
DAVID ELLEFSON BASSTORY, UNICLUB, 14/02/2026
Hablar del predicamento que Megadeth tiene como banda en nuestro país a esta altura resultaría ocioso. Es que el solo hecho de que un ex miembro del grupo pueda presentarse en Buenos Aires dando un show propio, es una clara demostración del particular amor que el cuarteto thrashero supo despertar en el público argentino. El señor Dave Ellefson, ex bajista y el ladero más consecuente que tuvo Dave Mustaine en toda su carrera hizo lo suyo en Uniclub y MADHOUSE estuvo ahí para contarte las incidencias del show.

UN PEQUEÑO TORNADO DE ALMAS
A.pesar de que en los días previos se corría el rumor de la poca venta de tickets, lo cierto es que al ingresar a Uniclub, si bien no estaba lleno, la convocatoria fue más que decente (un 80% de ocupación del recinto). Y como ya el mismo Ellefson nos habia adelantado, para esta gira el hombre de las cuatro cuerdas armó una banda de apoyo mixta: los créditos locales Adrián Espósito (hijo del recordado «Locomotora«, legendario miembro deEl Reloj y Pappo) en batería y Emmanuel López de Watchmen en guitarra, el italiano Andrea Martongelli (Arthemis, Power Quest, Killer Klown) en la otra viola, y en voces el estadounidense Andrew Freeman (ex Dokken, Lynch Mob y Great White entre otros). Personalmente no veía a Ellefson en vivo desde abril del 2024, cuando vino a tocar como bajista de Overkill, y al observarlo subir al escenario me sorprendió lo algo excedido de peso que está (¡Dave, sacale la piel al pollo!). Pero más allá de los lipidos, y después de los saludos de ocasión, Dave y si banda abrieron el set con una inesperada intro, el instrumental de “Rust In Peace”, ”Dawn Patrol”, pieza centrada en el bajo.

Al toque le siguió nada menos que ”Tornado Of Souls”, también de la maravillosa obra cumbre de Megadeth. En este tema poblado de intrépidas intervenciones de guitarra, tuve una impresión que con el transcurrir del show se confirmaría y es que nuestro compatriota López se llevaba mejor con los intrincados solos de la banda madre de Ellefson que el tano Martongelli, asi que ¡muy bien felicitado por el violero de Watchmen!
Lo cierto es que experimentos como estos, en los cuales un artista -habiendo sido expulsado del grupo que le dio trascendencia- emprende estas aventuras en las cuales recorre países no tocando con banda propia, sino con músicos alquilados para la fecha, es una idea que puede salir muy mal…

… PERO SIN EMBARGO EL EXPERIMENTÓ FUNCIONÓ
Y es que las dudas al respecto se fueron despejando con el correr de los temas. Luego de la apertura vino el consiguiente saludo de la gente con el “Daviiiid, Daviiiid” cantado por los presentes, a lo cual el bajista devolvió gentilezas con gemas como “Trust”, “Sweating Bullets” y “Reckoning Day”, demostrando que el setlist para esa noche iba a estar formado por la mejor etapa de Megadeth, aquella en las cuales Mustaine más el anfitrión de la noche, tenían como compañeros a Nick Menza y Marty Friedman. La excepción a la regla fueron “Wake Up Dead” y “Peace Sells”, del álbum homónimo
En todo caso, lo que nadie esperaba eran las sorpresas previstas para el evento por parte de la banda… porque a fin de cuentas no sólo de Megadeth venía la cosa.
En la segunda mitad del concierto se despacharon con una selección de clásicos del metal como son “Over The Mountain” (Ozzy), “Paranoid”, “Neon Knights” y “Mob Rules” (Black Sabbath) y “Electric Eye”(Judas Priest). Sumada a la sorpresa de la noche: un cover de “Nailed To The Gun” de Fight, la banda noventera de Rob Halford. Este popurrí permitió el lucimiento de Freeman, con canciones más acordes a su registro, algo lógico, dado que Mustaine es un guitarrista que canta, pero no es un vocalista ni está dotado de una gran voz. Es por eso que el hecho de interpretar temas de grandes como Dio y Halford le abrió las puertas a Freeman para el lucimiento personal. Terminado el homenaje a esas glorias metaleras, Dave y los suyos dejaron para los bises dos clasicazos como “Peace Sells” y “Symphony Of Destruction” decisión acertada si lo que se quiere es tener un final con la gente bien arriba.

En definitiva la conclusión que puede sacarse del paso de Dave Ellefson por Buenos Aires es que presentó un show digno que hizo las delicias del incondicional fan de Megadeth argento, amén de haber servido como una previa a la visita del Colorado (tal vez la última) a nuestro país en este 2026.



Porteño, cincuentón, melómano, cinéfilo, amante del whisky y la cocina. Licenciado en comunicación, fue agente de prensa en organismos públicos, se desempeñó como productor e investigador periodístico en Arte Canal y participó como redactor de los suplementos “No” y “Turismo 12” de Página/12 y de la versión impresa de Madhouse. Como Do Carmo, baterista frustrado, padre de dos rubias y hombre librepensador.








