
El 1 de abril de 1966, cuando el mundo musical aún vibraba con el eco de la invasión británica, un joven músico inglés de 19 años lanzaba su primer single como solista….y por primera vez en su carrera, bajo el nombre David Bowie. «Do Anything You Say» no solo marcó un hito en la carrera de quien se convertiría en uno de los artistas más influyentes de la historia, sino que representaba el primer paso de una leyenda aún en construcción. Seis décadas después, esta pieza fundamental del rompecabezas bowiano merece ser redescubierta más allá de su fracaso comercial inicial; si querés conocer su historia, hacé cualquier cosa que te digamos, como por ejemplo seguir leyendo lo que viene a continuación.
LA GÉNESIS DE UN NUEVO COMIENZO. Para entender «Do Anything You Say» es necesario retroceder unas semanas. Bowie, entonces conocido como Davy Jones, había pasado por varias formaciones musicales con resultados modestos: los King Bees, los Mannish Boys y finalmente los Lower Third. Cada lanzamiento había sido un fracaso comercial, y el joven artista se encontraba en un punto de inflexión crucial. Fue solo dos semanas después del lanzamiento de su anterior single, «Can’t Help Thinking About Me», que Bowie abandonó a Lower Third, principalmente por la insistencia de su mánager Ralph Horton. Rápidamente, el futuro Duque Blanco armó una nueva banda mediante un anuncio publicado en la influyente revista Melody Maker por Horton, y dio su primer concierto el 10 de febrero. Bautizada The Buzz (nombre sugerido por un DJ de Radio London), la formación incluía al guitarrista John “Hutch” Hutchinson, al bajista Derek “Dek” Fearnley, al baterista John “Ego” Eager y al tecladista Derek “Chow” Boyes. El grupo funcionó como una plataforma para relanzar su carrera, pero también como laboratorio: ahí Bowie empezó a probar qué tipo de artista quería ser. Con esta nueva alineación, Bowie se dispuso a grabar un tema que definiría su futuro inmediato.

UNA DECISIÓN EN LA SALA DE ENSAYO. A lo largo de sus primeros singles, Bowie imitó esencialmente el estilo de bandas como los Rolling Stones y Pretty Things («Liza Jane» y «I Pity the Fool»), The Who (la retroalimentación de «You’ve Got a Habit of Leaving Me») y The Kinks («Can’t Help Thinking About Me»). Para hacer «Do Anything You Say», Bowie tomó todas esas influencias, las mezcló con algunas más e intentó nuevamente triunfar en el mercado musical… El proceso de grabación de «Do Anything…» comenzó con una sesión de demos el 22 de febrero de 1966 en los Regent Sound Studios de Londres. Fue durante esa sesión donde el productor Tony Hatch (quien había logrado un disco de oro con el big beat pop de Petula Clark y las guitarras de The Searchers, y que además ya había trabajado con Bowie en su mencionado y previo single), escuchó la canción y tomó una decisión crucial: consideró que «Do Anything You Say» debía ser el próximo lanzamiento del artista. Fue así que la versión definitiva se grabó el 7 de marzo siguiente en los Pye Studios, ubicados en el ATV House de la calle Bryanston Street en Londres. En esa misma sesión se grabó también el lado B, «Good Morning Girl”. El método fue directo, casi crudo: sin grandes arreglos ni capas de producción, el tema se grabó prácticamente en vivo, apoyado en la dinámica que la banda ya tenía tocándolo en sus conciertos.
LA ÑATA (DEL PRODUCTOR) CONTRA EL VIDRIO. Hutchinson, años después, le conto a la web The David Bowie Bible cómo fue el proceso de armar la banda y grabar: “Nosotros fuimos el relevo de Lower Third. David tuvo que adaptarse a otro tipo de acompañamiento. No creo que Tony Hatch lo entendiera del todo, pero nos dejó hacer lo nuestro. Todo era muy nuevo. Ensayamos, salimos en la tele y grabamos el disco. Fue todo muy rápido. No pensé en ello hasta después… No creo que Tony Hatch supiera cómo adaptarnos a SU estilo de grabación, así que dejó que David hiciera lo suyo. Me gusta mucho el scat que hizo en ‘Good Morning Girl’ con el órgano de Chow de fondo; me pareció genial. Recuerdo que Hatch no entró a la sala de grabación, sólo se quedó detrás del cristal. Así que no me cayó ni bien ni mal, simplemente estaba allí. Debía de estar haciendo lo que hacen los productores: reservar la sesión. Nunca vi el dinero, pero no dudo que se lo pagó a Ralph Horton, nuestro manager” … Curiosamente, aunque el single contó con la participación de todos los miembros de the Buzz, luego sería acreditado exclusivamente a David Bowie. Cada uno de los músicos recibió un pago de £10 por su trabajo en la sesión, detalle que refleja la naturaleza transitoria de esa formación.

UN SONIDO DE TRANSICIÓN. Musicalmente, «Do Anything You Say» se presenta como un tema de pop rock con guiños al R&B y al soul que dominaban la escena de mediados de los 60. Hay coros de llamada y respuesta, una base rítmica sencilla y un Bowie que todavía canta más como un frontman de una banda mod que como el futuro innovador que sería. En lo lírico, la canción gira en torno a la entrega emocional absoluta: un narrador dispuesto a cambiar su forma de ser, sus gustos y su identidad con tal de sostener una relación. No hay ironía ni distancia, sino una frontalidad casi ingenua. muy lejos de las exploraciones existenciales y de identidad que caracterizarían posteriormente a Bowie (Con el tiempo, reciclaría parte de esas ideas en composiciones más maduras, como “Conversation Piece”, pero acá aparecen en estado embrionario) En su voz, sin embargo, ya se percibían ecos de sus influencias teatrales, particularmente de Anthony Newley (actor, cantante y compositor, autor del tema «Goldfinger» de James Bond) cuyo estilo vocal había adoptado Bowie en sus inicios. El single propiamente dicho, publicado por Pye Records con el número de catálogo 7N 17079, se convirtió oficialmente en el primer lanzamiento acreditado simplemente a «David Bowie». Aunque en realidad era una grabación de «David Bowie & the Buzz», solo el nombre del artista principal aparecería en los créditos, una decisión contractual que marcaba el comienzo de su carrera como artista solista.

EL FRACASO QUE FORJÓ UNA LEYENDA. A pesar de las expectativas, «Do Anything You Say» no logró conectar a Bowie con el público británico. Como todos los singles de Bowie anteriores a «Space Oddity», este fue un fracaso comercial que no entró en las listas de ventas. Sin embargo, recibió una atención inesperada cuando la -por entonces muy famosa- cantante pop inglesa Dusty Springfield, en una reseña publicada en la célebre revista Melody Maker donde la invitaron a comentar nuevas canciones, escribió: «No tengo ni idea de quién es, pero puedo ver el esfuerzo que se ha puesto en este disco. Es lindo. El sonido es un poco desprolijo». Sus palabras, sin embargo, no fueron suficientes para atraer al público comprador de discos… Llegados a este punto, hay que tener encuenta la posibilidad de que el fracaso de «Do Anything You Say» y de los singles que le siguieron podría haber significado el fin de la carrera musical de Bowie. De hecho, ante la falta de éxito comercial (Bonus: Pye reeditaría el single en el Reino Unido en septiembre de 1972 con «I Dig Everything» como lado B, en un claro intento de sacar provecho de la nueva popularidad que Bowie había alcanzado con «Ziggy Stardust»), el joven artista consideró seriamente abandonar la música para convertirse en monje budista, influenciado por su medio hermano Terry Burns. Sin embargo, estos años de frustración resultarían fundamentales para su desarrollo artístico posterior.

EL LEGADO DE UN DEBUT OLVIDADO. Mirada en retrospectiva, sesenta años después -¡sesenta años!- «Do Anything You Say» adquiere una nueva dimensión. Lejos de ser simplemente un fracaso comercial, la canción representa el momento en que David Bowie asumió plenamente su identidad artística individual. Aunque musicalmente distinta de sus obras maestras posteriores, esta pieza estableció un precedente crucial: la determinación de Bowie de explorar diferentes territorios sonoros y su negativa a encasillarse en un único género, algo que con los años se transformaría en un sello distintivo de toda su obra.

Con todo, los biógrafos de Bowie han respondido negativamente a la canción con el paso del tiempo. Mientras que Chris O’Leary (autor de los libros «Rebel Rebel – The Songs of David Bowie: 1963/1976» y «Ashes To Ashes») la califica como «un producto de una aparente sequía de composición por parte de Bowie», Nicholas Pegg (autor de «The Complete David Bowie») la encuentra «poco imaginativa» y considera «que no revela mucha promesa» al compararla con otras canciones de Bowie de 1966. Sin embargo, entre los fans de Bowie, el single ha ganado una apreciación retrospectiva por capturar su estilo de composición temprano, mezclando energía rítmica con introspección emocional…
Seis décadas después de su lanzamiento, «Do Anything You Say» resuena como el primer susurro de una revolución musical que cambiaría para siempre el panorama del rock y la cultura popular. Su aniversario nos recuerda que incluso las grandes leyendas tienen comienzos humildes, y que a veces los fracasos son los cimientos invisibles sobre los que se construyen los triunfos más duraderos. En la vasta discografía de David Bowie, este primer single solista permanece como un testimonio silencioso -pero poderoso- del nacimiento de un mito.
Two by two, they go walking by
Hand in hand, they watch me cry
(Two by two, hand in hand)
Lonely nights, I dream you’re there
Morning sun and you’re gone
(Lonely nights, morning sun)
I’ll do anything you say
(Maybe) I’ll do anything you say
(Maybe) I’ll do anything you say
Do anything you say, do anything
One desire I ask of you
Please be mine, please be mine
(One desire, please be mine)
Thousand years and I’ll return
You’ll be mine, you’ll be mine
(Thousand years, you’ll be mine)
I’ll do anything you say
(Maybe) I’ll do anything you say
(Maybe) I’ll do anything you say
Do anything you say, do anything
Two by two they’re walking by
Hand in hand, they watch me cry
(Two by two, hand in hand)
I’ll do anything you say
(Maybe) I’ll do anything you say
(Maybe) I’ll do anything you say
Do anything you say, do anything
I’ll do anything you say
(Maybe) I’ll do anything you say
(Maybe) I’ll do anything you say
Do anything you say, do anything you say
De a dos, pasan caminando
De la mano, me ven llorar
(De a dos, de la mano)
Noches solitarias, sueño que estás ahí
Amanece y ya no estás
(Noches solitarias, sol de mañana)
Haré cualquier cosa que digas
(Tal vez) haré cualquier cosa que digas
(Tal vez) haré cualquier cosa que digas
Cualquier cosa que digas, lo que sea
Un solo deseo te pido
Por favor, sé mía, sé mía
(Un deseo, sé mía)
Mil años y volveré
Serás mía, serás mía
(Mil años, serás mía)
Haré cualquier cosa que digas
(Tal vez) haré cualquier cosa que digas
(Tal vez) haré cualquier cosa que digas
Cualquier cosa que digas, lo que sea
De a dos, pasan caminando
De la mano, me ven llorar
(De a dos, de la mano)
Haré cualquier cosa que digas
(Tal vez) haré cualquier cosa que digas
(Tal vez) haré cualquier cosa que digas
Cualquier cosa que digas, lo que sea
Haré cualquier cosa que digas
(Tal vez) haré cualquier cosa que digas
(Tal vez) haré cualquier cosa que digas
Cualquier cosa que digas, cualquier cosa que digas
Periodista especializado en artes, espectáculos, gastronomía y cultura pop. Co-fundador de las revistas argentinas Riff Raff (entre 1985-86) y Madhouse desde 1989 hasta 2001. Director del primer fanzine de habla hispana dedicado a Kiss y autor junto a Carlos Parise del libro «Heavy Metal Argentino» (1993).








