Miles de fans despidieron ayer en Birmingham a Ozzy Osbourne con cantos, flores y emoción. Su familia encabezó la procesión pública, mientras que por la tarde tuvo lugar un funeral privado con invitados especiales. El Príncipe de las Tinieblas tuvo un adiós masivo y uno más íntimo, cargado de rock y respeto; de todo esto y mucho más que tuvo lugar a lo largo de una jornada melancólicamente memorable, te contamos los detalles (y te mostramos las imágenes) a continuación.

El Black Sabbath Bridge y las innumerables muestras de afecto de los fans

El 30 de julio de 2025, la ciudad natal de Ozzy Osbourne se vistió de luto y cariño: una caravana funeraria recorrió las avenidas de Birmingham, desde su barrio de Aston hasta el emblemático “Black Sabbath Bridge” y el banco de homenaje en Broad Street. Allí, su viuda Sharon, junto a sus hijos Jack, Kelly, Aimee y Louis, descendieron del coche para mirar los tributos y dejar rosas, en un gesto cargado de emoción

Los Bostin’ Brass acompañaron al coche fúnebre y le pusieron el calor de la música a la tristeza de la tarde

Durante la procesión, una banda de vientos local —Bostin’ Brass— interpretó “Iron Man” y «Crazy Train» mientras miles de fans cantaban al unísono “Ozzy! Ozzy! Ozzy, oi‑oi‑oi!” y lanzaban flores al paso del coche fúnebre. Sharon, visiblemente conmovida, respondió saludando con el característico signo de paz de su marido, sonriéndole a la multitud entre sus lágrimas.

El alcalde Zafar Iqbal, de triste expresión, asoma entre las ofrendas florales para Ozzy.

La familia financió la despedida pública y contó con el respaldo de la ciudad: el Lord Mayor Zafar Iqbal reconoció a Ozzy como un ícono que “puso a Birmingham en el mapa” y destacó la importancia de este homenaje comunitario. Ozzy había recibido recientemente la distinción Freedom of the City junto a sus compañeros de Black Sabbath.

Por la tarde, en una ceremonia privada celebrada en su residencia de Buckinghamshire (junto a un lago, adornado con un cartel floral con la leyenda «OZZY FUCKING OSBOURNE»), más de un centenar de familiares y amigos cercanos lo despidieron en una ceremonia íntima y emotiva. Asistieron figuras tales como Elton John, James Hetfield y Robert Trujillo de Metallica, Rob Zombie, Marilyn Manson y su esposa Lindsay Usich , los restantes miembros de Black Sabbath (Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward), Yungblud, Sid Wilson y Corey Taylor de Slipknot y quien fuera uno de los más celebrados guitarristas de Ozzy, el barbado Zakk Wylde, entre otros.

Como pueden ver en la foto que está más arriba, Wylde llevó dos guitarras acústicas de 12 cuerdas con las que tocó en la íntima ceremonia. El guitarrista le contó a Guitar World sobre el último mensaje que recibió de Osbourne, tras su última actuación con Black Sabbath a principios de mes. “Todos estaban en el camarín luego del concierto y no quise molestarlo. Pensé que lo vería más tarde, al día siguiente o cuando fuera. Pero no. El último mensaje que recibí de Oz decía: ‘Zakky, lo siento, todo el lugar parecía un manicomio. No te vi’. Me respondió: ‘Gracias por todo’. Solo éramos nosotros dos hablando, diciéndonos: ‘Te quiero, amigo’. Eso fue todo”, dijo muy conmovido.

Sharon, Aimee y el signo de la paz: uno de los momentos más conmovedores de la jornada

El joven británico Yungblud leyó un emotivo tributo: había sido obsequiado por Ozzy con una cruz de plata durante el recital final en Villa Park el 5 de julio, y ahora le devolvió las palabras en su despedida. Se compartieron recuerdos, fotos y se entregaron souvenirs conmemorativos a los presentes, en una ceremonia que combinó llanto, risas y rock.

¡Ozzy no perdió el humor ni para despedirse!

La familia pidió que esta despedida no fuese un velorio solemne, sino un festejo cargado de gratitud por la vida de Ozzy. Como dijo Sharon y se encargó de transmitir la prensa, el deseo era honrar su espíritu sin ponerse en piloto automático de duelo profundo. Justamente, en la columna titulada «Querido Ozzy» escrita para el diario británico The Times en 2011, el Príncipe de las Tinieblas habló sobre lo que deseaba para su despedida final: “La verdad es que no me importa lo que pongan en mi funeral; pueden poner un popurrí de Justin Bieber, Susan Boyle y We Are the Diddymen si los hace felices… Pero quiero asegurarme de que sea una celebración, no un festival de tristeza”, compartió. Y por supuesto, nunca perdió el humor ni para despedirse: “También me gustaría hacer algunas bromas: tal vez que suenen golpes desde adentro del ataúd, o que pasen un video mío pidiéndole a mi médico una segunda opinión sobre su diagnóstico de ‘muerte’… No quiero que se insista en los malos momentos”.

Los fans y las flores se amontonaron en el Black Sabbath Bridge

Recordemos que aunque luchó contra la enfermedad de Parkinson y había perdido la capacidad de caminar, Ozzy se mantuvo firme: dio su última presentación pública el 5 de julio en Birmingham, sentado en un trono frente a unos 45.000 fans durante el show benéfico «Back to the Beginning» con Black Sabbath. En cuanto a los fans, se han unido para pedir que tanto el Aeropuerto de Birmingham como un escenario del Download Festival lleven el nombre del fallecido cantante. Una petición en Change.org para la primera de estas propuestas consiguió más de 5000 firmas en menos de dos días y al momento de escribir esto, supera las 60.000.

Hasta aquí la crónica… Si querés revivir estos momentos emotivos, pasá aquí debajo a nuestra galería de imágenes y videos donde vas a encontrar fotos inéditas del cortejo en Birmingham y fragmentos del homenaje privado: una forma visual de despedir a una de las más grandes, queridas -y locas- leyendas del rock.

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