
Antes de los hits, los millones y el reconocimiento global, hubo otra historia para los Red Hot Chili Peppers. Una historia menos contada y bastante más lúgubre: la de tres pibes de secundaria que convirtieron la amistad en hermandad, la música en ritual y el exceso en moneda corriente, con consecuencias trágicas.

El documental «The Rise of the Red Hot Chili Peppers: Our Brother, Hillel» («El ascenso de los Red Hot Chili Peppers: Nuestro hermano, Hillel») se mete de lleno en esa primera etapa, cuando todavía el Chili Pepper se usaba sólo para cocinar. Y ahí es donde aparecen unos adolescentes Anthony Kiedis, Michael «Flea» Balzary y Hillel Slovak, el verdadero corazón de esta historia, el joven mártir muerto de sobredosis a los 26 años en 1988.
«The Rise Of…» reconstruye esa prehistoria de la banda: desde el encuentro entre tres freaks compañeros de colegio, unidos por familias disfuncionales y la imperiosa necesidad de pertenecer a algo. Y es en ese contexto, y de su amor por la música, que nacen proyectos musicales compartidos como Anthym y What Is This, piezas clave del under californiano de fines de los ’70 y principios de los «80, donde el funk, el punk y el descontrol se daban la mano, con la fundamental figura de Alain Johannes (baluarte indiscutido en esta historia) como elemento de cohesión.
Uno de los grandes aciertos del film es correrse del mito para enfocarse en la intimidad de ese vínculo tripartito: el material de archivo —en este caso diarios personales y los dibujos caseros de Hillel— construye una imagen mucho más humana que la que brindaban las fotos de las revistas de la época. Y ahí es donde el documental pega fuerte: en las lágrimas de Flea, en los recuerdos con nudo en la garganta de Kiedis y en los testimonios cruzados que no intentan ordenar el pasado sino recordar al hermano perdido.

También aparecen voces externas como George Clinton y el artista conceptual Gary Allen, que ayudan a dimensionar el contexto musical, y hacia el final, el heredero John Frusciante, cerrando un círculo que conecta generaciones, incluso dentro de la misma banda.

Es cierto que el documental no profundiza demasiado en la música de Slovak en términos técnicos. No hay análisis detallado de su estilo ni desmenuzamiento de canciones. Pero no hace falta: todo lo que dicen quienes tocaron y vivieron con él alcanza para entender que su rol fue fundacional. Tan fundacional que, sin Hillel (con esa mezcla de energía, sensibilidad y caos que sigue definiendo a la banda hasta hoy) los Chili Peppers no solo hubieran sonado distinto, sino que probablemente no hubieran existido, al menos como los conocemos.
FICHA TÉCNICA
TÍTULO: «The Rise of the Red Hot Chili Peppers: Our Brother, Hillel» (El ascenso de los Red Hot Chili Peppers: Nuestro hermano, Hillel)
DIRECCIÓN: Ben Feldman
AÑO: 2026
PAÍS: Estados Unidos
DURACIÓN: 93 minutos
GÉNERO: Documental / Música
PLATAFORMA: Netflix
PRODUCCIÓN: Asta Entertainment, Submarine Entertainment y Polygram Entertainment,
PARTICIPAN: Flea, Anthony Kiedis, John Frusciante, Alain Johannes, George Clinton, entre otros
Baterista frustrado, docente y periodista especializado en cultura y espectáculos. Creador del programa La Isla de los Monos, ha colaborado en Rock.com.ar y las revistas Efecto Metal, Mala Difusión y Devils Beat Records Mantiene su blog Film Song (www.film-song.blogspot.com) desde 2005.








