
Icono indisoluble del pop de los años 60, voz fundamental de The Ronettes y sobreviviente de un calvario personal que casi ahoga su talento, la talentosa Ronnie Spector atravesó décadas de la historia de la música como un faro de actitud, vulnerabilidad y potencia vocal. Hoy, en el día en que hubiera cumplido 83 años, la recordamos y celebramos su legado a través de una selección de siete colaboraciones inolvidables que repasan la vida y el renacimiento artístico de una de las figuras más fascinantes de la música popular (rock incluido, claro que sí) de todos los tiempos.

LA VOZ DE LA CALLE, EL ESCAPE DEL ENCIERRO. Nacida como Veronica Yvette Bennett el 10 de agosto de 1943 en el East Harlem neoyorquino, Ronnie Spector creció en un hogar numeroso y musical, descubriendo el eco de su propia voz mientras cantaba en los pasillos de techos altos del edificio donde vivía su abuela. Junto a su hermana Estelle Bennett y su prima Nedra Talley formó The Darling Sisters, un trío que pronto rebautizarían como The Ronettes. Tras un paso modesto por el sello Colpix, el por entonces célebre productor Phil Spector posó sus ojos en ellas en 1963 y las convirtió en la joya de la corona de Phillies Records.

En la era dorada del girl group, The Ronettes aportaron una imagen urbana, desafiante y sensual que deslumbró al público mundial con clásicos imperecederos como «Baby, I Love You», «Walking In The Rain» y, muy especialmente, «Be My Baby». Aquellas producciones del «wall of sound» («muro de sonido») cautivaron a contemporáneos de la talla de los Beatles, los Rolling Stones y los Beach Boys, con quienes compartieron giras y camarines.

EL ÉXITO FUE UNA FACHADA. Sin embargo, detrás del brillo del estrellato se gestaba una trágica pesadilla personal. Ronnie inició una relación con Phil Spector que culminó en matrimonio en 1968. Lo que siguió fue un calvario de reclusión, abuso físico y psicoemocional: el productor la alejó de los escenarios, le prohibió grabar, la encerró en su mansión -llegando a esconderle el calzado para evitar que huyera- y amenazó repetidamente con matarla. En 1972, Ronnie logró escapar descalza de aquella prisión doméstica y emprendió un desgastante proceso de divorcio que concluyó en 1974. Decidió conservar el apellido Spector porque, según sus propias palabras, era el único patrimonio que le permitía mantenerse visible en una industria que la había dado por retirada.

A lo largo de las décadas siguientes, refugiada en su segundo matrimonio con Jonathan Greenfield y respaldada por legiones de admiradores de distintas generaciones, Ronnie encaró un lento pero triunfal regreso a la música. Reclamó sus regalías en los tribunales, plasmó las verdades de su vida en la autobiografía «Be My Baby» (1990) y construyó un catálogo de colaboraciones exquisitas donde demostró que su timbre característico podía dialogar a la perfección con la psicodelia, el punk, el rock de estadios y el indie alternativo. Hoy, a modo de homenaje en la fecha marcada por el que hubiera sido su 83º cumpleaños, repasamos en detalle los siete duetos y cruces de estudio más destacados en la historia de la legendaria cantante.

1. «TRY SOME, BUY SOME» (1971) — con George Harrison (Apple Records / Lanzado como single solista)
En pleno proceso de separación de Phil Spector, Ronnie viajó a Londres contratada por Apple Records. Al ingresar a los estudios, la imponencia del edificio le recordó las resonantes galerías donde practicaba cuando niña. Al acercarse al piano donde un músico de cabellera larguísima ensayaba una melodía, el instrumentista se dio vuelta y reveló su identidad: era George Harrison. Ambos se conocían desde 1963, cuando The Beatles presenciaron los shows de The Ronettes en Inglaterra y entablaron una estrecha amistad. Como lo contaba Ronnie: «Me dijeron que ese tipo de pelo largo me iba a mostrar el tema; me senté al piano, y él se giró lentamente, ¡y era George Harrison! Yo conocía a los Beatles; vinieron a mi fiesta en Decca Records, cuando los Beatles aún no habían triunfado en Estados Unidos. Yo estaba con John Lennon, mi hermana salía con George Harrison. Y cuando llegué a Apple y vi que era George, nos echamos a reír, a abrazarnos y a besarnos. Estábamos tan contentos de vernos. Porque no lo había visto en diez años, o quizás más. ‘Try Some Buy Some’ en realidad no era lo mio… Pero era George de los Beatles, estaba ahí en Londres, la había pasado genial cuando estuve allí en los 60, así que me dije: ¿Por qué no?»

Harrison había compuesto «Try Some, Buy Some» pensando minuciosamente en el tono de Ronnie. La letra abordaba en tono místico y reflexivo el consumo de drogas y la búsqueda espiritual tras las enseñanzas del Maharishi Mahesh Yogi. Al principio, Ronnie no terminaba de comprender el sentido de la lírica: «Le pregunté: ‘George, ¿qué significa? ¿Qué probaste, qué compraste? Yo nunca consumí drogas, no puedo cantar algo así’. Él me respondió: ‘Ronnie, vos podés cantar cualquier canción'». Así fue que George convenció a Ronnie, y recíprocamente, demostrando un instinto impecable, Ronnie convenció a Harrison de quitar la palabra «Once» («había una vez») antes de la frase inicial («Way back in time…») para no recargar el compás, «y George me escuchó. No fue como otros productores.Y fue un verdadero placer trabajar con alguien que te escuchaba y seguía tus consejos«. Tras la grabación, el single alcanzó el puesto 71 del Billboard Hot 100. Dos años más tarde, Harrison reutilizaría la pista instrumental grabada para Ronnie, reemplazando la voz de la cantante por la suya para incluirla en su aclamado álbum «Living In The Material World· (1973).
2. «YOU MEAN SO MUCH TO ME» (1976) — con Southside Johnny & The Asbury Jukes (Lanzado en el álbum «I Don’t Want to Go Home»)
A mediados de los años setenta, el sonido de la costa de New Jersey comenzó a emerger con una fuerza arrolladora, nutriéndose fuertemente del soul y del pulso clásico del R&B que las Ronettes habían popularizado en la década anterior. Bruce Springsteen, admirador confeso del trabajo de Ronnie, compuso «You Mean So Much to Me» con la estructura formal de un emotivo dueto romántico de corte soul.

La pieza fue elegida para integrar el álbum debut de Southside Johnny and the Asbury Jukes, titulado «I Don’t Want to Go Home». Para respaldar la grabación, se convocó a Ronnie, quien unió su inconfundible registro al vigoroso vibrato de Southside Johnny. El resultado fue una de las composiciones más dinámicas de su etapa de reaparición en los setenta, cimentando el puente estético entre el sonido clásico de Nueva York y la escena del Jersey Shore.
3. «SAY GOODBYE TO HOLLYWOOD» (1977) — con The E Street Band (Lanzado como single / Lado B: «Baby Please Don’t Go»)
En 1975, Billy Joel compuso «Say Goodbye To Hollywood» tras retornar a Nueva York luego de una residencia prolongada en Los Ángeles. El tema era un homenaje explícito al estilo de producción de Phil Spector, arrancando con el icónico patrón de batería utilizado originalmente por Hal Blaine en «Be My Baby».

Resultaba natural que la dueña original de aquel estilo abordara el tema. Con la producción a cargo de Steven Van Zandt (Little Steven, guitarrista de la E Street Band de Bruce Springsteen), Ronnie entró al estudio respaldada íntegramente por los músicos de la E Street Band. La combinación entre el ensamble instrumental de garage-rock y la interpretación dramática de Spector derivó en un sencillo brillante. Décadas después, Little Steven recordaría la sesión con profunda emoción: «Fue un honor producirla y animarla a regresar a las tablas, lugar donde permaneció los siguientes 45 años. Grabar ese tema con la E Street Band nos sostuvo como grupo en un momento sumamente precario».
4. «TAKE ME HOME TONIGHT» (1986) — con Eddie Money (Lanzado en el álbum ‘Can’t Hold Back’ de Eddie Money)
Hacia 1986, la carrera del cantante Eddie Money atravesaba una meseta crítica producto de sus adicciones, lo que llevó a su sello discográfico a limitar su libertad en el estudio. Cuando los compositores Mick Leeson y Peter Vale le presentaron el demo de «Take Me Home Tonight», a Money no le convencía la estructura inicial, pero se sintió fascinado al notar que la melodía interpolaba el histórico estribillo de «Be My Baby».

Money tuvo la visión de convertir el tema en un dueto e invitar a la mismísima Ronnie a interpretar sus líneas originales. Tras ser advertido de que la cantante llevaba años retirada e inubicable, Money llegó a considerar a Martha Davis de The Motels para la grabación. Sin embargo, insistió y logró comunicarse por teléfono con Ronnie. Ella recordó aquel llamado años después: «Me dijo: ‘Ronnie, necesito tu ayuda para esto, es una canción genial y un tributo a vos’. Le dije: ‘Querido, yo ya no hago más esas cosas’, pero él insistió muchísimo». La insistencia dio sus frutos. Ronnie viajó al estudio, aportó su característico «Be my little baby…» y el tema exploded en los ránkings, alcanzando el N° 4 en el Billboard Hot 100 y el N° 1 en el Mainstream Rock. El éxito masivo de la canción catapultó la carrera de Money a una nominación al Premio Grammy y operó como el impulso definitivo para que Ronnie Spector lanzara su segundo disco solista, «Unfinished Business» (1987).
5. «BYE BYE BABY» (1999) — con Joey Ramone (Lanzado en el EP ‘She Talks To Rainbows’)
La relación entre los pioneros del punk rock y Ronnie Spector siempre estuvo sellada por una admiración mutua. Los Ramones habían demostrado su devoción rindiendo homenaje al catálogo de The Ronettes (incluso versionando «Baby, I Love You»), mientras que Ronnie frecuentaba los míticos clubes del underground neoyorquino para presenciar sus shows: «Recuerdo que Joey era increíblemente alto y delgado, pero se notaba inmediatamente cuánto amaba lo que hacía».

El reencuentro se dio cuando Joey la convocó para participar en un videoclip. Tiempo después, mientras Ronnie viajaba en auto con su esposo Jonathan Greenfield, escuchó en la radio la balada «She Talks to Rainbows», compuesta por Joey. Fascinada por la atmósfera de la canción, llamó al líder de los Ramones al día siguiente. Joey asumió la producción del EP homónimo lanzado en 1999 y le otorgó a Ronnie una libertad creativa que ella no experimentaba desde hacía décadas: «Joey me dijo: ‘Ronnie, si querés cambiar una letra o el final, hacelo’. Eso solo me hizo decir que sí; me di cuenta de que había encontrado a la persona con la que realmente quería hacer discos». Dentro de ese material destaca el dueto en «Bye Bye Baby», un clásico tardío de los Ramones (originalmente aparecida en el album «Halfway To Sanity», de 1987) donde el contrapunto entre el registro cavernoso de Joey y la nitidez melódica de Ronnie encaja de manera perfecta en los coros.
6. «THIS MAGIC MOMENT» (2003) — con The Misfits (Lanzado en el álbum ‘Project 1950’ de The Misfits)
A comienzos del nuevo milenio, la banda de horror-punk The Misfits decidió rendir tributo a los grandes clásicos del rock and roll y el doo-wop que moldearon su identidad con el álbum «Project 1950», grabado en Nueva York con la producción de John Cafiero.
Para la reinterpretación del clásico «This Magic Moment» -pieza compuesta por Doc Pomus y Mort Shuman e inmortalizada originalmente por The Drifters en 1959-, Jerry Only invitó a Ronnie Spector a hacerse cargo de las armonías y coros y claro, ella aceptó el desafío sin dudarlo, cantando los coros en el mencionado tema y también en «You Belong to Me», grabada originalmente en 1952 por la cantante Jo Strafford. En ambas versiones, su voz melodiosa e inconfundible aporta un contraste sumamente interesante sobre la base de guitarras distorsionadas y ritmo acelerado, reeditando la histórica conexión de la cantante con las huestes del punk rock.
7. «ODE TO L.A.» (2005) — con The Raveonettes (Lanzado en el álbum «Pretty in Black«‘«)
Para su segundo trabajo discográfico, «Pretty In Black» (2005), el dúo danés de indie rock The Raveonettes, formado por Sune Rose Wagner (guitarra y voz) y la rubia Sharin Foo (bajo y voz), concibió una obra conceptual rindiendo homenaje a sus principales influencias musicales. Para ello, invitaron al estudio a figuras de culto como Moe Tucker (baterista de The Velvet Underground) y Martin Rev (tecladista de Suicide).

Por supuesto en la lista también figuró Ronnie Spector, quien prestó su voz para «Ode to L.A.», un corte compuesto a la usanza de las baladas tradicionales de la era dorada de los girl groups. Su intervención vocal dota a la pista de un halo nostálgico y elegante, confirmando que la impronta que ayudó a moldear en los años 60 se mantenía intacta y plenamente vigente bien entrado el siglo XXI.

Fundada por Frank Blumetti, la edición digital de la recordada revista de los 90 cuenta con colaboradores de la vieja época y nuevas incorporaciones. Basada en el gusto por la música y centrada en todas las manifestaciones de la cultura joven, esta web busca estar al tanto de lo que ocurre a diario en Argentina y el mundo y estar al día con los desafíos que las nuevas tecnologías imponen al periodismo.








