
Con el Teatro Flores como punto de llegada de un recorrido que abarcó Argentina, Latinoamérica y España, Malón pone fin a la gira por los 30 años de «Espíritu Combativo», el disco que marcó a fuego su identidad y los proyectó como una de las bandas fundamentales del metal argento. En esta charla exclusiva con Karlos Cuadrado, el bajista repasa el significado de cerrar un ciclo, la importancia de un álbum que sigue vigente tres décadas después y el presente de una banda que, lejos de vivir de la nostalgia, reafirma su espíritu combativo arriba y abajo del escenario.

¿Cómo se preparan para el cierre de una gira tan especial?
Muy bien y muy contentos. La verdad que fue un un gran año para nosotros. Venimos tocando mucho y creo que lo del sábado va a ser el cierre perfecto en CABA de la conmemoración de los 30 años de “Espíritu Combativo”, nuestro primer álbum. Así que por todo ese recorrido, estamos disfrutando mucho el presente.
Malón es un extraño caso de longevidad en el metal argentino. ¿Se imaginaban cuando grabaron ese disco que iban a estar tres décadas después conmemorando ese álbum?
La verdad que no. Si viajo al pasado, ese entonces era como estar en otra vida. Éramos jóvenes, la energía y la furia que teníamos encima era impresionante. Las ganas de tocar, de armar la banda… el resto de los muchachos venían de una banda tan grande como Hermética y cuando me propusieron ser parte del proyecto, ni lo dudé. Primero porque soy amigo de El Tano desde muy chiquito, casi tuve una vida junto con él. Me acuerdo cuando fui a la sala para empezar a tocar con ellos y escuché los primeros acordes de las canciones que supuestamente iban a ser de parte del siguiente disco de Hermética. Era el metal que me gustaba y quería tocar. Además se notaba que había onda y muy buena química entre todos. Si bien a Claudio lo conocía de los bares, de la noche y del under, cuando entré a la banda enseguida pegamos onda. Y la verdad no nos imaginábamos en ese momento llegar hasta acá. Y ahora es el momento de disfrutar, después de tantos años.
No es fácil hacer una carrera después de algo tan grande como Hermética. ¿Dónde te parece que está el éxito de la perdurabilidad de Malón?
Creo que Hermética fue lo que fue, obviamente por Ricardo Iorio. Tuvo mucho que ver la dimensión de su figura y el resto medio que se formó ahí. Las ganas del Tano para hacer las cosas valen oro, desde que lo conozco siempre fue igual hasta el día de hoy. Todo el tiempo era: “vamos a ensayar, vamos a tocar”. También nos instaba a pensar en el show, en las luces, en qué cosas teníamos que cambiar. Y obviamente también está lo que representa Claudio como frontman en una banda. Iorio estaba muy bien rodeado en Hermética y la banda ayudó a que, tanto uno como el otro, se convirtieran también en figuras. Creo que eso tuvo mucho que ver. El hecho de tener en Malón a gente que ya tenía un nombre y un prestigio en la escena fue un llamador importante
Además, si bien en la temática de las canciones hay muchos puentes con Hermética, a nivel sonido y propuesta fueron por otro lado.
Por ahí si le buscas la vuelta a algunas cosas armónicas puede haber algún parecido a nivel musical, pero creo que nosotros después supimos darle una vuelta de rosca a nuestro sonido. Como te decía, las canciones que terminaron en el disco fueron pensadas para Hermética, sin embargo le dimos nuestra personalidad al disco y a la banda en sí. Tratamos de despegar de lo anterior y la gente por suerte lo entendió y nos acompañó durante toda nuestra carrera.
¿Qué los llevó a que hayan decidido este año darle preponderancia a Malón? Porque tienen otros proyectos, como La H No Murió y las bandas de El Tano y Claudio.
Teníamos ganas de tocar como Malón y además coincidía con el aniversario del disco. Lo de La H No Murió, es algo muy fuerte también. Cuando empezamos con Malón en Cemento, teníamos nada más que 10 temas nuestros. Entonces teníamos que meter temas de Hermética, asi que desde un principio lo venimos haciendo. Hasta que un día un productor dijo: «¿por qué no hacen un show solamente con temas La H?». De mi parte siempre lo hice con mucho respeto, porque son canciones que quedaron en la gente desde hace varías generaciones. Y creo que eso es lo que tiene que ver con las ganas de seguir tocando. Y también con El Tano tenemos ganas de grabar ese disco de Cerbero, nuestra primera banda con Willy Caballero, que nunca grabamos, solo hicimos demos. En ese momento era juntarse e ir a grabar todos los días y juntar un manguito para ir a un estudio y grabar un cassette. Hoy en día lo podés hacer en tu casa con una computadora

El show que se viene, más allá de ser una celebración puntual del disco, es la culminación de una gira que llevó todo un año.¿Qué me podés contar de toda esa gira?
Estuvo buenísima, empezamos como casi siempre en la Costa Atlántica, después nos fuimos a La Plata, al poco tiempo a España. Hicimos siete fechas en siete ciudades distintas. Hemos pasado por Ecuador… anduvimos por todos lados, por suerte. La verdad que la gente a ese disco, lo atesora como nosotros: es nuestro primer disco, marcó una época por sus letras, con cuestiones que lamentablemente se siguen viendo hoy en día…
… este presente se parece mucho a los ’90…
Lamentablemente es así. Las letras de las canciones no han perdido actualidad pese a que pasaron tantos años.

UN MALÓN QUE TRASPASA FRONTERAS
Me hablabas de la gira por España, ¿además del del público argentino que está allá, tienen también fans españoles?.
Sí. Si bien la mayoría son argentinos, hay españoles y mucha gente latina también: ecuatorianos, colombianos y venezolanos, de todo. Inmigrantes que se fueron a Europa a probar suerte, pero que mamaron Hermética y Malón. Eso lo comprobamos siempre que vamos a Centroamérica: la fuerza del rock y el heavy nacional. No sólo Malón, sino también Rata Blanca, Tren Loco, Horcas, muchísimas bandas. Igual siempre hay algún loco que cae: un alemán, un inglés… había un flaco alemán que creo que estuvo en todas las fechas y decía que estaba loco por la banda. Compró todo lo que teníamos: disco, remera… era la segunda vez que íbamos, así que el año pasado había estado también. Así que ahí tenemos un loco, un loco lindo que nos sigue a todos lados (Risas)

Con respecto a esa relación del rock argentino con España, en realidad fueron los artistas argentinos exiliados como Moris o Aquelarre, quienes fueron los primeros en ir allá y empezar a cantar en español, porque ellos no cantaban el rock en español...
Sí, también hay toda una movida en la que nosotros nos cruzamos con un montón de gente que curte cuarteto. ¡Y lo consumen mucho! Con respecto a lo que decías, la verdad nunca me interioricé mucho por el rock español. Sí conozco bandas tradicionales como Héroes Del Silencio, que tuvimos la suerte de verlos en Miami.
Hacer comparaciones siempre es odioso y no hablo de la calidad de las canciones, pero Malón fue un poco un salto de calidad con respecto a Hermética en cuanto al sonido.
Sí, eso sí. Por ahí nosotros le dimos mucha bola a esa parte. Los chicos venían medio disconformes con la manera de trabajar o con la gente que trabajaron en la época de Hermética. Eso no quita los discazos que hicieron, que suenen como suenen, son himnos prácticamente todas las canciones. Pero en Malón sí le dimos más prioridad al tema del audio. Había toda esa camada nueva de heavy tipo Pantera, Fear Factory, Machine Head… todas bandas más pesadas, que bajaban la afinación y nosotros incursionamos en eso, algo que se nota más en “Justicia o Resistencia”, que fue donde creo que despegamos totalmente de lo que era Hermética.

Dentro de este festejo, ¿va a haber repertorio de otros discos?.
Va a ser el mismo show que hicimos en toda la gira. Es “Espíritu Combativo” completo y después un repaso por todos los otros discos. Estamos muy contentos de cómo quedó armado el setlist. Los temas nuevos de a poco empezaron a llegar a la gente. A medida que los fuimos tocando hay temas que se impusieron y ya te los cantan enteros, y otros que todavía la gente sólo escucha, porque no los habíamos tocado mucho. Estamos tocando temas de hace 2 años junto con temas de hace 30 años, entonces por ahí se nota un poco le diferencia, pero nosotros queremos hacerlos.

Escuchando un poco más con atención el último disco, encontré un Malón un poco más melódico, ¿puede ser?
Puede ser. Por ahí trabajamos con mucho más tiempo, no estábamos apurados en grabarlo. En cada hueco que teníamos en la gira, empezamos a pensar nuevas canciones. Grabamos casi todos los ensayos durante un año y ahí empezamos a darle forma. También Javi Rubio, que recién se incorporaba aportó un montón de cosas desde la batería. Me gusta porque se involucra, tiene el vuelo que nos gusta. Nosotros siempre trabajamos así. Por ejemplo, el Tano y yo nos dedicamos más a lo musical. Y Claudio y Pato se dedicaban a las letras. Ahora es exclusivamente Claudio el que se ocupa de las letras.
Para cerrar la nota, te pido un mensaje para los fans de Malón…
Primero agradecerles porque para nosotros es muy lindo el presente que estamos viviendo después de tantos años. Es la energía que necesita uno para seguir haciendo lo que le gusta, Porque veo la emoción que siente la gente en cada show, la pasión y la garra. Que el año que viene sea mucho mejor a nivel nacional, social, político y económico, para todos los argentinos.

Fotos: Archivo MADHOUSE (Nicolás de los Santos) y Prensa Nadya Cabrera

Porteño, cincuentón, melómano, cinéfilo, amante del whisky y la cocina. Licenciado en comunicación, fue agente de prensa en organismos públicos, se desempeñó como productor e investigador periodístico en Arte Canal y participó como redactor de los suplementos “No” y “Turismo 12” de Página/12 y de la versión impresa de Madhouse. Como Do Carmo, baterista frustrado, padre de dos rubias y hombre librepensador.








