema de Pr3ssion, la banda de Martín Carrizo

Bueno, ahí ya empezó todo a evolucionar, armamos una lista de diez canciones y surgió ese tema, hasta que hicimos un streaming. Esa fue la primera vez que salimos de casa desde que empezó la pandemia.

¿Cómo fue esa experiencia?

Y… estábamos medio panicosos. Fue a principios de septiembre y había muy poca gente en la calle porque en esa época la cuarentena era obligatoria, había que sacar permiso, había controles. Fue raro pero salió todo bien; en ese mismo estudio estaban Los Tipitos y yo tengo una relación con ellos desde hace mucho tiempo. Encontrarnos con alguien del ambiente fue fabuloso porque nos habíamos acostumbrados a vivir como ermitaños. ¡Cuando terminó el streaming ya queríamos hacer otro al día siguiente! (Risas)

SEGUÍ LA CORRIENTE

Juanchi Baleirón, otro músico con el que tenés muy buena relación, nos contaba que los shows en streaming eran como tocar en la tele, sin público, sin aplausos…

Tal cual. Yo había tocado en estudios de TV donde no hay público, pero para Bere era la primera vez, así que en los primeros temas estaba más seria que perro en bote, como decimos acá en el Delta (Risas). Pero con el correr de las canciones nos fuimos distendiendo. Igual se siente un poco frío cuando terminás la canción y no escuchás aplausos…

¿Cómo se vienen preparando para la fecha del 22/01 en Uniclub?

Todavía no empezamos con los ensayos, pero estamos armando la lista y agregando canciones, porque el show en streaming se hizo un poco corto. Vamos a agregar canciones de O’Connor para que dure aproximadamente una hora, mucho más no se puede por los protocolos. Y una vez que tengamos eso, ya vamos a planificar los ensayos con Lisardo (N: Álvarez, guitarrista invitado). Aunque la idea es hacer algo informal, de fogón. No nos jode si sale algo desprolijo.

¿Hay algún plan de grabación oficial?

No estamos para hacer planes a futuro todavía, porque no se sabe bien que va a pasar con la pandemia, pero nos gustaría grabar un disco y desarrollar el proyecto un poco más con canciones propias; quizás agregar batería y bajo, pero manteniendo un estilo así de entrecasa, como le digo yo.

YO PONGO LOS VOTOS SOLO POR O’CONNOR. Cuando en abril de 1999 Claudio anunció el primer show de un nuevo proyecto que llevaba su nombre, sorprendió a propios y extraños, sobre todo porque el sonido del grupo marcaba un rumbo distinto al que nos tenía acostumbrados con Hermética y Malón. Tras ocho discos con Hernán García como ladero compositivo, la sociedad llegó a su fin en 2016 cuando el bajista formó Habeas Pornus junto al guitarrista Iván Iñiguez y Claudio sumó a su compañero en Malón, Karlos Cuadrado, para reemplazarlo… y sobre esto se construyó la segunda parte de la charla.

Mencionaste recién a O’Connor, la banda; ¿en qué momento se encuentra después de los últimos cambios de formación?

Los cambios son cosas que pasan. Ahora con O’’Connor tenemos un caudal de más o menos treinta canciones que surgieron después de la partida de los integrantes en 2016. De ahí hay que elegir diez u once. Hay siete en las que participa en la composición (N: el guitarrista) Fernando Cosenza y en el resto (N: el baterista) Pablo Naydón. Así que estamos en ese proceso, hablando con la compañía sobre la grabación y el presupuesto; pero la pandemia ralentizó todo.

Este cambio en el proceso de composición, ¿puede marcar algún otro cambio con respecto al sonido de la banda?

Eso lo vamos a saber recién cuándo grabemos. En lo que respecta a la composición, mi aporte tiene que ver con las letras y algunas melodías que adapto, pero no me meto ni en los riffs, ni en las partes de batería… siempre me dediqué a eso porque como no sé tocar un instrumento, me es más fácil amigarme con la canción si otro compone la melodía. Lo que no quita que también las haga, ojo, pero soy muy autocritico y siempre me parece que están mal.

Ya van más de 20 años de O’Connor y en un principio sorprendió que te lanzaras con un proyecto con tu nombre. ¿Cómo surgió la idea de formar una banda solista?

Más que nada por tener como referencia las carreras de Ozzy, de Dio… y también lo que estaban haciendo Dickinson, Halford y el cantante de Pantera por fuera de sus bandas. Y también estaba la idea de ponerle mi nombre a la nueva banda, para que ya se reconociese de donde venía.

En un principio llamó la atención tu manera de cantar en O’Connor,  muy diferente a la de Malón y Hermética…

Era una deuda pendiente el poder cantar con diferentes timbres de voz.  ¡Muchos pensaban que yo hablaba de la misma forma en que cantaba en Hermética! (Risas) Ya de chico empecé imitando a distintos cantantes con diferentes estilos, pero lo que pasaba era que en las bandas en las que estuve, eso no calzaba; por eso al empezar con O’Connor decidí darle un poco más de variedad a mi voz para que parezca que había varios cantantes y no uno solo. 

UNA BANDA QUE DEJÓ SU MARK-A

Vayamos más atrás en el tiempo: tu primer proyecto formal fue Mark I junto a Fabián Spataro, antes de entrar a Hermética… ¿qué recordás de esas épocas?

Yo ya estaba en Mark antes que la banda debute, pero me había ido al poco tiempo porque pensaba que no iba a tener futuro, que nunca me iba a poder ganar la vida con eso. Y para el debut de Mark se habían quedado sin cantante, entonces el bajista me vino a buscar porque no querían suspender la fecha. Y le dije que sí. Ojo, tampoco era en un Monsters Of Rock sino una kermesse un sábado a la tarde en un colegio… (Risas) Pero con el aplauso y con todo lo que se armó alrededor de la banda ya me bastaba. ¡Y el resto ya es historia!      

¡Ahí le encontraste el gustito a ser frontman!

Me gustaba el bochinche del show, del escenario, la misa que se armaba, el aplauso de la gente. Lo cual en definitiva, es una aceptación. Sobre todo en un momento donde era joven y estaba buscando mi lugar en el mundo. Y comprendí que mi lugar era ese: ¡el escenario!

En 2021 se cumplen 30 años de “Ácido Argentino”, un disco clave en el rock argentino. ¿Fue para vos el momento más alto en la carrera de Hermética?

Yo creo que fue un poco antes. Los primeros tiempos de Hermética fueron como Argentina en el Mundial 86 (Risas). Nos sorprendía la repercusión del público cada vez que tocábamos. Y ese público iba creciendo cada vez más, hasta que finalmente explotás. Estábamos muy bien internamente. Yo lo viví como un crecimiento paulatino.

Cuando uno mira las imágenes de esa época, se los ve muy unidos a los cuatro… ¿cuándo empezaron los problemas personales en Hermética?

No fue una etapa muy larga, pero sí fue muy triste. Porque obviamente con Pato y El Tano (N. Strunz y Romano, baterista y guitarrista respectivamente) seguimos juntos, pero también con Tony Scotto seguimos teniendo una buena relación. El único que se apartó de todo eso fue Ricardo (N. Iorio)

HERMETISMO DE AYER, DE HOY Y DE SIEMPRE

A vos, a Pato y al Tano se los ve muy bien juntos 30 años después. Podría decirse que son como una familia. Y uno ve el presente de Ricardo y es como que no encajaría con ustedes por más que quisiera…

¡Pienso lo mismo! Muchos obviamente imaginan una reunión con Ricardo, pero no sé si estaría bueno. A nivel comercial sí, pero como experiencia humana… no lo sé. En mi caso personal, no solo necesito ganar dinero, sino también divertirme y sentirme cómodo con mis compañeros y con todo lo que pasa alrededor de una banda.

Aparte me imagino que uno ya tiene una edad donde no quiere arriesgarse a pasar una mala experiencia…

(Enfático) Eso desde ya. Hace muchos años que tomé la decisión de estar más tranquilo y disfrutar más los shows. Ser un animal de escenario, un intérprete y brindarle al que viene a verte dos horas de fantasía donde puede olvidarse de los problemas y fantasear con una banda de rock.  

En 2019 se reeditaron los discos de Malón, que en su momento tuvieron muy buena repercusión: ¿qué recordás de esas primeras etapas de la banda, donde habían incluso superado en convocatoria a lo logrado con Hermética?

(Piensa) ¡Hay cosas de mi vida que se me han borrado completamente! (Risas) Pero fue una linda experiencia, igual yo soy de olvidarme de los malos momentos. Con el tiempo me va quedando siempre lo bueno y lo que me hizo bien. Desde la época de Mark que siempre pensaba que esto se iba a terminar en algún momento, no me imaginaba a esta edad estar grabando discos…

Paralelamente a Malón también estuvieron activando el proyecto de La H No Murió, donde retoman el repertorio de Hermética…

Con Malón siempre hacíamos temas de Hermética, pero la idea de La H No Murió era resucitar un monton de canciones que no tocábamos hace mucho tiempo. Me encanta cantar las canciones de Hermética Y también me apasiona ver cómo se pone la gente cuando las canta conmigo. Como dice Enrique Iglesias: ¡es una experiencia religiosa! (Risas)

EL AÑO DEL MALÓN

¿Es un desafío a nivel vocal seguir haciendo las canciones de Hermética?

Por una cuestión cronológica, mi voz ya no es la misma que tenía a los 20 o a los 30. Pero si creo que interpreto mejor. Antes quizás tenía mayor caudal, pero ahora me escucho cantar mejor.

¿Cómo se viene el 2021 para Malón?

No tenemos proyecto de disco nuevo, pero si tenemos la idea de editar en diferentes formatos cosas que tenemos guardadas en los cajones.

Tuvieron sus desencuentros, pero hace más de 30 años que están juntos con el Tano, con Pato y con Karlos. Comparten proyectos, negocios…. ¿Cuál es la clave para seguir juntos ya pasados los 50 años?

La clave es el amor que nos tenemos mutuamente y el respeto y el cariño que excede lo musical. Hay un cariño personal, que tiene que ver con tantos años de estar juntos. Fuera del escenario también siempre fuimos unidos. ¡Con El Tano nos hemos ido juntos de vacaciones! De hecho se compró un terreno acá cerca de mi casa. ¡Lo tengo como vecino pero no viene nunca! A veces viene Randy (N: hijo del Tano) a quien le debo haber cambiado algún pañal de bebé, ¡y ahora es el encargado de manejar los monitores en nuestros shows! (Risas)

Fotos: gentileza Andrés Violante

CLAUDIO O’CONNOR Y BERENICE PRESENTAN “LA BELLA Y LA BESTIA” EL PRÓXIMO 22/01 EN UNICLUB (GUARDIA VIEJA 3360 CABA)

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here