Tres décadas atrás, los cuatro gigantes de Brooklyn desafiaron todas las reglas del metal noventero cambiando la agresión cruda por un mix explosivo de atmósfera, oscuridad, erotismo y melancolía. Hoy 20 de agosto, a 30 años de su lanzamiento, desmenuzamos el álbum que consagró al Cuarteto Sombrío como los reyes indiscutidos del goth metal.

OCTUBRE EN LOS 90. Para mediados de los años noventa, el panorama de la música pesada era un terreno en absoluta transformación. El grunge comenzaba su retirada tras la muerte de Kurt Cobain, el nü metal asomaba la cabeza con fuerza de la mano de Korn y el thrash de la década anterior mutaba hacia sonidos más accesibles o experimentales. En medio de esa marea, cuatro neoyorquinos de modales ásperos y estética de cementerio asomaban como la alternativa que concentraba el refinamiento gótico con la crudeza del punk y del hardcore y la oscuridad intensa de Black Sabbath: hablamos de Type O Negative, por supuesto. Su historia comienza con Petrus Thomas Ratajczyk, conocido mundialmente como Peter Steele. Originario de Red Hook, Brooklyn, dio sus primeros pasos musicales junto a su amigo de juventud Josh Silver en Fallout, una banda que llegó a editar un single de dos canciones antes de separarse. Años más tarde, Steele formó Carnivore, grupo de crossover thrash que se hizo conocido por sus letras deliberadamente provocadoras y extremas. Sus discos «Carnivore» (1985) y «Retaliation» (1987) consolidaron su reputación dentro del underground, pero Steele comenzó a sentir que aquel estilo musical ya no satisfacía sus inquietudes artísticas.

EL NOMBRE QUE VINO DEL ÉTER. Tras la disolución de Carnivore, una crisis personal marcaría profundamente su vida y tendría consecuencias decisivas para su carrera. Steele sufrió una infidelidad de su pareja y, consumido por la rabia y el autodesprecio, intentó suicidarse.El 15 de octubre de 1989 me corté las muñecas. Lo único que puedo decir es que me enamoré de la persona equivocada, recordaría. Poco después volvió a contactar a Silver para formar una nueva banda junto al guitarrista Kenny Hickey y el baterista Sal Abruscato. El grupo se llamó inicialmente Repulsion y grabó un demo titulado «None More Negative«, que llamó la atención del sello Roadrunner Records. Como el nombre Repulsion ya pertenecía a otra banda, cambiaron su denominación por Subzero e incluso los integrantes se tatuaron un círculo con un signo menos. Sin embargo, descubrieron que ese nombre también estaba ocupado. Finalmente, Steele encontró la inspiración mientras manejaba su auto, al escuchar en la radio un aviso de la Cruz Roja solicitando donantes de sangre tipo O negativo (Type O Negative en inglés)

La formación de Type O Negative que grabó «Slow…» (con Sal Abruscato) posa en el subte: más underground imposible

El grupo debutó discográficamente en 1991 con «Slow, Deep and Hard«, y al año siguiente se despacharon con «The Origin Of The Feces», ambos trabajos de éxito moderado, pero el verdadero salto llegó en 1993 con «Bloody Kisses«, el tercer álbum con el cual lograron sacudir la escena underground, pero no solo eso; fue realmente una obra monumental que los catapultó además a la rotación constante en MTV gracias a himnos oscuros como «Black No. 1» y «Christian Woman», convirtiéndolos en el primer grupo de Roadrunner en alcanzar la certificación de Disco de Oro y, posteriormente, de Platino. Como resultado, Steele y sus amigos se encontraban ante una encrucijada: hacer un nuevo álbum que superara al anterior, especialmente en cuanto a ventas.

La presión sobre la banda para entregar un sucesor a la altura era sofocante, y el panorama interno no parecía jugar a favor. Sal Abruscato, baterista fundador y pieza clave en el sonido original, había dejado las filas del grupo para sumarse full time a Life of Agony. Lejos de dejarse arrastrar por la incertidumbre, el frontman, bajista y cantante Peter Steele -flanqueado por su mano derecha en teclados y producción, Josh Silver, y el guitarrista Kenny Hickey– decidió reconfigurar la propuesta. Incorporaron a Johnny Kelly (hasta entonces técnico de batería del grupo) y se encerraron en los estudios Systems Two de Brooklyn para grabar lo que sería su cuarto disco.

SEX & DRUMS & GOTH AND ROLL. Producido codo a codo por el propio trinomio Silver-Steele-Hickey, el objetivo lírico y sonoro dio un viraje deliberado: bajar la carga de furia industrial y el hardcore punkoide de entregas anteriores para abrirle paso a un sonido sumamente melódico, cargado de arreglos orquestales, guitarras distorsionadas de textura densa y una fuerte influencia pop noventera e indie inglesa (con ecos claros a The Beatles, Cocteau Twins, My Bloody Valentine y The Cure). Steele, que venía de copar portadas de revistas y de desatar un furor inesperado entre el público femenino -gracias a su recordada aparición en la revista Playgirl (la contraparte femenina de Playboy, que contenía desnudos masculinos, a veces de famosos) y su imponente estatura que superaba los dos metros-, decidió volcar la temática del disco hacia el romance, el erotismo, el paganismo y la fascinación por la naturaleza.

Los estudios System Two, en Brooklyn, donde Type O Negative grabó «October Rust»

¿Qué logró el álbum, se preguntarán ustedes? La reflexión final de Steele acerca del álbum habla de sinceridad, crecimiento personal y lucidez: «¿Cómo fue la experiencia de aprendizaje con ‘October Rust’? Aprendí a escuchar a mi corazón y no a las mentes comerciales de quienes prefieren hacer las cosas por dinero en lugar de por una razón digna como la satisfacción personal. Voy en contra de los deseos de la discográfica y, a veces, de la banda. Prefiero prostituirme y ser responsable de mi propio destino. La discográfica quiere más sensacionalismo, más sexo, tal vez un folleto pornográfico. Estoy en un sello pequeño que se nutre del sensacionalismo. Necesitan impactar para vender discos. Espero haber superado esa etapa… La forma más elevada de arte es la ingeniería civil y la arquitectura. No se trata solo de algo que se vea bien, sino también de algo funcional. El arte debe tener una función. No debe quedarse colgado en la pared sin hacer nada«

Editado oficialmente el 20 de agosto de 1996, «October Rust» terminó siendo una obra maestra de 72 minutos y 15 canciones que descolocó a la crítica y fascinó a los fans. Aunque no alcanzó las cifras hipermasivas de venta directa de su antecesor, escaló hasta el puesto #42 del Billboard 200, logró holgadamente el Disco de Oro en Estados Unidos y se transformó con el tiempo en la piedra angular del goth metal norteamericano, influyendo a incontables bandas del circuito alternativo… Hoy, a tres décadas exactas de aquel lanzamiento que definiera el sonido del otoño eterno, repasamos 20 datos curiosos y no-tan-conocidos detrás de la creación y el legado de este clásico indiscutido.

1. «BAD GROUND»: LA BROMA DEL FALSO CABLE DESCONECTADO. El disco arranca con 38 segundos de un molesto zumbido eléctrico de baja frecuencia. En tiempos donde el CD era el formato rey de los hogares, este truco de producción estuvo fríamente calculado para infartar a los oyentes haciendo que creyeran que sus parlantes, cables de audio o reproductores estaban fallando o acaso rotos. La broma funcionó tan bien que la banda repetiría la jugada en su posterior álbum «World Coming Down» (1999), iniciando el disco con el sonido de un CD rayado que salta sin parar.

2. BIENVENIDA Y DESPEDIDA: SALUDAR AL OYENTE ROMPIENDO LA CUARTA PARED Inmediatamente después de la broma de «Bad Ground», la pista 2 (de apenas 21 segundos) presenta las risas de la banda y a Peter Steele hablando directamente a la audiencia para agradecerle sarcásticamente por haber gastado su dinero en el CD. El chiste se completa en la pista 15, donde el cantante despide la placa con un escueto: «Bueno, eso es todo lo que tenemos. Espero que no haya sido demasiado decepcionante. Nos vemos en la gira». Un toque de autodesprecio humorístico bien característico del grupo.

Kenny Hickey hoy: lo que se dice un sobreviviente

3. LA PRESIÓN DEL ÉXITO PESABA; LOS EXCESOS, TAMBIÉN. A pesar del aura majestuosa que transmite el álbum, Kenny Hickey recordó que a sus 28 años vivía -junto a toda la banda, aclaremos- bajo una tremenda presión comercial por igualar o superar el éxito de «Bloody Kisses». El guitarrista confesó que no atravesaba un buen momento personal debido a sus adicciones al alcohol y la cocaína: «Pasamos de no tener nada que perder y tocar gratis en la gira de ‘Bloody Kisses’ a sentir de golpe los engranajes de la industria. Ya no manejás vos la máquina, la máquina empieza a manejarte a vos». Por su parte, Pete Steele sufrió frecuentes ataques de estrés al recordar la fecha de lanzamiento prevista originalmente para el 13 de agosto. «Esta mañana tuve un ataque de ansiedad tremendo por toda la presión», comentaba, agregando después con su humor ácido: «No creía que pudiéramos lograrlo. Se supone que debemos grabar, mezclar, ensayar, hacer sesiones de fotos y entrevistas. ¿Y dormir, comer y cagar? ¡Olvidate! Algo habrá que sacrificar, ¡y no voy a dejar de cagar!». En un reportaje que la revista inglesa Kerrang! le hiciera aquel año, justo cuando el album acababa de grabarse, Steele fue sincero y directo: «Todos estamos muy, muy tensos, porque el tiempo se acaba. El tiempo es oro, y el dinero representa energía. No nos gusta desperdiciar ninguna de esas tres cosas. Este álbum es crucial para el éxito de la banda. Muchos consideran ‘Bloody Kisses’ como nuestro primer disco, y yo también. Por eso ahora tenemos este estigma del ‘segundo álbum’, donde muchos esperan que fracasemos estrepitosamente. Pero este disco es onírico, oscuro, sensual y potente, aunque algunos digan que eso es aburrido»

4. LA BATERÍA QUE NUNCA TOCÓ JOHNNY KELLY. Aunque el ex-técnico de batería Johnny Kelly debutaba formalmente acreditado como miembro del grupo en el arte del disco, la realidad técnica dentro del estudio fue muy distinta. Años más tarde, Josh Silver reveló en entrevistas que la totalidad de las baterías grabadas en el álbum fueron en verdad programadas digitalmente por él mismo en una computadora, buscando una precisión robótica sobre la cual construir las densas capas de teclados y sintetizadores.

5. ENTRE LOS BEATLES Y BLACK SABBATH. Mientras que «Bloody Kisses» mezclaba pasajes hardcore, metal industrial y humor absurdo, Peter Steele estaba decidido a que «October Rust» fuera un disco homogéneo de principio a fin. Según recordó Hickey, Steele terminó aborreciendo la dispersión de estilos de su trabajo anterior y buscó obsesivamente crear una atmósfera continua, melódica y cohesiva que sostuviera el mismo clima gótico a lo largo de los 72 minutos. El baterista Johnny Kelly, en una entrevista de 2025, habló del álbum y de las influencias -quizá inesperadas para muchos fans- que lo nutrieron: «En ‘October Rust’ había muchas más capas y y líneas melódicas. Type O siempre tuvo líneas melódicas fuertes. Siempre tuvo una sensibilidad pop en su música, aunque se presentara en un entorno mucho más abrasivo. Para mí era una mezcla entre el heavy metal y… siempre hubo una fuerte influencia de los Beatles en lo que hacíamos, y es un poco difícil de describir. Es como llamar metal a los Beatles, ¿verdad? Lo cierto es que siempre intentábamos fusionar, itnentábamos encontrar ese equilibrio perfecto entre, por ejemplo, los Beatles y Black Sabbath».

6. EL GUIÑO SENSUALIZADO A PINK FLOYD EN «LOVE YOU TO DEATH» Para la obertura romántica del álbum, «Love You to Death», Peter Steele tomó prestada una de las líneas más memorables del clásico «Comfortably Numb» de Pink Floyd («Your lips move but I can’t hear what you’re saying») y le aplicó su propio filtro de erotismo gótico. La línea de la canción incluida originalmente en el album «The Wall» terminó mutando en «Her hips move and I can feel what they’re saying» («Sus caderas se mueven y puedo sentir lo que dicen»), enmarcándola entre copas de vino tinto, marcas de lápiz labial y velas encendidas.

7. EL FANTASMAL «BENSONHOIST LESBIAN CHOIR» En los créditos del álbum, la sección de coros femeninos y voces agudas aparece atribuida al «Bensonhoist Lesbian Choir». La leyenda habla de un grupo compuesto por un centenar de amistades de Steele que lo ayudaban con los coros, pero la realidad dice que Steele y los demás miembros de la banda multiplicaban sus voces grabándolas en varias pistas, a veces con la ayuda de algunos amigos en el estudio. El nombre salió del barrio Bensonhurst en Brooklyn (pronunciado al estilo callejero local). Como explicó el propio Josh Silver, «Es una creación ficticia», dijo Silver . «Es algo que pusimos en el álbum porque a Peter no le gusta admitir que puede cantar en ese tono agudo y en falsete». BONUS: La anterior banda de Peter Steele, Carnivore, alguna vez tocó bajo ese nombre para un concierto secreto.

8. EL CONCEPTO DE OCTOBER RUST: NATURALEZA, PAGANISMO Y DESASTRES AMOROSOS En una entrevista de 1997 con la revista Sideline, el tecladista y productor Josh Silver explicó las razones detrás del título del disco y las temáticas que lo atraviesan. Silver señaló que «October Rust» (algo así como «herrumbre de octubre») remite a un imaginario pagano en constante conexión con la naturaleza, agregando: «Lo único por lo que toda la banda siente un verdadero respeto es por la naturaleza, porque es verdaderamente el único dios y siempre tiene la última palabra». Respecto a las letras de Peter Steele centradas en el erotismo y el desamor, Silver desmitificó la idea de que fueran un mero capricho personal y las definió como reflexiones universales: «Tengo la impresión de que están escritas por alguien que ha tenido muchos problemas en sus relaciones y ha estado muy frustrado. Las relaciones son el 95% de la existencia humana… ¿qué mejor tema para escribir?». Además, reconoció el costo personal que la fama le cobró al grupo: «Todos los integrantes siempre tuvimos problemas en nuestras vidas privadas. Y ahora que llevamos tres o cuatro meses de gira, todas nuestras relaciones son un desastre. Es muy difícil mantener una pareja cuando estás siempre en la carretera».

9. LA PELEA POR EL PRIMER SINGLE Y EL RECHAZO A «MY GIRLFRIEND’S GIRLFRIEND». Internamente, la elección del primer tema de difusión causó fuertes fricciones. Tanto Kenny Hickey como Johnny Kelly estaban en contra de lanzar «My Girlfriend’s Girlfriend» como single e incluso preferían que la canción no figurara en el disco por considerarla floja. Steele se lo tomaba en broma: «La canción que se destaca es ‘My Girlfriend’s Girlfriend’. Quizás sobresale simplemente porque la escribí en 15 minutos en casa de Josh. Se me ocurrieron algunas partecitas y las uní. Sonaba como una canción pop estúpida, así que tuve que pensar en una línea vocal estúpida y popera para que hiciera juego», le contó a la revista Livewire. Sin embargo, Roadrunner Records la eligió por encima de la favorita del grupo, «In Praise of Bacchus», ante un Steele que prefirió no intervenir aduciendo que todas sus canciones eran «sus hijas». Recordemos que la letra abordaba un trío poliamoroso entre el cantante y dos mujeres bisexuales (lo que Steele bautizó como un «triángulo de carne»); lejos de ser una simple estratagema de marketing para calentar a las audiencias de la época, Steele le confesó a la revista The Aquarian que el tema estaba basado en vivencias personales: «La canción se basa en algunas experiencias reales que resultaron ser bastante agradables. No tiene implicaciones filosóficas. Es pura fantasía y sensualidad. Definitivamente, tenés que estar dispuesto a un menage a trois».

10. LA FOTOGRAFÍA ERÓTICA A CARGO DEL UNDERGROUND DE NUEVA YORK. La memorable tapa del single de «My Girlfriend’s Girlfriend», en la que se ve a Steele acostado en una cama abrazando a dos mujeres -todos desnudos, claro- fue retratada por el afamado fotógrafo y cineasta neoyorquino Richard Kern. Conocido por sus estéticas transgresoras y sus trabajos audiovisuales para bandas como Sonic Youth y Marilyn Manson, en una entrevista de 1996 Kern comentó con soltura que las chicas (Madelyn Night y Shane, o al menos esos eran sus nombres artísticos) eran auténticas profesionales: «Fotografié al frontman de Type O Negative con dos actrices porno. Es lo mismo que he estado haciendo toda la vida. ¡Nada ha cambiado!». BONUS: En octubre de 1996, Pete Steele apareció con las dos mismas chicas en una producción fotográfica de la revista erótica estadounidense Dirty Magazine (donde también apareciera Lemmy Kilmister y en la tapa, oigan), por supuesto sin ropa y en poses bastante sugestivas… No queda claro si Kern hizo estas fotos para la revista y luego se usó alguna toma sobrante para la tapa del single (lo más probable) o viceversa, pero el hecho es que hay más de una imagen de esa producción.

11. LA ERA «PRE-COCAÍNA» Y LAS GRABACIONES EN EL SÓTANO CON MOHO. Frente a las especulaciones de que el grupo grababa en la oscuridad para crear atmósferas sombrías, Kenny Hickey aclaró que en la etapa de «October Rust» Peter Steele no consumía drogas duras aún (lo que la banda denominaba la era «B.C.» o Before Coke, es decir antes de la cocaína). Además, reveló que Steele grabó la mayoría de las voces principales completamente solo, encerrado en el sótano con moho de la casa de Josh Silver y parado junto a montañas de ropa sucia porque le daba timidez cantar frente al resto (!).

12. «GREEN MAN» Y EL RECUERDO DE LOS DÍAS MÁS FELICES DE STEELE. Antes de dedicarse por completo a la música profesional, Peter Steele trabajó durante años para el Departamento de Parques y Recreación de la Ciudad de Nueva York manejando maquinaria pesada en los parques públicos. El cantante diría en múltiples ocasiones que aquellos fueron los días más pacíficos y felices de su vida. «Green Man» nació como un tributo poético a la naturaleza, al cambio de estaciones y a ese pasado al aire libre que extrañaba profundamente.

13. LUTO Y AUTOBIOGRAFÍA EN «RED WATER (CHRISTMAS MOURNING)». Detrás de sus arreglos de villancicos sombríos y campanas quebradas, «Red Water» es una de las composiciones más personales y desgarradoras de la placa. La letra evoca la pesada acumulación de pérdidas familiares sufridas por Peter Steele a lo largo de su vida durante las fiestas navideñas, incluyendo el dolor indeleble por el fallecimiento de su propio padre. La grabación incluye audios ambientales con el llanto de una niña y el sonido de adornos navideños rompiéndose sobre el piso.

14. LA HISTORIA DETRÁS DE LA VERSIÓN MÁS PESADA DE «CINNAMON GIRL.» Originalmente compuesta por Neil Young en 1969, «Cinnamon Girl» fue una canción muy versionada por la escena alternativa de los 90 (grabada por Hole, Mudhoney, Replicants y tocada en vivo por Foo Fighters y Smashing Pumpkins). Sin embargo, la relectura de Type O Negative destruyó los parámetros habituales al convertirla en una aplanadora de doom metal melódico. Curiosamente, a Josh Silver no le atraía para nada la idea de incluir ese cover, pero la insistencia de Steele terminó imponiendo la canción en la lista final.

15. EL COVER SATÁNICO DE BLACK SABBATH QUE QUEDÓ RELEGADO. Durante las mismas sesiones de grabación, el grupo registró una versión del clásico «Black Sabbath». Fiel al humor del grupo, Steele reescribió la letra por completo para contar la historia «desde la perspectiva satánica»: en lugar de la lírica original sobre un hombre aterrorizado por una figura negra, la versión de Type O presenta al demonio contemplando a una virgen que se arrodilla ante él. BONUS: El tema no entró en el tracklist final del disco y terminó viendo la luz únicamente como Lado B en el CD single de «My Girlfriend’s Girlfriend».

16. «WOLF MOON»: LICANTROPÍA Y MENSTRUACIÓN. En una de las metáforas más extravagantes y poéticas de toda la historia de la música pesada, «Wolf Moon (Including Zoanthropic Paranoia)» relata la historia de un hombre que se transforma en hombre lobo cada 28 días coincidiendo con el ciclo menstrual de su pareja (!). Guiado por sus instintos bestiales, el protagonista busca aliviar los dolores de su amada alimentándose de su sangre. A pesar del atrevimiento lírico, la combinación de teclados barrocos y la voz cavernosa de Steele la convirtió en una de las baladas doom más aclamadas de la banda.

17. EL HUMOR AUTODESTRUCTIVO Y LA CULTURA CALLEJERA DE BROOKLYN Un elemento distintivo de «October Rust» es cómo pasa del desamor trágico a la ridiculez absoluta en cuestión de segundos. Hickey explicó que esta dinámica de humor negro, sarcasmo e ironía era un reflejo directo de la crianza de sus integrantes en Brooklyn: «Si alguien se ponía demasiado serio sobre algo, lo bajábamos de un hondazo y nos reíamos de él. Veíamos la tontería en todo, especialmente en nosotros mismos. No podías mantener esa seriedad oscura por mucho tiempo porque simplemente no era nuestra personalidad».

18. LA ESTÉTICA MILITAR Y EL LOGO DE MARCA REGISTRADA. Peter Steele tenía una filosofía muy estricta sobre la imagen visual de la banda, adhiriendo a la idea de que debían verse como una unidad militar o un ente gubernamental. Detestaba que los músicos usaran remeras de otros grupos en el escenario para parecerse al público. Por eso instauró la regla inquebrantable del uso exclusivo del verde y el negro, junto con la simbología geométrica propia como la bandera de Vinnland (el país ficticio que inventó Steele para englobar sus raíces islandesas e ideales naturistas; en la vida real, fue el nombre que el explorador vikingo Leif Erikson le dio a la costa americana) y el logo del círculo con el signo de resta, es decir negativo.

19. EL SELLO GRÁFICO DEL PRESTIGIOSO STEFAN SAGMEISTER La portada de esta bestia del metal gótico presenta una foto de cuatro tallos espinosos de color verde, tomada por el artista Bela Borsodi, que parecen representar a cada uno de los cuatro miembros de la banda estadounidense. En esta publicación se pueden ver las versiones en CD/LP (cuadrada) y casete (rectangular) de este diseño gráfico que evoca la atmósfera inquietante del álbum. El diseño fue desarrollado por el estudio Sagmeister Inc., con sede en New York. Esta firma estaba liderada por el legendario diseñador gráfico austríaco Stefan Sagmeister, una figura de culto dentro de la industria artística global responsable de algunas de las portadas de discos más famosas para artistas de la talla de Lou Reed, David Byrne, Pro-Pain, Aerosmith y The Rolling Stones. Esta fue la única vez que la banda incluyó un color vibrante (tipografía con tinte naranja) en una de sus portadas. Las portadas de sus álbumes (el naranja también aparecía en algunos de sus sencillos). Para entonces, el verde se había convertido en el color distintivo de Type O Negative y en una parte crucial de su identidad visual.

20. LA BENDICIÓN DE BILL WARD Y EL LANZAMIENTO DE LOS DEMOS CASEROS El impacto cultural de «October Rust» trascendió fronteras y generaciones dentro de la escena pesada. En 2017, el mismísimo Bill Ward -baterista y miembro fundador de Black Sabbath- lo incluyó oficialmente en su lista de discos de metal favoritos de todos los tiempos. Pero el vínculo entre el legendario músico y la banda de Brooklyn fue mucho más allá. Según reveló el baterista Johnny Kelly en una entrevista hecha en noviembre de 2025, poco después de que Steele falleciera de un ataque cardíaco en 2010, Ward compuso una canción en su homenaje y convocó a los tres sobrevivientes del grupo -Hickey, Silver y el propio Kelly- para grabarla. Hickey y Kelly viajaron a California para registrar guitarras, baterías y voces (junto al cantante Dewey Bragg), mientras que Silver sumó sus teclados desde Nueva York. El proyecto, que ha permanecido guardado durante años, aún espera la decisión de Ward para ver la luz algún día. BONUS: Por otro lado, la mística del álbum revivió en noviembre de 2020 cuando se editó de manera no oficial «October Rust: The Demos«, una pieza de colección limitada a 300 copias en CD (y llevada al vinilo en 2021) que rescató los casetes caseros originales que Peter Steele le había grabado a un amigo cercano con las primeras maquetas del disco antes de entrar al estudio.

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