Cuatro drogadictos funcionales, dos dólares en el bolsillo y una patada en la cara: así se gestó el álbum que le dio forma definitiva al sonido de Megadeth y se convirtió en piedra angular del thrash metal mundial… la fórmula fue peculiar, pero efectiva. A 40 años de su lanzamiento, el segundo disco de Megadeth sigue siendo uno de los grandes clásicos del género. Pero detrás de sus riffs, sus letras corrosivas y esa inolvidable línea de bajo hay una historia de pobreza, drogas, peleas, casualidades, cambios de sello y decisiones que terminaron convirtiendo a una banda al borde del desastre en una de las grandes protagonistas del metal de los 80. Esta es la historia menos conocida de un disco que, paradójicamente, terminó haciendo historia.

El 19 de septiembre de 1986 -hace exactamente cuatro décadas- salía a la calle en Japón (y una semana después en Estados Unidos) un disco que iba a redefinir los parámetros del thrash metal y convertir a Megadeth en una de las bandas más importantes de la historia del género. «Peace Sells… But Who’s Buying?» llegaba en un momento bisagra para el metal extremo: ese año también verían la luz «Master of Puppets» de Metallica y «Reign in Blood» de Slayer, formando la tríada perfecta que llevaría al thrash a la madurez y a la masividad. Pero si los discos de Metallica y Slayer eran obras de bandas relativamente estables, «Peace Sells…» era el producto del caos absoluto. Dave Mustaine y David Ellefson vivían en la indigencia más extrema. Chris Poland y Gar Samuelson eran adictos a la heroína de larga data. El presupuesto era ridículamente bajo ($25.000, escaso para un álbum, aunque fuera el triple de lo que habían tenido para el debut). Y, sin embargo, de esa mezcla explosiva de pobreza, drogas y resentimiento salió una obra maestra que incluye uno de los riffs de bajo más icónicos de la historia, una crítica política mordaz que desafiaba los estereotipos del metal, y la consolidación de Vic Rattlehead como una de las mascotas más reconocibles del rock pesado.

Los Megadeth, duros de felicidad, miran al futuro con optimismo

El álbum no solo significó el salto de Megadeth a una multinacional como Capitol Records, sino que les permitió salir de gira con Alice Cooper y Motörhead, y posicionarse como la única banda capaz de hacerle sombra a Metallica en la cima del thrash. Con letras que iban desde la infidelidad hasta el satanismo, pasando por la crítica social y el antigubernamentalismo, «Peace Sells…» demostraba que el metal podía ser técnico, agresivo e inteligente al mismo tiempo. Cuatro décadas después, el legado está más vivo que nunca. Dimebag Darrell -por aquel entonces Diamond Darrell- le confesó a Ellefson que este disco «cambió su vida». ¡Si hasta el mismo Lars Ulrich declaró que «My Last Words» es su canción favorita de Megadeth! Y la prensa especializada aún sigue ubicándolo entre los mejores álbumes de metal de todos los tiempos… A continuación, a modo de homenaje en el cuadragésimo cumpleaños de esta redonda obra, te traemos 20 datos curiosos -y quizá poco conocidos- sobre la creación, la grabación y la influencia de este clásico absoluto del metal extremo.

1. EL ÁLBUM TUVO SU GENESIS EN LA MISERIA. Mustaine y Ellefson, que se habían conocido en 1983, no eran exactamente rockstars ni muchísimo menos magnates cuando grabaron «Peace Sells…». A decir verdad vivían en un clásico desenfreno rockero, pero en un estilo más sórdido y propio del gutter-punk. Los dos se las rebuscaban constantemente para sobrevivir. «Vivía en un edificio llamado ‘The Complex'»‘, que era donde ensayaban todas las bandas», contó Mustaine en 1999. «El lugar estaba cerca del barrio de los mataderos de Los Angeles, en Vernon, y era un antro. Ellefson había encontrado a una víctima desprevenida con quien vivir: la cantante de Détente, Dawn Crosby (N. Fallecida en 1996). Una vez fuimos a su casa y el lavatorio del baño parecía el de una estación de servicio; lo mismo pasaba con el inodoro. Dave me contaba historias de pesadilla sobre estar allí: ella lo obligaba a dormir en el suelo mientras mantenía relaciones sexuales con otra chica». El bajista confirma la precariedad de su situación: «Cualquier día podía pasar que de golpe o Dave o yo nos quedábamos sin casa. Así que aquello se convirtió en un lugar para la joda: podíamos invitar chicas y pasar el rato. Era el sitio ideal para socializar. Pero también era una existencia muy solitaria, oscura y desoladora si te tocaba quedarte allí. Te quedabas dormido escuchando a otras bandas ensayar durante toda la noche».

Ellefson vio esta etiqueta en el vinilo y se sintió como todo un Beatle. Sin Yoko Ono, claro.

2. EL DISCO EMPEZÓ EN COMBAT Y TERMINÓ EN CAPITOL. Originalmente, Megadeth estaba trabajando con Combat Records, el sello independiente que había editado su debut. El presupuesto para grabar el álbum en los Music Grinder Studios de Hollywood, California, era de 25.000 dólares y el productor elegido fue Randy Burns, que ya venía de trabajar con bandas de diversos estilos como Suicidal Tendencies, Possessed y The Flaming Lips. Pero durante las sesiones resultó que otro sello, Capitol Records, empezó a mostrar interés. Michael Alago, de Elektra, incluso había viajado a Nueva York para encontrarse con la banda, que se alojaba en el Omni Hotel, cerca de Central Park. Finalmente fue Capitol la que se quedó con el grupo y compró el contrato de Combat. Ellefson recuerda haber compartido un departamento alquilado en Echo Park con Mustaine y Poland cuando llegaron las primeras copias terminadas en vinilo: «Ver el logo de Capitol girando en el tocadiscos, exactamente igual que en los discos de Los Beatles que escuchaba de chico, fue un momento que me cambió la vida».

3. MÁS QUE UN HÉROE, ESTE ÁLBUM TUVO UNA HEROÍNA. Digámoslo de frente: Megadeth estaba compuesto por «cuatro heroinómanos funcionales», tal como admitió Mustaine en 2011. «Llegábamos al estudio y nos encontrábamos a uno de los miembros de la banda desplomado en la entrada, esperando a que lo lleváramos a la clínica de metadona o al centro de la ciudad, según fuera el caso». Pero la heroína no era su única droga. Como ya mencionamo en el punto anterior, el presupuesto otorgado por el sello independiente Combat Records para la grabación inicial fue muy escaso: por ende, el tiempo en el estudio era extremadamente valioso y la banda debía trabajar a marcha forzada para rendir al máximo: eran comunes las sesiones de 18 horas en el estudio y, en esas ocasiones, recurrían a las anfetaminas (apodadas «speed» en inglés, literalmente «velocidad») para obtener un impulso extra. «Cuando llegábamos a un punto en el que empezábamos a desfallecer, [el productor Randy Burns] simplemente nos daba un poco de speed y aguantábamos otras cinco horas», contó en 2016 Chris Poland, guitarrista de Megadeth en aquel entonces. «Así es como lo hacíamos con el presupuesto tan reducido que teníamos. No es que estuviéramos desmayados en las sillas ni nada por el estilo; estábamos trabajando como animales»

4. EL TÍTULO NACIÓ EN LA MESITA DE LUZ DE UNA DESCONOCIDA. Mientras estaba sin casa y viviendo ilegalmente en la nave industrial donde ensayaba Megadeth, el necesitado Mustaine aceptaba cualquier ayuda que le ofrecían. Fue en una de esas ocasiones cuando le llegó la inspiración y cambió para siempre la historia del metal. «Había una chica que se apiadaba de mí; de vez en cuando me llamaba para que fuera a verla, pasábamos la noche juntos, ella me daba de comer, yo podía bañarme y cosas así», recordó para MSN. «Una mañana me desperté y vi una revista en su mesita de luz que decía: ‘La paz vende, pero nadie compra’. Y pensé: ‘Dios mío, tengo que escribir una canción sobre eso’. Así que cambié un poco las palabras y empecé a escribir la canción; pero, claro, como ya dije, vivía en el local de ensayo y no tenía papel, así que agarré una birome y escribí la letra directamente en la pared. A día de hoy, todavía me pregunto si la dueña del local fue lo suficientemente viva como para recortar ese trozo de pared e inmortalizarlo».

5. MUSTAINE, NO ELLEFSON, COMPUSO EL RIFF DE BAJO. Aunque Ellefson fue quien ejecutó con sus propias manos el hoy reconocible (por usar otro adjetivo que no sea «icónico», tan de moda en los actuales tiempos) riff de apertura de «Peace Sells», fue Mustaine quien lo compuso. «Estábamos en casa de Karat Faye [coproductor del primer disco]. Y el tipo tenía este bajo BC Rich Eagle al que le habíamos sacado los trastes. Recuerdo que Dave agarró el bajo y empezó a tocar lo que se convertiría en el riff de Peace Sells, así nomás», recordó Ellefson. Mustaine, por su parte, compara ese riff con los de «NIB» de Black Sabbath, «Wrathchild» de Iron Maiden y «Ace of Spades» de Motörhead: uno de esos pocos que «tienen el peso suficiente como para lanzar toda la canción».

6. «PEACE SELLS» -EL TEMA- ORIGINALMENTE DURABA OCHO MINUTOS. «Peace Sells», uno de los temas más importantes y definitorios de Megadeth, se concibió en un principio como una canción muy distinta: no como un tema simple, directo y contundente, sino como una pieza épica y extensa. Por suerte, aunque Mustaine podía ser un maniático del control, escuchaba a Samuelson cuando el baterista aportaba comentarios constructivos (con tanta droga corriendo, suponemos que no debía ser muy seguido); en el caso de «Peace Sells», su experiencia con el jazz fusion -previamente a Megadeth estuvo tocando en la banda The New Yorkers junto a Poland- le daba una perspectiva única sobre los arreglos y los tiempos.resultó clave. «‘Peace Sells…’ duraba unos ocho minutos y Gar se negó», contó Poland años después. «Dijo: ‘No, flaco. Esta canción es demasiado buena para alargarla así. Tenemos que hacerla corta y directa’. Tenía razón».

Megadeth y la intelecutalidad al palo: «Hasta que no te leas toda la guía telefónica no te dejamos salir, Gar. ¡Algún libro tenés que leer en tu vida!»

7. LA INTENCIÓN INTELECTUAL DEL TEMA. A lo largo de los años, a Megadeth le han llamado de muchas formas, pero una etiqueta que Mustaine acepta de buen grado es la de «banda para gente que piensa». Esto no resulta tan sorprendente si se tiene en cuenta que compuso «Peace Sells» expresamente para desmentir la idea popular de que los metaleros son unos brutos descerebrados y para poner de manifiesto la inteligencia que, en su opinión, de hecho poseen los seguidores del metal. «La escribí porque estaba harto de que la gente se burlara del metal en general y de los fans del metal», declaró a Rolling Stone en 2017 al hablar de la canción. «Me molestaba ver cómo nos estereotipaban en televisión, simplemente como a unos idiotas. En realidad, creo que muchos músicos son muy inteligentes y talentosos. Es una lástima que se nos haya encasillado así».

8. LA CORTINA DE MTV NEWS Y LAS REGALÍAS PERDIDAS. El impacto cultural del tema «Peace Sells» se extendió mucho más allá de las fronteras del metal extremo. A finales de la década de 1980, la cadena de televisión MTV seleccionó la mítica línea de bajo introductoria de la canción para utilizarla como la cortina institucional de apertura de su noticiero MTV News. La melodía sonó diariamente en millones de hogares de todo el mundo durante casi diez años. Sin embargo, Mustaine ha manifestado en reiteradas ocasiones su frustración con respecto al uso comercial de la pista. Debido a vacíos legales en los contratos de emisión y a que el segmento cortaba la melodía justo unos milisegundos antes del límite que exigía el pago de derechos de autor por uso continuo, la banda nunca percibió regalías monetarias por la emisión constante de su música en la cadena televisiva.

9. PAUL LANI CAMBIÓ EL SONIDO DEL DISCO. Una vez que Capitol tomó el control, contrató a Paul Lani para realizar la mezcla final. El material trabajado junto a Burns tenía un sonido más crudo y agresivo, mientras que la nueva mezcla apuntaba a algo más pulido y accesible. Mustaine reconoció años después que prefería algunos aspectos de las primeras mezclas: “Pensaba que eran mejores, en cuanto a madurez”. Pero también admitió que el trabajo de Lani tenía una lógica: “Cuando tenés automatización, podés hacer que las cosas suenen de una determinada manera”. Las mezclas originales de Burns terminarían apareciendo muchos años después como material extra en distintas reediciones.

10. DIANA, LA MUSA OSCURA QUE INSPIRÓ MEDIO CATÁLOGO. «Wake Up Dead», el tema de apertura sin concesiones del álbum, narra la historia de un hombre que engaña a su pareja con una amante llamada Diana, sabiendo que, si se descubre su infidelidad, la mujer a la que engaña lo matará. Según Mustaine, Diana era muy real, su apellido era Aragón, fueron novios entre 1983 y 1989 y sirvió de inspiración para más canciones aparte de «Wake Up Dead». «Hay muchas canciones escritas sobre ella», reveló a la web Classic Rock. «‘Wake Up Dead’ trata sobre ella, ‘Trust’ también, ‘Loved to Death’ lo mismo, ‘Tornado of Souls’… todos estos temas hablan de ella. Estuve comprometido con ella durante siete años. En California, si estás con alguien siete años, la ley te considera casado automáticamente. No es que hubiera sido una mala persona con quien casarse, porque es una gran persona. Pero si me hubiera quedado en esa relación un par de meses más, ahí es donde habría terminado».

11. MONTAÑAS DE COCAÍNA EN EL VIDEO DE «WAKE UP DEAD». El video de «Wake Up Dead» fue filmado en una jaula de acero, pero lo que realmente pasaba detrás de cámaras era una locura «Si repaso los hitos importantes de mi carrera y observo algunos de mis videos, puedo mirar mi cara y decir: ‘Sí, ahí estaba de joda'», explicó Mustaine en 2010. «En el vídeo de ‘Wake Up Dead’, algunos amigos de Chris y Gar habían venido a vernos y trajeron montañas de cocaína; hacia el final de la noche, estaban tan pero tan puestos que ni siquiera podían hablar. Así que, si mirás bien el video, vas a notar que el principio es muy fluido y relajado, pero hacia el final estábamos listos para matar a alguien».

12. EL VISTO BUENO DE WILLIE DIXON (Y LA PELEA CON LEE HAZLEWOOD) Uno de los temas más curiosos de «Peace Sells…» es la versión que Megadeth hizo del clásico de blues de Willie Dixon «I Ain’t Superstitious». «La hicimos principalmente porque Jeff Beck la había grabado antes. Beck ejerció una gran influencia sobre Poland y Samuelson», explica Mustaine, y continúa contando la historia: «Chris estaba tocando fraseos al estilo de Jeff Beck cuando nos pusimos a zapar. Estábamos de fiesta -ya saben: pizza, alcohol y todo eso- y simplemente boludeábamos con riffs de blues. A la gente de Capitol Records le encantó, así que el tema acabó en el álbum… y bueno, un poco de difusión en la radio nunca viene mal». Por muy improbable que pareciera una versión thrasher de este estándar del blues, el autor original dio su visto bueno. «Willie Dixon escuchó nuestra versión y dijo: ‘Amigo, me gusta. Me pareció genial'», recordó Mustaine. «¡El mismísimo Dixon nos dio el visto bueno!». Aquello distaba mucho de la reacción extremadamente negativa que Megadeth había recibido por parte de Lee Hazlewood, el compositor de «These Boots Are Made For Walking», tema que popularizara Nancy Sinatra (la hija de Frank, claro) a mediados de los 60s y que la banda versionó en «Killing Is My Business» con una nueva letra de contenido sexual explícito. A Hazlewood le disgustó tanto la versión thrasher de Megadeth que, incluso años después del lanzamiento del álbum, exigió a la banda que eliminara la letra modificada de las siguientes ediciones.

La fiesta de presentacion del album fue otro momento ideal para que la banda intercambiara pareceres e impresiones y afianzara sus vínculos sobre una comunicación fluida, todo a través del más constructivo de los diálogos (dijo nadie nunca)

13. LA PELEA EN LA LIMO QUE PRESAGIÓ EL FIN DE LA FORMACIÓN. Todo tenía que haber salido tan redondo como el disco de vinilo durante la noche de la fiesta de presentación de «Peace Sells…», pero la verdad es que el evento no salió nada bien. El sello discográfico de Megadeth había alquilado el Firefly bar de la calle Vine en Hollywood, donde los miembros de la banda se emborracharon hasta perder el sentido, como solían hacer habitualmente. Al finalizar la velada, se enviaron dos limosinas: una para Mustaine, Ellefson y sus respectivas novias, y otra para Poland, Samuelson y sus parejas. Por desgracia, las mujeres decidieron irse antes de tiempo y compartieron uno de los vehículos, dejando el otro libre para que lo utilizaran los miembros de la banda. «Así que los cuatro nos metimos en una de aquellas limosinas y, casi de inmediato, empezamos a discutir», explicó Mustaine. «Terminé dándole una patada en la cara a Chris Poland. Eso te da una idea de lo que podías ver por aquel entonces».

Ed Repka apunta con su dedo a Vic Rattlehead, que solo puede sonreír. Y, es un esqueleto, ¿qué pretenden?

14. VIC RATTLEHEAD Y EL FAIL DEL PRIMER ÁLBUM. Vic Rattlehead, el esqueleto trajeado que es la mascota de Megadeth y cuya figura apoyada en un cartel engalana (o algo así) la tapa de «Peace Sells…» debía haber debutado en «Killing Is My Business«, pero un error burocrático de Combat Records hizo que se usara el arte de tapa equivocado. La primera versión de Vic tenía brackets gigantes y anteojos metálicos, luciendo como «una foto de clase trágica de una secundaria de esqueletos». Para «Peace Sells…», Mustaine -fan irredento de los comics, que consideraba a Spider-Man «a sissy» (un marica) y que adoraba a The Punisher y Venom- contrató a Edward Repka (que luego trabajaría para Misfits, Death y NOFX) para desarrollar el concepto de la mascota y darle personalidad y mayor vuelo. «Por primera vez, Vic se convirtió en un personaje real con personalidad. Intenté infundir algo de la arrogancia de Dave Mustaine en el lenguaje corporal», dijo Repka. Para el escenario de fondo, Mustaine dio rienda suelta a su peculiar fascinación por Nueva York y las Naciones Unidas. El concepto nació durante un almuerzo entre Mustaine y el agente de la banda, Andy Summers (nada que ver con el guitarrista de The Police), en un restaurante ubicado justo frente al edificio de la ONU. Mientras observaban la sede diplomática, comenzaron a idear una sátira visual sobre la geopolítica global y el mercado inmobiliario postapocalíptico, la cual Repka materializó de manera magistral. «Nueva York es un lugar muy cosmopolita. Es la Roma moderna, con las Torres y cosas por el estilo», comentó el pelirrojo. «Luego está la ONU, que goza de su propia soberanía. Esa zona ni siquiera se considera territorio de Estados Unidos, aunque está en medio de ese maldito lugar. Es una locura».

15. LAS PALOMAS DE METAL CAGANDO BOMBAS (QUE NUNCA FUERON). El concepto original de la tapa era mucho más explícito: Según Repka, Mustaine sugirió que unas palomas metálicas «cagaran» bombas sobre la ONU. Claro que los excrementos de paloma dan pie a imágenes cómicas, pero ¿podían transmitir la codicia subyacente en la búsqueda de la paz (tal como sugiere el título del disco)? Así, ambos desecharon la idea y optaron por presentar a Vic como agente inmobiliario vendiendo un edificio de la ONU en ruinas, con una estética propia de la pelicula «Escape from New York» y un ambiente postapocalíptico nuclear. (Algunas ediciones, como la de vinilo que aparece más arriba, incluyen las palabras «Vic Realtors» -agente inmobiliario- en el cartel de «Se vende»). BONUS: La ONU volvió a aparecer en 2007, en la tapa del álbum de Megadeth «United Abominations» en 2007. «Sabíamos que esta tapa causaría impacto», afirmó Mustaine en aquel año. «Resulta especialmente irónica ahora, dada la situación en Corea, Irán, Afganistán e Irak… Hemos cerrado el círculo»… Edificios en llamas en Nueva York, la ONU sumida en el caos, el mundo armado y en estado de alerta ominosa, y un vínculo turbio entre la obtención de beneficios, el belicismo y el mantenimiento de la paz: todo esto que se mencionaba en 1986 y en 2007, lamentablemente, resulta familiar en los terribles tiempos que corren.

Megadeth posa con variadas tablas de skate en una soleada playa. De estacionamiento, claro

16. EL THRASH ENCONTRÓ UN NUEVO PÚBLICO: LOS CHICOS DE LA PLAYA. Hasta entonces, el público natural del thrash estaba indefectiblemente ligado a la escena metalera. Pero “Peace Sells…” ayudó a ampliar ese círculo. Megadeth empezó a ser escuchado por las tribus urbanas skaters, surfers y punks, especialmente en la zona de Huntington Beach. “Nuestros amigos eran todos chicos de la playa”, recordó Mustaine. Publicaciones de culto como la revista Thrasher adoptaron a Megadeth como la banda de sonido definitiva del movimiento por sobre la escena hair metal dominante en Los Ángeles: fue así que el disco, inesperadamente comenzó a circular fuera de la órbita del heavy metal tradicional.

17. «THE CONJURING» NO SE TOCÓ DURANTE 17 AÑOS. La canción «The Conjuring» es una de las composiciones más oscuras y complejas del álbum. Según el propio Mustaine, la letra describe detalladamente los pasos para llevar a cabo un ritual de magia negra y lanzar hechizos (hexes). El músico reveló que durante su adolescencia se había involucrado brevemente en la práctica de lo oculto y que plasmó esas experiencias en la canción. Años más tarde, tras convertirse al cristianismo a comienzos de este siglo, Mustaine decidió eliminar el tema por completo de las presentaciones en vivo de Megadeth, argumentando que no se sentía cómodo interpretando letras con instrucciones de brujería. La prohibición se mantuvo de forma ininterrumpida durante 17 años, hasta que el 12 de junio de 2018, cediendo ante el pedido histórico de sus seguidores, la banda volvió a tocar «The Conjuring» durante un concierto en la ciudad de Plzeň, República Checa.

18. EL TOUR CON MOTÖRHEAD DURÓ MENOS DE LO PREVISTO. Poco después de la edición del álbum, Megadeth fue elegido para acompañar a Motörhead en una gira por California y el sudoeste de Estados Unidos. Había cinco fechas previstas, pero la banda sólo llegó a tocar tres. ¿Qué fue lo que sucedió? Resulta que el kit del baterista de Motörhead, Pete Gill, incluía un riel (tipo vía de tren) en el centro del escenario, detalle técnico que obligaba a Megadeth a acomodar su batería a un costado, de forma muy incómoda. Las discusiones entre los managers escalaron rápidamente y el hilo se cortó por lo más delgado: Megadeth fue bajado del cartel tras haber completado únicamente tres presentaciones. BONUS: Esta expulsión no fue el único problema que debió enfrentar el grupo: el clima interno en la gira no era el mejor. Como consecuencia, en 1987, después de que terminó la gira promocional del álbum, Mustaine despidió a Poland y Samuelson debido a sus problemas de abuso de drogas.

19. ALICE COOPER, PADRINO Y CONSEJERO. En 1986, presentando «Peace Sells…», Megadeth actuó como telonero de la banda de Alice Cooper durante la gira estadounidense titulada «Constrictor». Por aquel entonces, Cooper -un reconocido alcohólico- ya estaba sobrio e intentaba ayudar a otras personas con problemas de adicción. Fue así que durante la gira compartida, el shock rocker se acercó personalmente a los miembros de Megadeth para ayudarlos a controlar su consumo, tras notar que abusaban del alcohol y otras drogas. Tras la gira, Mustaine y Cooper siguieron siendo grandes amigos, ya que Cooper había comenzado a ayudar al líder de Megadeth con una de las mayores batallas de su vida desde el mismo momento en que se conocieron. Con los años, su vínculo se estrechó y empezaron a verse con mucha frecuencia. De hecho, en una entrevista de 2012, Dave Mustaine contó que Cooper le ayudó de muchas maneras, razón por la cual lo considera su «padrino»: «Lo único que sé es que, cuando estábamos de gira con él, él ya estaba sobrio. Una vez le llamé para decirle que estaba pensando en hacerme un tatuaje -aunque luego cambié de opinión y no llevo ninguno. Él quería ayudarme y aprecié mucho ese gesto; no recuerdo exactamente quién dijo qué, pero ahora es mi padrino». Tras estas declaraciones, Dave Mustaine empezó a referirse al veterano músico de esa manera tanto en numerosas entrevistas como en publicaciones en redes sociales. En un famoso mensaje de Twitter de 2015 (que pueden ver aquí arriba), el Colorado compartió una foto con Cooper y expresó cuánto quiere a su «padrino».

20. EL CAOS TERMINÓ CONVIRTIÉNDOSE EN UN CLÁSICO. “Peace Sells… But Who’s Buying?” apareció en 1986, el mismo año en que Metallica editó “Master of Puppets” y Slayer lanzó “Reign in Blood”. Poco después llegarían otros clásicos como “Among the Living”, de Anthrax. En ese contexto, el segundo disco de Megadeth quedó establecido como uno de los trabajos fundamentales del thrash estadounidense y como una pieza clave en la evolución posterior del metal extremo. Lo notable es que un álbum registrado en medio de la pobreza, la heroína, las discusiones, las peleas y los problemas con los sellos haya terminado sonando tan preciso y poderoso. O, quizás, justamente por eso. Como dijo Ellefson: “Dave y yo estábamos en una posición en la que no había Plan B. No había una salida de emergencia. Si esto no funcionaba, no había otra cosa que pudiéramos hacer”. Y Mustaine lo resumió todavía mejor: “Había un montón de cosas locas pasando en aquel entonces. Estoy agradecido de que todavía estemos acá”.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here