LACRIMOSA, TEATRO FLORES, 24/05/2025
Hay noches que no se olvidan. Shows que no se ven, se sienten. Y el regreso de Lacrimosa a nuestro país fue ambas cosas. Seis años de espera. Seis largos años tuvieron que esperar los fans desde la última visita de Tilo y Anne, y valió la pena la espera. El Teatro Flores fue testigo de un aquelarre sonoro, un ritual gótico y de brujos/as que atravesó muchas emociones.

A las 21:00, las luces se apagaron y la ovación retumbó en cada rincón del teatro. Pero el telón no abrió y pasados mas de 20 minutos, entre canticos de nuestro clásico “Ole Ole Olé Lacrimosa”, Tilo aparecío… como un dandy lúgubre, elegante, enfundando en negro. Anne, detrás de los teclados, aportó ese aire fantasmal con su palidez y su vestido total black. El arranque con “Avalon” puso la vara alta: densa, solemne, ritualista. A eso le siguieron himnos que hicieron ponernos más en atmósfera, y ablandar al alma más endurecida: “Ich bin der brennende Komet”, “Der Morgen Danach”, “Lichtgestalt”, “Alleine zu zweit”.

Cada tema fue un viaje. Un viaje hacia la belleza de lo trágico.La emoción alcanzó su punto más alto con “Schakal” y “Stolzes Herz, dos clásicos que provocaron una euforia unánime hasta en el último balcón, todos cantando sin importar el acento.

El último disco “Lament” también dijo presente, con joyas que estuvieron muy bien recibidas por el público como “Metamorphobia”, que demostró que lacrimosa sigue vivo, oscuro y evolucionando. Los alemanes no solo tocan en vivo, narran con sus canciones, dramatizan, te exorcizan. El cierre fue con la canción más esperada: “Copycat”, y ahora sí, un golpe de gótico-industrial que nos dejó a todos temblorosos.

Sin solos interminables, gestos exagerados ni sobreactuados: fue potente y real.Y así, sin fuegos artificiales, ni grandes pantalla o puesta en escena, tan solo la presencia de la banda, Lacrimosa volvió a abrazar a su amado público argentino.

Crónica: Gonzalo García Muñoz, exclusivo para MADHOUSE
Fotos: Maru De Biassi, gentileza de NWM Producciones

Fundada por Frank Blumetti, la edición digital de la recordada revista de los 90 cuenta con colaboradores de la vieja época y nuevas incorporaciones. Basada en el gusto por la música y centrada en todas las manifestaciones de la cultura joven, esta web busca estar al tanto de lo que ocurre a diario en Argentina y el mundo y estar al día con los desafíos que las nuevas tecnologías imponen al periodismo.








