25 años, un cuarto de siglo, ha pasado desde que Eterna Inocencia (nuestros paladines sureños del hardcore punk) tuvieron la valentía de cambiar el rumbo del camino que habían iniciado varios años y discos antes. La salida de «A Los Que Se Han Apagado» fue un quiebre, hasta podríamos decir que fue un filtro ya que hubo gente que no toleró ese cambio. Pero Eterna es así, es una banda en constante replanteo de su camino. Y como sabemos que hoy en día es un disco seminal dentro de la escena, nos comunicamos con el siempre locuaz Guille Mármol, que nos brindó un análisis acerca de lo que que representa ese trabajo para la banda, y varias cositas más que interesantes. Ya saben cómo es todo esto: ¡Pasen y lean!

«A Los Que Se Han Apagado» cumple 25 años. Es un trabajo que rompe con lo que era Eterna hasta ese momento. ¿Qué cambió para pasar del material anterior a un disco tan diferente?
Fue una necesidad de poder decir las cosas de forma más directa, más profunda. Cantar en inglés por ahí nos ponía una barrera. En ese momento empezamos a escuchar mucho a cantautores, a gente que tenía mucho para decir en nuestra propia lengua, y nos dimos cuenta de lo rico que es el castellano para expresar preocupaciones que son políticas, pero también personales y filosóficas. Queríamos que se entienda bien lo que teníamos para decir, sin intermediarios.
¿Cómo recuerdan la coyuntura socio política en la que surgió el disco?
Era una época marcada por mucha incertidumbre, por la sensación de no estar yendo a ningún lado o de estar yendo directo a un precipicio. Había desaliento, desazón frente al futuro. Y a la vez éramos críticos con la propia escena, porque también encontrábamos límites dentro del hardcore punk con los que no nos sentíamos identificados. La escena, por entonces, tuvo un ribete de jacobinismo. De hecho, la propia canción “A los que se han apagado” en una parte dice: “quienes sienten tanto dolor, quienes esperan la solución, no pueden ver nuestras manos atadas, entretenidas en pequeñeces”. Y habla de eso, de dejar
de mirarnos el ombligo y ver qué está pasando alrededor, más allá de la escena hardcore punk.
¿Cómo veían la escena hardcore punk de aquel entonces y cuánto cambió todo respecto a esos días?
La escena del 2000 ya empezaba a mostrar cierto reflujo. Después de todo el ascenso que había tenido en los primeros años de los noventa, varias bandas empezaban a dejar de tocar, no continuaban, entraban en letargo o directamente se disolvían. Había menos publicaciones independientes, menos fanzines, menos discos editados. Y así siguió por lo menos hasta 2004, donde empieza a haber una especie de reverdecer. De todos modos, creo que la escena siempre fue una respuesta a ese contexto sociopolítico y económico neoliberal. Y hoy entiendo que el crecimiento que está teniendo la actual escena hardcore, post-hardcore y punk, tiene que ver con un contexto económico, político y cultural muy similar al de la década del noventa.
Cuán importante es «A Los Que Se Han Apagado» para ustedes. ¿Consideran que es su mejor o más importante trabajo?
No sé si es el mejor, pero sí es un disco bisagra. Justamente por el hecho de abrir una puerta que después se iba a ramificar en cuanto a lo rico que es el castellano para explicar diferentes áreas relacionadas con las preocupaciones del ser humano, casi de carácter filosófico te diría. Y poder cantarlo en español sumó un montón. Es un camino que continúa y se profundizó con discos posteriores, donde eso se pulió mucho mejor, como es el caso de «Las Palabras Y Los Ríos«. Así que «A Los Que Se Han Apagado» abre una compuerta a un periodo de Eterna Inocencia se terminó haciendo eterno, valga la redundancia, y que continúa hasta el día de hoy.
Como parte de los festejos por los 25 años de «ALQSHA», han grabado una nueva versión del clásico «Le Pertenezco A Tus Ojos». ¿A qué se debe la elección puntual de este tema?
Nos pareció significativa porque es la última canción del disco. Es el momento donde empezamos a experimentar con ritmos más lentos, con ciertas cadencias a las que no estábamos acostumbrados, que nunca habíamos visitado hasta ese momento. No íbamos a regrabar todo el disco, lo que hicimos fue remezclarlo. Pero sí quisimos tomar esta canción como una muestra, y darle la posibilidad de que suene como suena hoy Eterna Inocencia en 2026.
Su último disco data de 2022. ¿Están preparando material para un nuevo álbum o habrá que seguir esperando?
Sí, estamos haciendo canciones nuevas, muy contentos con esos temas. Esperamos para el año que viene tener música nueva para todos nuestros oyentes. Lo que sí vemos es que cambió mucho la forma de sacar música. Antes era todo a pulmón, cara a cara, conocías a todos en el recital. Hoy el alcance es mucho mayor, pero también están las reglas del mercado, los algoritmos. Si no sos viral parece que no existís. Nosotros seguimos creyendo en lo otro: en una comunidad, no en un algoritmo. Y las canciones nuevas van por ahí.
Para festejar los 25 años de «ALQSHA», van a estar tocando el disco completo el 17 de octubre en el Teatro Flores. ¿Planean algo especial para esa noche, invitados, etc?
El 17 de octubre nos juntamos para celebrar los 25 años de «A Los Que Se Han Apagado», pero también para marcar su vigencia. La vigencia de su mensaje, la vigencia de sus letras. Y lo vamos a hacer acompañados nada más y nada menos que por nuestros
amigos chilenos de Tenemos Explosivos. Tremenda banda trasandina que recomendamos que vengan a ver. Después seguimos con la gira: la semana posterior a la fecha del Teatro visitamos Chile, y antes y después del 17 estamos girando por todo el país celebrando los 25 años del disco.

ETERNA INOCENCIA FESTEJA LOS 25 AÑOS DE «A LOS QUE SE HAN APAGADO». SABADO 17 DE OCTUBRE, TEATRO FLORES (AV. RIVADAVIA 7806) LA BANDA INVITADA SERÁN LOS CHILENOS DE TENEMOS EXPLOSIVOS.
Las entradas anticipadas se consiguen a través de Sistema Passline y de modo presencial en Locuras (Morón), Mala Difusión (CABA), Xennon (Quilmes), Fade to Black (Bond St), Liverpol (Belgrano), XElCambio (Pque Patricios)

Cosecha 1977, como el buen punk rock. Nacido y criado en zona sur. Periodista desde 2011, enfermo de la música desde los 90. Eterno buscador de respuestas y amaneceres. Dog friendly, beer friendly. No me busquen en las barricadas, aún creo en el poder de las palabras.








