PACIENTE: ATTAQUE 77 – “TRIANGULO DE FUERZA. EL ÁLBUM” (SONY 2019)

HISTORIA CLÍNICA: Cuando a comienzos de 2009 Ciro Pertusi decidió dejar Attaque 77 tras más de dos décadas al frente, el cimbronazo interno también se hizo sentir puertas afuera de la banda. Luego de un disco que no tuvo la repercusión esperada (“Estallar” de 2009), el desde entonces trío estuvo buscando un camino definitivo a seguir, luego de pasar por los shows temáticos de versiones, el formato desenchufado y la etapa autocelebratoria (con el festejo por los 25 años de “El Cielo Puede Esperar”con la presencia de Ciro como punto cúlmine).

Es lógico entonces que “Triángulo De Fuerza”, el duodécimo trabajo de estudio del tándem actualmente conformado por MartinezDe Cecco y Scaglione, tenga como objetivo (ya desde su título) demostrar que la banda finalmente logró afianzarse en términos de alineación, dejando atrás cualquier tipo de presión externa en cuanto a expectativas a cumplir.

Este primer disco de estudio en diez años, también puede ser visto como muestra de un predeterminado triangulo estilístico. Ya que por un lado se mantienen las raíces punk con fuerza, melodías y letras contestatarias como estandarte, a lo que se le suma la raigambre cancionera que la banda demuestra desde el fundacional “Antihumano” (2003), además de un renovado énfasis en la fusión del rock más crudo con ritmos telúricos

Dentro del primer vector encontramos al tema apertura “Como Salvajes”, con un riff a lo Motorhead, pero con mucha melodía y una producción prolija. El mismo camino siguen “Lobotomizado”, que hará las delicias de los seguidores más ortodoxos debido a la presencia de Campino de Die Toten Hosen, y “A Cielo Abierto”,  donde el punk melódico se da la mano con la crítica social enmarcada en la frase:“¿Qué hiciste cuando Menem privatizó los bienes?”

La veta cancionera, con  “Huérfanos” a la cabeza, lleva las cosas al terreno pop punk de “Karmagedon” (2007), demostrando un espíritu FM (¿o ya deberíamos decir playlist de Spotify?) que se hace presente en la balada “Una Canción”; en “María” (uno de eso medios tiempos  descriptivos que tan bien le salen a Mariano)y en las beatleras “Por Una Vez” y “Última Generación”, donde el guitarrista muestra su corazoncito harrisoniano.

Pero es el costado experimental el que deja en claro el espíritu de Attaque para esta nueva etapa a través de momentos como la sorprendente “Canto Eterno”, que profundiza la búsqueda de raíces autóctonas con la participación de Vitillo Ábalos y Peteco Carabajal (plantándolos en terrenos ya testeados por Divididos); “Babel” que retoma la fórmula del reggae/punk de temas como “Tres Pájaros Negros”; y sobre todo con “Sin Tierra”, que arranca con una estructura de country-folk que deriva en un talking blues con arreglos de vientos y contenido social, a través de una lírica referente al  movimiento campesino de Santiago del Estero y Formosa.

DIAGNÓSTICO: En este nuevo trabajo Attaque demuestra que finalmente se decidió a ser Attaque. Y por más que la fuerza a la que hace referencia el título venga más por el lado simbólico/artístico que por el sonoro, lo importante es que tras una década donde era difícil encontrar el rumbo, el horizonte se deja ver bastante más claro.

 

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