
El guitarrista de Backyard Babies y The Hellacopters vuelve a Sudamérica con su proyecto solista y, antes de su show en Buenos Aires, repasó su accidentada recuperación, sus comienzos en la música, el particular ADN del rock sueco y la historia detrás de dos bandas de culto del rock and roll escandinavo.

Quizás no sea la primera opción de la mayoría a la hora de nombrar a un “guitar hero”, pero Andreas Tyrone Svensson, más conocido como Dregen, sin duda merece ese lugar. Durante los años 90 y 2000 fue parte de dos de las bandas más importantes del rock and roll europeo: Backyard Babies y The Hellacopters, además de formar el supergrupo Imperial State Electric e integrar la banda de Michael Monroe. Todo esto sin descuidar su carrera solista, con la cual nos estará visitando el proximo 9 de octubre en Liverpool Bar.

Antes que nada, sé que tuviste una lesión en la mano hace un tiempo. ¿Cómo estás ahora? ¿Qué fue lo que sucedió?
Sí, tuve un mal accidente hace dos años en el que aplasté mis dedos con la puerta de un auto. Ya tuve tres cirugías. Diría que estoy a un 85% de mis capacidades.
¿Extrañás la vida en la ruta, más allá de los conciertos?
Sí, mucho. La verdad es que vengo girando sin parar desde que tengo 15 o 16 años. Así que los últimos dos años han sido realmente duros, tanto física como mentalmente. Por eso no puedo esperar para tocar en Sudamérica otra vez.

DEL ROCK SUECO A LOS SUPERHÉROES CON GUITARRAS
Quería hablar un poco sobre tu historia. ¿Cómo empezaste a tocar la guitarra y por qué elegiste ese instrumento?
De chico era muy fan de Spider-Man, coleccionaba cómics. Un día vi una foto de Kiss, y se veían como superhéroes con guitarras, así que diría que Ace Frehley hizo que empezara a tocar la guitarra a mis 11 o 12 años. Luego fui descubriendo a Keith Richards, Johnny Thunders… Esos fueron mis primeros modelos.
En Suecia son conocidos por tener bandas muy pesadas y bandas muy pop, y a veces combinan ambas cosas. ¿Por qué creés que es eso? ¿Sentís que tenés eso en tu música? ¿Cuáles son tus influencias suecas?
Ulf Cederlund, de Entombed, siempre fue una gran influencia, así como también las melodías y habilidades compositivas de ABBA. Creo que tiene que ver con que en Suecia, durante el verano, hay sol las 24 horas del día, lo que te hace querer tocar melodías pop. Y luego, en invierno, son 24 horas de noche y frío, lo que te hace enojar y frustrar y te inspira a hacer ese tipo de música. Vivimos en esa dualidad.
DOS BANDAS, MUCHAS HISTORIAS
Empezaste Backyard Babies siendo muy joven. ¿En ese momento era solo por diversión o ya pensabas en vivir de la música?
Obviamente era por diversión, y sigue siendo de la misma manera, pero a la vez estábamos muy enfocados en hacer que eso fuera lo que haríamos por el resto de nuestra vida.
Y habiendo empezado tan joven, ¿creés que la experiencia te hace ser mejor músico o simplemente te hace más eficiente?
Creo que es una combinación de ambos. Realmente me gusta ser “más viejo” a la hora de escribir letras y música. Adquirís más confianza y no te importa tanto lo que otras personas puedan pensar.

Grabaste tu primer disco con Backyard Babies e inmediatamente te uniste a The Hellacopters. ¿Cómo se dio eso?
Formé The Hellacopters junto a Nicke Andersson en 1994. Backyard Babies y Entombed compartíamos una sala de ensayo en Estocolmo, pegamos onda y Nicke y yo empezamos a tocar juntos.
¿Fue The Hellacopters, entonces, un proyecto que se volvió muy grande?
Siempre vimos a The Hellacopters como una banda de verdad, algo que podíamos hacer a la vez que teníamos nuestras otras bandas, pero no esperábamos que explotara de esa manera y se convirtiera en algo tan grande. Así que, de alguna manera, se convirtió en un “problema de lujo” estar en dos bandas exitosas a la vez.
Hace poco se cumplieron los treinta años del primer disco de The Hellacopters. ¿Cómo lo ves a la distancia?
Estoy orgulloso de cada disco que hicimos. Pero, particularmente con este, algunas de las letras dan un poco de vergüenza viéndolas hoy. Pero bueno, éramos realmente unos niños, muy jóvenes.
UNA VIDA EN LA RUTA
Cuando la gente habla de la escena de Escandinavia, creo que piensa que todas las bandas eran gigantes. ¿Cuál era la realidad? ¿Podían vivir de la música?
No, tocábamos en bares y boliches. Donde se pudiera, realmente. Empezamos Backyard Babies en 1989 y recién empezamos a ganar dinero con la banda en 1998.
Has tocado con mucha gente. Siempre fuiste un músico de sesión y en vivo muy demandado. ¿Qué aprendiste después de haber trabajado con tantas personalidades fuertes?
Amo trabajar con otras bandas o músicos. Me hace crecer como artista y encuentro nuevas ideas. Para ser honesto, tocar siempre con las mismas personas se vuelve un poco aburrido. Creo que cuando colaboro con otros artistas crezco como músico.
Y ahora que venís a Sudamérica como solista, ¿qué es lo que más disfrutás de esta faceta?
Ser un dictador. No tengo que escuchar otras opiniones. ¡Soy el jefe! (Risas)


Periodista especializado en música desde 2007 para medios como El Acople, Jedbangers, Rocktambulos, WYWH. Coautor del libro «Stoner Argentino» (2022). Cofundador de la productora «Convergen». Conductor del podcast «Literatura Rockera». Fan antes que todo eso.








