PACIENTE: SUPRBIYA – «Humo y Metal» (independiente 2026)

HISTORIA CLÍNICA: Formados en el barrio de Flores por integrantes de Faxión, Bolo, Taenia, Inframundo, Pigwalk y Cannabinosis, y tras interminables promesas de «este año sale», finalmente los planetas se alinearon para que, en la mitad de este 2026, muchas de estas canciones que llevan casi una década dando vueltas sean inmortalizadas en este debut de Suprbiya titulado: «Humo y Metal.»

El disco abre con el instrumental «Cuelgue» como antesala de una fiesta que pinta para el descontrol, y lo primero que escuchamos es una voz como salida de una vieja radio AM que recita: «Este es el nuevo disco de Suprbiya y se trata del amor, la macoña y la verdadera amistad», para dar la patada inicial con «La Venganza De Los Quebrados», un tema arengador que arranca regulando motores y te predispone de la mejor manera para todo lo que está por venir.

Grabado de manera independiente y de forma totalmente autogestionada, la banda, formada por Tomy Lazzeti en voz, Luciano Vega y Matías Rubinstein en guitarras, Juan Martín «El Turco» Trincado en bajo y coros, y Martín «Titón» Álvarez en batería, deja bien en claro cuál es la consigna y no anda con vueltas: los amigos, salir de joda, juntarse a tocar metal y, por sobre todo, la devoción y el amor… mucho amor por el humo dulce como columna vertebral y concepto general de su propuesta.

Influenciados por bandas como Superjoint Ritual, Down y C.O.C., «Humo y Metal» se planta firme y saca pecho. Las canciones suenan violentas, primitivas y repletas de groove, apoyadas en una producción rústica y visceral, con un destacado trabajo vocal cargado de gritos made in Anselmo y voces podridas que salen de la garganta de Lazzeti. Sumados a los coros de «El Turco» en temas como «Día De Mierda»,  «Bobo, Rajá De Acá», las divertidas y cebadoras «Amanecer en el Durán», «Motorgede» (esta última con un pequeño guiño a la tropa de Lemmy) y «Marley» invocarán el headbanging involuntario mientras, sin darte cuenta, quizás te encuentres abriendo otra latita de cerveza.

Sobre el final, las cosas se van un poco al carajo: primero con un rap pesado pero lleno de onda titulado «El Rap»; después «Satancohol» sacude los parlantes sin piedad a puro grindcore desenfrenado, mientras que «Gordo Bebe» funciona como introducción al cierre con «Radio Outro», un track que consume ocho minutos de diálogos bizarros (como todos los que se escuchan en el álbum a modo de interludio antes de cada canción) y que sirve para terminar de redondear la personalidad del disco.

DIAGNÓSTICO: Definitivamente, «Humo y Metal» es un disco hecho por amigos y para los amigos; un monstruo verde y resinoso que cobra vida en cada una de estas canciones. Mi recomendación: vayan y consúmanlo, pero siempre bajo su propio riesgo.

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