
A treinta años de su aparición, revisamos uno de los álbumes más polémicos, incomprendidos y discutidos de la historia del heavy metal. Desde una tapa hecha con sangre y semen (!) hasta sesiones que dieron origen a casi treinta canciones, recopilamos algunas de las historias que explican cómo Metallica se animó a desafiar a su propio público cuando estaba en la cima del mundo.

EL DISCO QUE NADIE ESPERABA. Cuando “Load” llegó a las bateas el 4 de junio de 1996, Metallica era mucho más que una banda de heavy metal. Gracias al éxito monumental del “Black Album” (hablamos de “Metallica”, editado cinco años antes), el grupo se había convertido en una de las bandas de rock más grandes del planeta. Habían vendido millones de discos, llenado estadios en todos los continentes y logrado algo que parecía imposible pocos años antes: llevar el metal extremo al corazón de la cultura popular…Pero el mundo había cambiado, al menos el rockero: el grunge había alterado las reglas del juego, Nirvana había reemplazado a los héroes del hard rock clásico, el metal tradicional atravesaba una crisis de identidad y nuevas corrientes musicales comenzaban a dominar las radios y la televisión. Mientras muchas bandas intentaban aferrarse desesperadamente a sus fórmulas de siempre, Metallica decidió hacer exactamente lo contrario.

En lugar de grabar una continuación de “Metallica” o regresar al thrash de los años ochenta, James Hetfield, Lars Ulrich, Kirk Hammett y Jason Newsted comenzaron a absorber influencias provenientes del blues, el country, el rock sureño, Tom Waits, Nick Cave, Leonard Cohen, Lynyrd Skynyrd, ZZ Top e incluso Oasis. El resultado fue “Load”, un disco que todavía hoy divide opiniones. Para algunos fue una traición imperdonable; para otros, una demostración de valentía artística. Lo cierto es que pocos álbumes provocaron (y siguen provocando, insistimos) semejante terremoto dentro de la comunidad metalera. Nada mejor que su trigésimo aniversario, entonces, para conocer, descubrir y/o recordar -depende de tu edad y de tu nivel de fanatismo- quince historias poco conocidas detrás de uno de los capítulos más fascinantes de la carrera de Metallica.
1. ORIGINALMENTE IBA A SER UN ÁLBUM DOBLE Quizás el dato más importante de todos.Cuando Metallica comenzó a trabajar en nuevo material durante 1994 y 1995, la idea original era publicar un único álbum doble. Hetfield y Ulrich habían acumulado una cantidad enorme de riffs e ideas durante los años de gira posteriores al “Black Album”, y las sesiones creativas comenzaron a generar canciones a un ritmo sorprendente.Sin embargo, a medida que avanzaban las grabaciones, la banda comprendió que sería imposible terminar todo el material dentro de los plazos previstos. La solución fue dividir el proyecto en dos partes: la primera se convertiría en “Load” y la segunda en “Reload”, que sería editada en noviembre de 1997. Años después, Lars admitiría que probablemente ambos discos podrían haberse condensado en uno solo, pero en aquel momento la banda estaba tan entusiasmada con el material que no quería dejar nada afuera.
2. LLEGARON A ESCRIBIR CERCA DE TREINTA CANCIONES. La explosión creativa fue tan grande que terminó convirtiéndose en un problema. Según diversas fuentes, Metallica llegó a trabajar sobre entre 27 y 30 canciones durante aquellas sesiones. James recordaría que tenían «bolsas y bolsas llenas de cintas con riffs» acumuladas durante años. «Primero dijimos que nos detendríamos en veinte canciones. Después en treinta. Era una locura», recordó el cantante. El 28 de noviembre de 1994, “Streamline” (más tarde retitulada “Wasting My Hate”) se convirtió en el primer demo nuevo de Metallica en cuatro años. El 30 de noviembre grabaron una segunda canción, “Load” (también conocida como “King Nothing”). Antes de que terminara el año, grabaron tres temas más: “Devil Dance” (más tarde “Devil’s Dance”), “Fixer” (originalmente titulada “Fixxxer”) y “Mouldy” (“Hero Of The Day”). Para la Pascua de 1995, el dúo tenía 13 canciones -incluida “The Outlaw Torn”, con ese riff blusero que habían presentado en Woodstock- compuestas. Y las ideas seguían fluyendo. La abundancia de material explica por qué “Load” y “Reload” comparten tantas características musicales y estéticas. En esencia, ambos nacieron de la misma etapa creativa. “’Reload’ consistía en todas las canciones chotas de la sesión original”, dijo James Hetfield en una entrevista de 1997. “Eso es lo primero que se les ocurre a los que no piensan. Pero en realidad, no eran las canciones descartadas, sino las que no estaban terminadas”.

3. JAMES Y LARS VOLVIERON A TRABAJAR COMO CUANDO ERAN ADOLESCENTES. Si bien el disco comenzaría a grabarse en mayo de 1995 en The Plant Studios de la localidad de Sausalito, California, granparte del material nació en un estudio casero ubicado en el sótano de la mansión de Lars Ulrich en Marin County, California.El lugar era conocido como «The Dungeon» y funcionaba como un laboratorio creativo donde Hetfield y Ulrich revisaban viejas grabaciones caseras en busca de ideas.Lo interesante es que el método utilizado era prácticamente el mismo que habían empleado a comienzos de los años ochenta: escuchar cintas repletas de riffs, seleccionar los más prometedores y desarrollarlos juntos.Después de más de una década de éxito mundial, seguían componiendo de una forma sorprendentemente parecida a la de sus primeros años.

4. ESTA VEZ LAS CANCIONES NACIERON DE LA IMPROVISACIÓN. Durante los años ochenta, Metallica solía construir canciones ensamblando riffs complejos como si fueran piezas de un rompecabezas.Con “Load” decidieron cambiar radicalmente el enfoque. «En vez de tratar de forzar un riff con otro riff, simplemente improvisábamos y veíamos qué ocurría», explicó Hetfield.La banda quería capturar sensaciones más orgánicas y espontáneas. Bob Rock, productor del álbum, alentó esa filosofía, empujando al grupo a tocar junto en el estudio, experimentar con distintas afinaciones y dejar que las canciones encontraran su propio camino.Ese enfoque explica buena parte del carácter más relajado y blusero del disco.

5. KIRK HAMMETT GRABÓ GUITARRAS RÍTMICAS POR PRIMERA VEZ. Hasta entonces, Hetfield era prácticamente el único responsable de las guitarras rítmicas de Metallica.Durante las sesiones de “Load”, Ulrich alentó a Kirk Hammett a grabar también partes rítmicas, algo que nunca había ocurrido en un álbum de estudio del grupo.Esa decisión cambió notablemente la textura sonora del disco: en lugar de duplicar exactamente las partes de Hetfield, Hammett creó acompañamientos complementarios que aportaban una sensación más abierta, menos rígida y más cercana al rock clásico.Para muchos historiadores de la banda, ese detalle técnico fue uno de los factores fundamentales detrás del nuevo sonido de este particular trabajo. “Antes de ‘Load’, James tocaba todos los ritmos”, dijo Rock. “Así que la idea era que Kirk tocara la guitarra rítmica junto con James. Eso lo cambió todo, ¡y a algunos no les gusta!”.

6. JASON NEWSTED CAMBIÓ POR COMPLETO SU FORMA DE TOCAR EL BAJO. Uno de los cambios menos comentados de “Load” ocurrió en el trabajo de Jason Newsted. Hasta entonces, el bajista tendía a reforzar los riffs de guitarra tocando prácticamente las mismas líneas que Hetfield. Durante las sesiones del “Black Album”, Bob Rock había comenzado a empujarlo hacia una función más independiente, pero fue recién en “Load “cuando esa idea se desarrolló plenamente. «Jason no estaba tocando el bajo como un bajista«, recordaría años después Rock. «Simplemente duplicaba las guitarras. Así que le dije: ‘Flaco, tocá el bajo como un bajista’”. A partir de ese momento, Newsted comenzó a dialogar mucho más con la batería de Ulrich que con las guitarras. El resultado fue una base rítmica más flexible, más cercana al hard rock clásico que al thrash metal de los primeros discos.

7. LA ENFERMEDAD Y MUERTE DEL PADRE DE HETFIELD MARCARON PROFUNDAMENTE EL ÁLBUM. Si hay una palabra que define a “Load”, probablemente sea «personal». Durante las sesiones, James Hetfield recibió la noticia de que su padre, Virgil, padecía un cáncer terminal. El cantante decidió alejarse temporalmente de la grabación y se refugió en los paisajes nevados de Wyoming para procesar la situación. Allí, aislado del mundo y acompañado únicamente por sus pensamientos, comenzó a escribir algunas de las letras más emotivas del álbum. Según relató posteriormente, incluso llegó a utilizar la punta de plomo de las balas de su rifle de caza para anotar ideas mientras acampaba (!). Poco después, su padre falleció. Hetfield regresó al estudio y volcó parte de ese dolor en canciones como «Mama Said», «Until It Sleeps», «Bleeding Me» y otras composiciones que mostraban una vulnerabilidad inédita en la historia de Metallica.

8. FUE EL PRIMER DISCO DE METALLICA GRABADO ÍNTEGRAMENTE EN MI BEMOL. Puede parecer un detalle menor, pero tuvo consecuencias enormes sobre el sonido del álbum.Por primera vez, Metallica afinó todas las canciones medio tono por debajo de la afinación estándar.La idea surgió, en parte, por la admiración de Hammett hacia músicos como Jimi Hendrix, Stevie Ray Vaughan y Thin Lizzy.Para Hetfield, la afinación más grave ofrecía una ventaja adicional: le permitía explorar registros vocales diferentes.Según explicó el cantante, el cambio le dio a su voz una especie de «quiebre» emocional que terminó favoreciendo la interpretación de canciones más introspectivas.

9. «THE OUTLAW TORN» TUVO QUE SER MUTILADA POR CULPA DEL FORMATO CD. La canción que cierra “Load” iba a ser todavía más larga.De hecho, la versión original superaba el límite físico de duración que permitía un CD de la época. Como el álbum ya rondaba los 79 minutos, Metallica tuvo que tomar una decisión incómoda.La elegida para sufrir el recorte fue «The Outlaw Torn».Aproximadamente un minuto del final debió ser eliminado para que el disco pudiera fabricarse. BONUS: Durante años, esa versión completa permaneció inédita hasta que finalmente fue publicada bajo el nombre «The Outlaw Torn (Unencumbered by Manufacturing Restrictions Version)», permitiendo escuchar la composición tal como había sido concebida originalmente.
10. LA TAPA ESTABA HECHA CON SANGRE Y SEMEN… Y HETFIELD LA ODIABA. Probablemente ninguna imagen represente mejor las tensiones internas de aquella época.La imagen de la tapa de “Load” fue creada por el artista neoyorquino Andrés Serrano a partir de una mezcla de sangre bovina y su propio semen prensados entre placas de Plexiglas.La obra se titulaba originalmente “Semen And Blood III”. Hammett y Ulrich estaban encantados con este trabajo;Hetfield, en cambio, jamás ocultó su rechazo.Sin embargo, aceptó el concepto porque entendía que ambas portadas debían funcionar como piezas complementarias de una misma etapa creativa. «A mí me parecía horrible, pero tenía que combinar con la otra», declaró años después en referencia a la futura tapa de “Reload”. «No soy fan de ese tipo ni de sus perversiones. Está el arte y después están los enfermos.»

11. EL CAMBIO DE IMAGEN FUE CASI TAN POLÉMICO COMO LA MÚSICA. Las canciones todavía no habían salido a la venta y gran parte de la masa de fans ya estaba furiosa.El pelo corto reemplazó las melenas clásicas. Aparecieron camisas entalladas, maquillaje, fotografía artística, influencias de moda alternativas y hasta un nuevo logo para la banda.Para muchos seguidores grupo y del metal tradicional aquello resultó imperdonable.James admitiría años más tarde que gran parte de la reacción negativa hacia “Load” tuvo menos que ver con la música que con la apariencia del grupo. «Hay varias grandes canciones ahí que podrían haber sido aún mejores si las fotos y la portada hubieran sido distintas», reflexionó en 2003. «Muchos fans se alejaron por la música, pero sobre todo por la imagen»

12. LA ALIANZA CON MARIANNE FAITHFULL NACIÓ DURANTE LAS SESIONES DE “LOAD”. Aunque «The Memory Remains» apareció finalmente en “Reload” su origen se remonta directamente a las sesiones de “Load”. De hecho la canción ya existía en forma de demo en marzo de 1995, cuando Metallica estaba trabajando en el enorme lote de material que luego sería dividido en dos álbumes.Bob Rock sugirió incorporar una voz femenina para representar a una estrella de cine venida a menos, protagonista de la historia narrada en la canción. La elegida fue la cantante y actriz británica Marianne Faithfull, otrora novia de Mick Jagger y figura legendaria de los años sesenta cuya vida había estado marcada por excesos, escándalos y una larga carrera de reinvenciones artísticas.Hetfield explicó que buscaban una voz que transmitiera experiencia y desgaste real: «Necesitábamos una voz con personalidad, una voz que hubiera pasado por todo.» Para grabar su participación, la banda hizo una escala en Dublín mientras viajaba rumbo a Bélgica. Allí se encontraron con la Faithfull en un estudio y registraron las famosas líneas vocales que terminarían convirtiéndose en uno de los momentos más reconocibles de la etapa Load/Reload. Hetfield recordó la sesión con su característico humor: «La encontramos en el estudio, la emborrachamos un poco y después cantó esa parte. Fue perfecto. Definitivamente tenía la voz adecuada y creó una atmósfera realmente inquietante.» BONUS:La colaboración fue tan exitosa que Faithfull volvería a interpretar la canción junto a Metallica en vivo, primero en el programa televisivo Saturday Night Live en diciembre de 1997 y luego durante los conciertos por el 30º aniversario del grupo en el Fillmore de San Francisco, en 2011.
13. EL PÚBLICO DE WOODSTOCK ’94 ESCUCHÓ PARTE DE “LOAD” SIN SABERLO. Meses antes de la edición del disco, Metallica ofreció una actuación memorable en Woodstock ’94.Aquella noche ocurrió algo que pasó inadvertido para casi todos los presentes: durante una versión extendida de «Seek & Destroy», la banda improvisó un largo pasaje blusero que no pertenecía a ninguna canción conocida.Lo que nadie sabía era que aquel fragmento contenía ideas que terminarían formando parte de «The Outlaw Torn».En otras palabras: miles de personas escucharon un anticipo de la música de “Load” casi dos años antes de que el álbum llegara a las bateas.

14. TOM WAITS, NICK CAVE, LEONARD COHEN Y OASIS INFLUYERON EN EL DISCO. Una de las razones por las que “Load” sonaba tan diferente fue que los miembros de Metallica estaban escuchando música muy diferente.Hetfield se encontraba fascinado con compositores como Leonard Cohen, Tom Waits y Nick Cave. Hammett exploraba el blues tradicional y artistas como David Bowie. Lars escuchaba grupos británicos contemporáneos como Oasis.Aquellas influencias se filtraron en la composición de manera natural; eso explica que canciones como «Mama Said», «Bleeding Me», «The Outlaw Torn» o «Hero Of The Day» posean estructuras, melodías y climas que habrían resultado impensados en la época de “Master Of Puppets” o “…And Justice For All”.

15. TREINTA AÑOS DESPUÉS, LOS MISMOS MÚSICOS SIGUEN DEBATIENDO SOBRE “LOAD”. Quizás el dato más revelador de todos sea que ni siquiera los integrantes de Metallica terminan de ponerse de acuerdo sobre este disco.Hetfield ha reconocido que durante aquella etapa sintió que estaba siguiendo principalmente la visión de Lars Ulrich y Kirk Hammett. También admitió que algunos cambios de imagen no le resultaban cómodos. “Intentábamos ser algo que no éramos, y eso nos confundió aún más musicalmente”, declaró el frontman. “La portada, nuestra imagen… Simplemente no funciona. Hay que evolucionar, pero que sea de forma natural. A mí no me parecía natural”. Ulrich, en cambio, continúa defendiendo el álbum con entusiasmo. «Creo que ‘Load’ y ‘Reload’ son grandes discos», afirmó. «Creativamente están al mismo nivel que cualquier otro álbum que hayamos hecho». Kirk Hammett mantiene una postura similar. Para él, sorprender a los fans y correr riesgos siempre fue parte fundamental de la identidad de Metallica.Y Bob Rock tampoco tiene dudas: «Estoy orgulloso de esos discos. Hubiera sido un error intentar hacer otra vez el Black Album.»… Tal vez esa sea la mejor forma de entender “Load” tres décadas después. No fue un álbum perfecto. Ni siquiera sus autores creen que lo haya sido. Pero fue el trabajo de una banda que, estando en la cima del mundo, decidió arriesgarse a decepcionar a parte de su público antes que repetirse a sí misma.Y en una industria donde la mayoría de los artistas elige el camino más seguro, esa sigue siendo una de las decisiones más valientes que Metallica tomó en toda su carrera. Como suele suceder, quizás la última palabra sobre “Load” debería ser del mayor fan de Metallica, su siempre elocuente baterista. «Fue como un gran fuck you», dice Lars. «No para los fans, sino más bien para el sector conservador que imperaba en la comunidad del heavy metal, para la previsibilidad de todo. Fue un desafío para la comunidad del heavy metal y estoy orgulloso de ello, porque de vez en cuando la comunidad del heavy metal necesita una buena patada en el culo».
Periodista especializado en artes, espectáculos, gastronomía y cultura pop. Co-fundador de las revistas argentinas Riff Raff (entre 1985-86) y Madhouse desde 1989 hasta 2001. Director del primer fanzine de habla hispana dedicado a Kiss y autor junto a Carlos Parise del libro «Heavy Metal Argentino» (1993).








