Hoy 20 de mayo se cumplieron los primeros 28 años del lanzamiento de «The Colour And The Shape», el segundo y emblemático álbum de Foo Fighters. Editado en 1997, este disco no solo consolidó al grupo liderado por Dave Grohl como uno de los referentes del rock alternativo de los ’90, sino que también marcó un antes y un después en su historia personal y artística... Sigan leyendo y descubran por qué, a veces, no solo las segundas partes sino los segundos capítulos también son buenos.

Mendel, Smear, Grohl y Hawkins ríen como locos con sus chistes internos

Con hits inolvidables como «Everlong», «Monkey Wrench» y «My Hero», el álbum alcanzó el puesto #10 del ranking Billboard 200 y vendió más de dos millones de copias solamente en Estados Unidos, convirtiéndose en el más exitoso comercialmente de su discografía hasta la fecha. A nivel internacional también tuvo gran repercusión, alcanzando el Top 5 en el UK y ganando el reconocimiento de público y crítica por igual. Más de un cuarto de siglo después de su lanzamiento, su ambiciosa producción y su intensa carga emocional derivada de la vida personal de Grohl hacen que «The Colour…» hoy sea considerado como una pieza clave del post-grunge y uno de los discos fundamentales del rock alternativo de fin de siglo. A continuación y a modo de modesto homenaje, repasamos 15 datos curiosos, poco conocidos y reveladores sobre su creación, su contexto y su legado.

«Imagínense muchachos, un disco impecable, sofisticado, elegante, todos de camisa y corbata…» y no, la prédica de Grohl no tuvo mucho eco que digamos

1. DAVE GROHL QUERÍA QUE ESTE ÁLBUM FUERA «UN DISCO DE ROCK IMPECABLE». Dado el inesperado éxito del primer álbum homónimo de Foo Fighters, muchos fans y críticos esperaban más de lo mismo para su segundo trabajo. Pero Grohl, quien había tocado casi todos los instrumentos en el disco debut, imaginó algo mucho más grande y grandioso para «The Colour and the Shape». Como lo contara él mismo a la prensa canadiense en 1997, «El primer álbum se grabó en unos cinco días. En realidad no presté mucha atención a la producción ni a los arreglos, fue una onda ‘entrá al estudio y grabá’. Pero para este álbum hicimos la preproducción, contratamos a un productor y queríamos que hubiera arreglos poco convencionales. Simplemente queríamos hacer un disco de rock impecable, elegante, sofisticado, y creo que lo logramos».

Gil Norton en una de las sesiones en el Bear Creek Studio, mirando a la cámara. Toda vinculación de su cara con su nombre corre por cuenta de uds., lectores

2. EL PRODUCTOR FUE ELEGIDO POR SU VÍNCULO CON LOS PIXIES. Desde finales de los 80, Grohl había grabado su propia música casi exclusivamente de una manera: con su amigo Barrett Jones y principalmente en su Laundry Room Studio de Arlington y Seattle. Sin embargo, para el segundo álbum de Foo Fighters, y el primero con una banda de músicos, Grohl decidió que quería un cambio. «He hecho discos punk y son divertidos y geniales, y todo es rápido y hay pasión. Pero ya hice eso con el primer disco. Nunca antes había hecho un gran disco de rock, así que ¿por qué no? Parece que la gente ya no lo hace, así que valía la pena intentarlo». La banda contrató entonces al inglés Gil Norton para producir el disco, conocido por su trabajo con The Pixies, donde produjo los álbumes ‘Doolittle’, ‘Bossanova’ y ‘Trompe le Monde’. «Admiraba a Gil desde hacía tiempo», dijo Grohl. “Pensé que sería el hombre indicado para nuestras canciones porque tienen el potencial de ser grandes temas pop, y un poco de pulido no viene mal”. Para lograr el objetivo de un disco elegante, Gil era el elemento decisivo: “Elegimos a Gil porque en todos sus álbumes consigue cierta claridad, incluso en el sonido más sucio”, explicó Grohl en la misma entrevista. “Pero la principal razón por la que lo contratamos fueron los arreglos del último álbum de Pixies, ‘Trompe Le Monde’. Son todos muy peculiares, y me contó cómo hicieron muchos de ellos. Algunos son matemáticos, como si la primera mitad de una canción reflejara la segunda mitad, y cosas así. Y él, bueno… parecía todo un personaje«.

3. EL TÍTULO DEL ÁLBUM SE LO DEBEN AL BOWLING (!). El nombre «The Colour And The Shape» («El color y la forma») surgió gracias al tour manager de la banda. «El título es un chiste interno de la banda», explicó Grohl a la revista LiveWire en octubre de 1997. «Cuando estábamos de gira, nuestro mánager siempre salía de compras todos los días antes del concierto y volvía con cosas muy raras; un día trajo unas velas enormes de 1947 y al día siguiente apareció con una lámpara con Jesús… Uno de esos días entró al camarín con un palo de bowling, rojo con rayas blancas, y nos dijo: ‘Miren lo que compré hoy’. Le dije: ‘¿Qué joraca es eso? ¿Por qué compraste ese palo?’. ‘Porque me gusta el color y la forma'». El álbum se tituló así, a pesar de que el título contrastaba con las canciones conmovedoras que contenía. “No tiene absolutamente nada que ver con nada”, continuó Grohl. “Si hubiéramos querido darle al álbum un nombre que hiciera referencia a la atmósfera o la actitud del disco, se llamaría ‘El diván de mi terapeuta’ o algo así”. BONUS: En el título final que se aprecia en la tapa, los Fighters optaron por la ortografía británica de «colour» (en EE.UU. se escribe sin la u) como un pequeño homenaje a Norton, que es nativo de Inglaterra.

No, no es alegría: luego de horas y horas y horas de grabación e innúmeras tomas en el Bear Creek Studio, Mendel ya se reía de cualquier cosa

4. LAS SESIONES INICIALES FUERON DURAS (ESPECIALMENTE PARA EL BATERO). Bear Creek Studio, un estudio de grabación residencial ubicado en un granero dentro de una granja de 4 hectáreas en Woodinville, Washington, parecía el lugar ideal para que Foo Fighters grabara su primer álbum como banda. Pero para Dave Grohl, el guitarrista Pat Smear, el bajista Nate Mendel, el baterista Will Goldsmith y el productor Gil Norton, el mes que pasaron grabando en Bear Creek a finales de 1996 fue tan tenso y frustrante como bucólico era el entorno. Grohl lo describiría más tarde como «una mala experiencia», mientras que para Mendel y Goldsmith -a quienes Norton apodó «la base sin ritmo»- las sesiones fueron excepcionalmente difíciles: “Dave me hizo hacer 96 tomas de una canción, y luego tuve que hacer 13 horas de tomas de otra”, declaró Goldsmith al Miami New Times en 1998. “Parecía que todo lo que hacía no le bastaba, ni a él ni a nadie más. Creo que todos en el sello querían que Dave tocara la batería en el disco. El productor quería que lo hiciera, y parecía que todos intentaban que yo dejara el proyecto”.

Una foto promocional de Will Goldsmith con el autógrafo del baterista. Que más que autógrafo parece una muestra gratis

5. GOLDSMITH DEJÓ A LOS FIGHTERS CUANDO SE ENTERÓ DE QUE GROHL REGRABÓ LA BATERÍA A SUS ESPALDAS… Si todavía tienen fresca la última frase del punto anterior, no se van a sorprender leyendo lo que sigue… Terminada la grabación del álbum, Goldsmith esperaba en su casa de Seattle, convencido de que Grohl solo estaba en Hollywood haciendo los últimos retoques a la grabación, pero no: Grohl estaba ocupado regrabando la mayoría de sus partes de batería de las sesiones de Bear Creek. Eventualmente Goldsmith se dio cuenta de que algo raro pasaba y cuando supo la verdad, no estaba para nada contento: “Tenía la idea de tocar la batería porque nos faltaba tiempo y William tenía dificultades para grabar”, recordó Grohl en el libro «This is a Call: The Life and Times of Dave Grohl», de Paul Brannigan, y continúa con su descargo: «Pensé: ‘Bueno, solo para ahorrar tiempo, voy a grabar estas canciones nuevas… y luego le pediré a Will que rehaga el resto’. Y entonces William se enteró de que iba a tocar la batería y básicamente dijo: ‘OK, no estoy de acuerdo y ya no quiero estar en la banda'»‘. La mayoría de la gente cree que lo eché, pero él renunció rotundamente». Las pistas de batería originales de Goldsmith aún se pueden escuchar en «Doll», «Up in Arms» y los versos de «My Poor Brain», pero la batería del resto del álbum es toda de Grohl.

Pat Smear y las verdaderas razones de su alejamiento: «¿Será verdad que filman porno en este estudio? ¿Y si me ofrezco como extra?»

6. …Y PAT SMEAR CASI SE VA ANTES DE QUE SE EDITE EL ÁLBUM. Cuando William Goldsmith dejó Foo Fighters, contrataron a Taylor Hawkins, ex guitarrista de Alanis Morissette, para reemplazarlo. Pero poco después de su llegada, la banda se sorprendió con el anuncio del guitarrista Pat Smear de que también se iría. Con el nuevo álbum previsto para el 20 de mayo, Grohl le rogó de rodillas a Smear que lo reconsiderara, o al menos que saliera de gira con la banda hasta que encontraran otro guitarrista. Smear lo pensó y finalmente aceptó quedarse durante la fase inicial de promoción del álbum, para luego hacer oficial su alejamiento en septiembre de 1997, durante la actuación de la banda en los MTV Video Music Awards, cuando fue reemplazado a mitad del concierto por el ex guitarrista de Scream, Franz Stahl. «Sabíamos desde hacía casi cuatro meses que Pat iba a dejar la banda», declaró Grohl a la revista ID en aquel momento. «Nos dijo a principios de año que no quería seguir de gira, que no le gustaba la prensa y que odiaba volar, un montón de cosas. Por supuesto, nos quedamos totalmente impactados. Entonces recordé que, cuando Pat se unió a Nirvana, todos sus amigos apostaban sobre cuánto duraría en la banda. Algunos apostaban a una semana, un mes o dos meses. Es la vez que más tiempo ha permanecido en una banda desde los Germs». BONUS: Demostrando que hay algo de cierto en aquel refrán que dice «el que se va sin que lo echen vuelve sin que lo llamen», Smear regresaría a la banda en 2005.

7. LA BANDA REGRABÓ EL ÁLBUM EN EL ESTUDIO DE LOS FAMOSOS. Aunque Foo Fighters grabó 14 canciones en Bear Creek, muy poco material de esas sesiones iniciales llegó a aparecer en «The Colour…» Insatisfecho con los resultados, Grohl trabajó por su cuenta en un par de temas («Walking After You» y una versión acústica de «Everlong») en un pequeño estudio en Washington, D.C., durante la Navidad del ’96. En enero de 1997, voló a Hollywood para terminar el álbum en Grandmaster Recorders, un antiguo cine mudo que una vez sirvió como espacio de grabación para Ringo Starr, David Bowie y Johnny Mathis como asimismo de composición y ensayo para Stevie Wonder cuando se preparaba para grabar su exitoso álbum de 1976 «Songs in the Key of Life»; asimismo, bandas como los Black Crowes («Shake Your Money Maker») y los Red Hot Chili Peppers («One Hot Minute») también habían grabado álbumes multiplatino en Grandmaster (que, lamentablemente, ha sido vendido recientemente para su remodelación), y el encanto del lugar pareció contagiar también a este segundo disco de Foo Fighters. Fue así que Grohl, Smear y Mendel tuvieron que regrabar la mayoría de los temas del álbum allí antes de lograr finalmente el sonido y la sensación que el frontman buscaba. “Si escucho una canción y no creo que tenga lo que necesita, no necesariamente me va a convencer ni a entrar en un álbum”, explicaría Grohl más tarde en Foo Fighters: Back and Forth.

La entrada al famoso estudio, con una cita de William Shakespeare en el frontispicio. Parece todo tan inocente…

8. EL ESTUDIO GRANDMASTER RECORDERS TENÍA UN PASADO… INUSUAL. Hay que decir que Grandmaster Recorders tiene una historia rica y variada. Originalmente construido en 1930 como un teatro de cine mudo conocido como Old Bijou, el edificio fue transformado en estudio de grabación en 1971 por el músico californiano Alan Dickson. El tema es que parte de la fama de este lugar no era solamente por las figuras que por allí pasaron, sino por utilizarse ocasionalmente como set para la filmación de películas… para adultos (!). Nate Mendel describió el lugar como «un pequeño estudio que a veces funcionaba como un set porno, y de hecho tenía el aspecto de uno de esos sets» (!)

Gil y una toma más actual, donde intenta parecerse un poco menos a su nombre

9. NORTON FUE LA PRESIÓN QUE SACA DIAMANTES. El productor desempeñó un papel crucial al alentar a Grohl a explorar temas más personales y concretos en sus letras, alejándose de las composiciones más abstractas de su álbum debut. “En aquel disco, las letras eran oscuras por una buena razón”, confesó Grohl a Melody Maker en abril de 1997. “Eran un sinsentido. Algunas canciones significaban mucho, pero en general solo necesitaba una pista vocal. De ninguna manera me considero un letrista inteligente, ni siquiera un letrista. No puedo ni escribir una potal. ¿Cómo voy a escribir canciones que realmente enganchen a alguien? En el primer álbum tenía mucho miedo de que alguien entendiera lo que tenía para decir, pero en este disco no tuve otra opción para este disco”. Norton dejó claro que para este segundo disco no se conformaría con un montón de letras “sin sentido”. Grohl lo comprobó en carne propia: “No me dejaba cenar hasta que hubiera escrito algo. Cada vez que escribía una mala línea, me daban 40 latigazos”. Como Grohl estaba en proceso de divorcio en ese momento, muchas de las canciones del álbum terminaron haciendo referencia a esa relación y sus consecuencias.

10. EL DIVORCIO DE GROHL FUE UNA DE LAS FUENTES DE INSPIRACIÓN. El divorcio de Dave Grohl de la fotógrafa Jennifer Youngblood en 1996 fue un evento central que impregnó emocionalmente el álbum. Grohl contó que durante la grabación se encontraba en una situación personal muy difícil: sin un lugar fijo donde vivir, enfrentando problemas financieros y lidiando con la disolución de su matrimonio. En una entrevista de la época, lo explicó claramente: «Estaba pasando por tantas cosas… No tenía dónde vivir. Atravesaba un divorcio. Pat [Smear] estaba dejando la banda. El baterista había renunciado. No tenía un mango en el bolsillo. Dormía en la habitación trasera de la casa de un amigo y su perro me orinaba todas las noches en la cama. Estaba listo para explotar». Esta turbulencia personal se reflejó en las letras y la intensidad emocional del álbum; de hecho varias canciones abordan directamente las emociones derivadas de la ruptura, como «Monkey Wrench», «Doll» y «February Stars». “Tratan sobre el invierno pasado, el invierno de mi descontento”, declaró Grohl a la web inglesa Melody Maker.

11. EL ARTE DE TAPA CASI INCLUYÓ UN DIVÁN DE TERAPEUTA: Grohl comparó el proceso de escritura de este álbum con una forma de terapia, permitiéndole procesar y expresar sus emociones a través de la música. Es más, la secuencia de canciones fue cuidadosamente diseñada para reflejar una sesión psicoterapéutica que refleja el proceso de duelo y sanación tras una ruptura significativa… En palabras de Grohl: “Cuando finalmente secuenciamos el álbum”, declaró a la revista Vox en junio de 1997, “me di cuenta de que funciona como una sesión de terapia. La primera canción, ‘Doll’, trata sobre el miedo a entrar en algo para lo que no estás preparado, que es como me siento con casi todo; también puede aplicarse a la banda; a ser cantante, compositor y, eh, estar aterrado”. Grohl amplía el concepto: “Paso por toda esta sesión y llego a la última canción, donde me doy cuenta de que estoy bien, que puedo superarlo y que no estoy tan aterrado al final. Bromeamos un poco mientras pensábamos en la tapa del álbum. Pensé: ‘¿Por qué no le ponemos una foto del diván de un terapeuta?’. El resto de mi vida, cuando escuche este disco, será el otoño de 1996 y las entradas de mi diario, lo cual es un poco extraño”.

12. «MY HERO» FUE ESTRENADA EN VIVO DOS AÑOS ANTES DE LA EDICIÓN DE «THE COLOUR…». Durante los primeros cinco meses de su existencia como artistas en vivo, los shows de Foo Fighters giraron principalmente en torno a canciones del primer álbum, con algún cover ocasional. No fue sino hasta el 20 de julio de 1995, en el Commodore Ballroom de Vancouver, Canadá, que Grohl introdujo una nueva canción original en el set, que eventualmente se convertiría en uno de los puntos fuertes de «The Colour…» y de la discografía de la banda en su conjunto. «Somos los Foo Fighters y vamos a interpretar una canción que escribimos hace tres días. Se llama ‘My Hero'», le dijo Grohl al público. «No estaba seguro de qué iba a pasar», recordó Mendel en el documental de 2011 «Foo Fighters: Back and Forth». «Es decir, ¿podía Dave escribir más canciones? ¿Cómo iba a funcionar este proceso de composición? ¿Seremos una mierda? No tenía ni idea. ¿Tiene futuro esta banda, o no? Y supe que nos iría bien y que continuaríamos después de escuchar la canción ‘My Hero’, porque era genial».

13. «ENOUGH SPACE» SE ESCRIBIÓ… DE REBOTE (!). Este tema, uno de los dos de «The Colour…» que se estrenarían durante la gira europea del grupo en 1995 (la otra fue «Up in Arms»), fue diseñado específicamente para emocionar al público europeo al inicio de los conciertos de la banda. “En Europa y en Inglaterra, cuando las bandas tocan, el público no se da una paliza como en Estados Unidos; hacen este tipo de saltos onda rebote, ¿no? Todo el mundo rebota”, explicó Grohl en «Foo Fighters: Back and Forth». “Así que quería escribir una canción con la que todos empezaran a bailar cuando saliéramos a tocar. Tenía una melodía y una idea para el riff, pero no sacaba el ritmo. Así que me puse a bailar y encontré a base de rebotes. Escribí la canción, la llevé a la prueba de sonido y dije: ‘Oigan, tengo un tema nuevo. Aprendémoslo para poder estrenarla mañana a la noche, o esta noche, o cuando sea’. La estrenamos a la noche siguiente, ¡y funcionó!”.

14. «EVERLONG» EMPEZÓ COMO UNA COPIA DE SONIC YOUTH. Con sus acordes vibrantes y sostenidos y su letra profundamente romántica (se rumoreaba años atrás que trataba sobre Louise Post de Veruca Salt, con quien Grohl tuvo una breve relación tras la ruptura de su primer matrimonio), “Everlong” sigue siendo uno de los temas más celebradsos de Foo Fighters. Cuando ideó la secuencia de acordes, Grohl pensó que sonaba más como «Schizophrenia» de Sonic Youth que cualquier otra cosa. «Nos tomamos un descanso por Navidad, así que volví a Virginia solo», contó a la prensa inglesa en junio de 2006. «Tomé los demos de lo que habíamos hecho y no me sonaban bien. Al álbum le faltaba algo. Resultó que tenía un riff que al principio pensé que era una copia de Sonic Youth, pero decidí que podría ser bueno convertirlo en una canción. Cuando se lo llevé a nuestro productor Gil Norton, me dijo: ‘¡Genial! ¡Incluyámoslo en el álbum!».

15. «WALKING AFTER YOU» TIENE DOS VERSIONES. Tema inspirado por la separación de Grohl, la versión original del álbum se creó en diciembre de 1996 en los estudios WGNS de Washington, D.C., entre las sesiones de grabación de «The Colour…», Grohl la sacó en una sola toma, con la voz y todas las partes instrumentales (excepto el bajo, a cargo de Nate Mendel), y fue grabada por Geoff Turner. La segunda versión fue para la banda sonora de la película «X Files» (serie de ciencia ficción de la que Grohl es un fan absoluto) y esta vez fue interpretada por la banda completa, incluyendo a los por entonces recientes miembros Taylor Hawkins y Franz Stahl, con un invitado en coros: Craig Wedren de Shudder To Think. Se grabó a principios de 1998 en los estudios Ocean Way de Hollywood y fue producida por Jerry Harrison de Talking Heads. BONUS: El videoclip de esta canción fue dirigido por el director y fotógrafo de modas Matthew Rolston; en una entrevista para el programa 24 Hours Of Foo, emitido por MTV2, Grohl dijo que odiaba este video, que no tiene el tono divertido de otros clips de la banda. BONUS 2: En la película «X-Files», la canción aparece durante los títulos finales; en el single, su lado B es «Beacon Light» de Ween.

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