Hoy nos toca hablar de un personaje que no requiere de demasiada presentación y al cual le llevó su tiempo convertirse en la figura que es. El reconocimiento le llegó después de años de estar peleando por trascender, lucha que valió la pena.¿Acaso hace falta decir que El Tano es uno de los mejores guitarristas de rock que ha dado este país?. O volver a señalar que además estamos ante el mejor socio creativo que acompañó a Ricardo Iorio en su carrera, sociedad que complementaba a la perfección la verba enjundiosa de Ricardo con algunos de los más festejados riffs y solos de viola de nuestro querido heavy nacional, también parece ya una tarea ociosa. Si podemos hacer un repaso del último tramo de la trayectoria de Marciello, del cual la fecha en Vorterix a la que pudimos asistir, forma parte. Cuando Almafuerte se disolvió, el guitarrista supo desarrollar una carrera en solitario, con ya ocho álbumes en su haber. A fines del año pasado, el hombre de San Justo mecho la actividad de su banda- el 2024 fue un año con muchas giras por el interior-, con algunos show dedicados a conmemorar el legado de Almafuerte. Pero este 2025 vino con la edición de “Vive”, el flamante disco de CTM y la noche pasada no era otra cosa que su presentación oficial.

Y lo de presentación estuvo lejos de ser un eufemismo, porque dentro de un set largo, “Vive” sonò entero, incluyendo las reversiones de “El Pibe Tigre”, “De La Escuelita” y “Mi Credo”, este último con unas emotivas palabras de Claudio recordando a su extinto compañero. Apenas pasadas las 21, un Vorterix poblado por una asistencia generosa, vio abrir las acciones con las pantallas emitiendo un clip de El Tano tocando una versión del Himno Nacional, haciéndole los honores al día de la independencia patria. Con respecto a “Vive”, el mismo Marciello contaba en una entrevista que es el trabajo más espontáneo de su carrera, improvisando sus solos en el mismo estudio. Hay que decir que de la escucha de ese material en directo, hay cierto desbalance. Los pasajes instrumentales están muy bien pensados como todo lo que cranea su autor, pero me parece que el punto débil de CTM son las partes cantadas, en parte porque Marciello claramente no es un vocalista. Como ocurre en la historia con cada gran dupla compositiva, nunca cada parte supera a la union de las mismas; y lo mismo sucede con el dueto Iorio/Marciello. Creo que a CTM le falta en sus temas cierto golpe de horno y que en ese sentido El Tano extraña el peso compositivo que tenia Ricardo, esa sapiencia tan suya para armar grandes canciones.

Volviendo al tema vocal, de hecho cuando su coequiper, el bajista Leandro Radaelli se hizo cargo del microfono, la cosa mejoró bastante. Además de Radaelli, El Tano tiene otro ladero con quien se muestra generoso, en este caso estamos hablando de Giuliano Noe, quien mete varios solos o se acopla en arreglos a dos violas con Claudio. Y atrás, sosteniendo todo, Melina Marciello, dueña de los parches para “el orgullo de papá”. Realmente la banda que lo acompaña sonó muy sólida, sabiendo que los momentos de mayor brillo saldrian de las mágicas seis cuerdas del ex Almafuerte, convalidando lo que dicen sus pergaminos de gran guitarrista. Es que violeros virtuosos hay miles en el mundo, pero tipos como él, que saben tocar para la canción y no para su ego, no hay tantos. Amén de la versatilidad que el hombre demuestra cuando se pone a recorrer géneros autóctonos como el tango y el folklore, raíz que está siempre presente en su estilo. Sobre el final, y para darle una alegría mas en esa noche a los fieles asistentes al concierto. Marciello anunció una nueva fecha para el 24 de octubre de “CTM Conmemora A Almafuerte”, la cual tendrá lugar esta vez en Obras Sanitarias. ¡Habra que prepararse para entonces!. Estas avisado.

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