En el marco del Masters Of Voices, el próximo 9 de julio en el Teatro Vorterix, donde compartirá escenario con Eric Martin, Tim “Ripper” Owens y Edu Falaschi en una gira que promete clásicos, cruces inesperados y una celebración del género, Jeff Scott Soto habló con MADHOUSE sobre su extensa carrera, su experiencia junto a Yngwie Malmsteen y Journey, el legado de culto de Talisman y los desafíos de seguir reinventándose después de más de cuatro décadas en la música.

“Siempre estoy emocionado de volver a Argentina”, dice entre risas apenas comienza la charla. “Cualquier lugar que te dé chimichurri, Quilmes y dulce de leche ya es un lugar al que quiero volver”.

¿Contanos cómo surge el proyecto Masters Of Voices?

La idea nació luego de una gira junto a Eric Martin bajo el nombre «Double Trouble Tour» donde cada uno hacía canciones de su carrera y al final terminábamos el show juntos haciendo duetos. Funcionó tan bien que nuestro promotor en Brasil quiso llevarlo a otro nivel y expandirlo por Sudamérica sumando más cantantes. Ahí aparecieron Ripper Owens y Edu Falaschi

Los cuatro tienen estilos vocales y trayectorias muy distintas. ¿Existe algún tipo de competencia amistosa entre ustedes? Porque los cantantes son muy celosos de compartir el escenario…

¡Ya estamos demasiado viejos para esas mierdas! (Risas). Quizás cuando éramos jóvenes existía esa necesidad de demostrar quién era mejor, pero hoy todo pasa por el respeto y la celebración. Todos sabemos lo que podemos hacer.

¿Es difícil armar el repertorio cada noche?

Sabemos qué canciones la gente espera escuchar sí o sí, pero también queremos incluir algunas sorpresas. El objetivo es que cada tema importe. La banda además es increíble: pueden tocar cualquier cosa.

DECÍ WHISKY. Jeff en modo selfie, antes de su visita

Hay un fanático tuyo en Internet que reseñó cada disco en el que participaste activamente, y conté más de 80, un número que impacta porque ni Neil Young o Bob Dylan grabaron tantos discos. ¿Cómo mirás hoy toda esa producción?

¡Se quedó corto, porque creo que son más de 100! (Risas) Es que esto es mi carrera, es lo que hago para vivir. Pero además necesito crear constantemente. No se trata solamente de ganar dinero: cada proyecto me aporta ideas, influencias y experiencias que después puedo aplicar en otros trabajos.

Y entre tantos discos: ¿cual pensas qué debió haber merecido mejor suerte?

Sin dudas «Humanimal» de Talisman. Para mí es una obra maestra. Exploramos muchísimos estilos diferentes y llevé mi voz hacia lugares muy distintos. Siempre comparo ese disco con la mentalidad de Queen: experimentar constantemente sin límites.

Ese disco se volvió casi de culto para muchos fans. ¿Por qué creés que nunca explotó masivamente?

No teníamos grandes presupuestos ni promoción fuerte. Nunca contamos con esa maquinaria de radio, publicidad o bandas sonoras de películas que ayudan a expandir un grupo. Todo fue creciendo por boca en boca.

A FONDO BLANCO. Jeff se le anima a cualquier micrófono.

Talisman, Eyes, WET, Soul SirkUS, Sons Of Apollo… a lo largo de su carrera, Soto pasó por el hard rock, el metal melódico, el funk, el soul y hasta elementos de rap rock, algo que muchas veces generó críticas por parte de la industria y de ciertos fans.

¿Sentiste alguna vez presión para encajar dentro de una categoría o un estilo específico?

Absolutamente. Durante años me dijeron que debía quedarme en un solo carril: una banda, un estilo, una dirección. Pero yo crecí escuchando a Queen y ellos me enseñaron que podías hacer muchas cosas distintas. Nunca quise limitarme.

OTROS TIEMPOS. Jeff y Yngwie en épocas de «Marching Out «

MARCHANDO CON EL VIKINGO

A pesar de tantos álbumes y proyectos, probablemente esta charla nunca hubiese ocurrido si Jeff no hubiese dejado su estampa en el inicio de la carrera de Yngwie Malmsteen, el guitarrista sueco que revolucionó el hard rock y el metal neoclásico en los ‘80. Soto fue el primer cantante estable de la carrera solista de Malmsteen y grabó junto a él los discos «Rising Force» (1984) y «Marching Out» (1985), dos trabajos fundamentales para el desarrollo del metal técnico y virtuoso de aquella época. Aunque su paso por la banda del sueco duró apenas un par de años, aquella experiencia terminó siendo decisiva: no solo lo dio a conocer internacionalmente, sino que además lo marcó profundamente tanto a nivel musical como personal, aunque la relación nunca pudo recomponerse.

¿Qué aprendiste de tu época junto a Yngwie y qué cosas prometiste nunca repetir en tu propia carrera?

Aprendí cómo no hacer ciertas cosas. No hablo solamente de Yngwie, sino del entorno en general. Vi maneras de tratar a la gente que no me gustaron y entendí cómo no quería manejarme en el futuro con músicos o personas que trabajaran conmigo.

Aparte eras muy joven en esa época y no tenias tanta experiencia…

Es que es algo que va más allá de la edad. Hay veces tenés que tragarte algunas cosas para llegar al próximo nivel. Si levantás demasiado la voz, quizás perdés la oportunidad. Son experiencias de las que aprendés.

De mi época con Yngwie aprendí cómo no hacer ciertas cosas… Vi maneras de tratar a la gente que no me gustaron y entendí cómo no quería manejarme en el futuro con músicos o personas que trabajaran conmigo.

UN VIAJE FRUSTRADO. Una imagen de la breve época de Jeff con Journey

UN VIAJE QUE NO LLEGÓ A BUEN PUERTO

Otro de los capítulos más recordados de su carrera fue su paso por Journey. Soto se incorporó a la banda en 2006 como reemplazo de Steve Augeri y permaneció cerca de un año al frente del grupo, participando de una extensa gira por Estados Unidos. Aunque nunca llegó a grabar un disco de estudio con Journey, su incorporación generó gran expectativa entre los fans por el enorme desafío de ocupar un lugar históricamente asociado a Steve Perry.

¿Tu paso por Journey lo ves como una decepción o simplemente como otro capítulo dentro de tu carrera?

Me dolió perder ese trabajo porque realmente quería seguir en la banda. Pero al mismo tiempo entiendo que era su grupo y tenían claro qué necesitaban. Hoy lo recuerdo como uno de los momentos más importantes de mi carrera. Además Arnel está haciendo un gran trabajo.


A propósito, hace poco vi un documental sobre Arnel y en varias ocasiones, debido a la vida en la ruta, le costaba mucho cantar algunas noches…

Es que la voz tiene una relación amor-odio con el cantante. Hay noches donde todo sale perfecto y otras donde querés que termine el show cuanto antes. Con la edad la voz cambia y uno tiene que aprender a adaptarse

Uno de tus ídolos,  Freddie Mercury murió muy joven y nunca tuvo que atravesar ese desgaste de la edad. ¿Hay algún cantante veterano que hoy sigas admirando por cómo mantiene su nivel?

¡Glenn Hughes! Es un fenómeno de la naturaleza.

Últimamente tuvimos pocas noticias tuyas. ¿Qué se viene para el futuro?

Es que me hicieron un reemplazo completo de rodilla en febrero y tengo que operarme la otra en agosto, así que este año estuve trabajando más despacio. Pero el próximo año va a ser muy intenso. Estamos preparando nuevo material de Soto y varios proyectos más

Nos vemos en el show entonces…

Argentina es uno de mis países favoritos del mundo para tocar porque ustedes están completamente locos. (Risas) No hay público que pueda competir con el argentino. Entre la comida, la energía y el amor que nos dan, no veo la hora de volver. Vengan a ver Masters Of Voices porque realmente van a amar este show.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here