
La condición de auténtica leyenda de Iron Maiden no está en discusión. Formados en 1975, los liderados por Steve Harris cuentan ya con medio siglo de existencia sobre sus espaldas, en la cual lograron superar todos los obstáculos que puede enfrentar una banda para perdurar. Desde el alejamiento de integrantes, cambios de tendencias y hasta problemas de salud, a lo largo de esas cinco décadas La Doncella demostró ser realmente de hierro y siguió adelante, dejando en claro que la veteranía no es excusa para perder vigencia. Ese estatus legendario no hubiese sido posible sin una discografía como la de la banda británica plagada de más de un álbum memorable. Hace exactamente 40 años, en junio de 1986,Maiden volvia a reunirse luego de un parentesís en su actividad para darle forma a “Somewhere In Time”, su sexto disco de estudio, trabajo que es dueño de más de un detalle de peso en la historia de la banda. Te proponemos entonces querido lector hacerle caso al título del disco y emprender un viaje que nos va a llevar cuatro décadas atrás y repasar los jugosos pormenores del mismo. ¡Vamos, subite a la máquina del tiempo con nosotros que ya arrancamos!

# 1 MÚSICA CULTA PARA LAS MASAS: sin dudas Maiden es una de las bandas más cultas que haya existido. Lejos del trillado hedonismo que imperaba en el rock and roll, cuando el grupo asomó su cabeza como uno de los baluartes de la New Wave Of British Heavy Metal, mostró de inmediato permanentes referencias históricas, cinéfilas y literarias. Por un lado letras inspiradas en personajes de la Antigüedad como Alejandro Magno o acontecimientos bélicos ocurridos durante la Guerra de Crimea, narrados en la letra de «The Trooper» son dos buenos ejemplos para citar. Otros que se pueden agregar:“Murders In The Rue Morgue” está basada en un cuento homónimo de Poe, “Phantom Of The Opera” en la célebre novela de Gastón Leroux, mientras que “Rhyme Of The Ancient Mariner” alude al poema del mismo nombre escrito por el escritor romántico Samuel Coleridge. La película de terror “The Omen” encendió en su momento la chispa compositiva de Steve Harris para su “The Number Of The Beast” y “Where Eagles Dares” proviene del film de 1968 protagonizado por Clint Eastwood. En la placa que nos ocupa también hay reverencias al séptimo arte. El concepto de la portada (de la que hablaremos más adelante por la cantidad de detalles que tiene para analizar) está tomado del clásico de ciencia ficción “Blade Runner”, mostrando a los Maiden en una ciudad futurista plagada de anuncios en carteles de neón (recordemos que su director, Ridley Scott venía del mundo de la publicidad), siguiendo las andanzas de su mascota Eddie, devenido en un cyborg asesino. En tanto “Caught Somewhere In Time”, el tema que abre el disco, tiene como musa inspiradora al film inglés de 1979 “Time After Time”. La cinta en la cual Malcom Mc Dowell interpreta a H.G.Wells, autor en la vida real del libro “La Máquina Del Tiempo”, muestra al propio Wells usando su invención literaria para viajar en el tiempo y capturar a Jack, El Destripador. Un poco tirado de los pelos el guión pero quién le quita el mérito por la influencia ejercida sobre nuestro querido bajista, ¿no?

# 2 ¡LARGÁ LA GUITARRITA, BRUCE!: desde su ingreso a la banda, Bruce Dickinson no sólo jugó un rol destacado en el seno de la misma aportando su capacidad vocal y escénica en cada una de sus intervenciones. Rápidamente se convirtió además en uno de los principales compositores del por entonces quinteto. Menuda fue entonces la sorpresa del público y la prensa cuando una vez editado “Somewhere…” notaron la ausencia del vocalista en los créditos de las canciones del álbum. ¿La razón?. Todo el material presentado por el ex Samson era de corte preeminentemente acústico. Harris, como buen mandamás que fue siempre, algo dijo al respecto. “La gira de presentación de “Powerslave” fue demencial en términos de desgaste. Fue un año completo dando 189 conciertos casi sin días de descanso. Todos estábamos literalmente quemados cuando volvimos a casa. Pero creo que Bruce era el que estaba más agotado de los cinco. Lo notaba confuso en cuanto al próximo paso que teníamos que dar como banda. De todos modos sus canciones no fueron rechazadas sólo por ser acústicas. Sencillamente el material que trajo no era bueno, no estaba a la altura de lo que él es capaz de hacer. Era algo muy en la vena de Jethro Tull, banda a la que amo pero que no tiene nada que ver con Iron Maiden en términos de propuesta. Sé que no le gustó nada la decisión e incluso le confesó a Adrian Smith que a veces se sentía un extraño dentro de su propia banda. Pero cuando arrancamos la presentación del álbum, Bruce dejó su ego atrás y se comportó como el gran profesional que siempre fue”.

Por su parte, el cantante al ser consultado sobre el episodio sólo se limitó a decir que según su punto de vista el grupo debía ampliar la paleta sonora de su repertorio y él estaba convencido que el camino iba por ahí. “Mi idea era hacer algo grandilocuente como Led Zeppelin en “Physical Graffiti”– señaló. Bruce querido, vos más que nadie deberías saber que donde manda capitán no manda marinero (sea anciano o no)
#3 UNA DONCELLA DE HIERRO SINTETIZADO: este punto está vinculado al anterior. Si bien Dickinson y sus compañeros de banda no coincidieron con la orientación que el primero quiso darle a la música de Maiden, sí consideraban que su música debía incorporar nuevos elementos a su propuesta. La experimentación fue por el lado de sintetizar el sonido de las guitarras y el bajo, algo que parecía formar parte de un espíritu de época. Recordemos que el otro bastión del metal inglés, Judas Priest, hizo lo propio ese mismo año con “Turbo”, cuestión que fue repasada por este servidor hace poco en esta web. Podemos traer otro ejemplo a la mesa: Queensryche con su “Rage For Order”, aunque es justo decir que lo de los muchachos de Seattle pasó más por incluir un tecladista invitado tocando un sintetizador hecho y derecho, antes que procesar los instrumentos de cuerdas. En el caso Maiden el miembro que pergeñó la idea fue Adrian Smith, quien como veremos, fue el jugador del partido en “Somewhere In Time”.»Recuerdo perfectamente cuando recibí mi primer sintetizador de guitarra Roland estando de gira por Japón. Ahí estaba, recién sacado de la caja y cuando lo encendí empezó a hacer un ruido rarísimo», explicaba en una entrevista el blondo guitarrista.

«Simplemente toqué al ritmo de ese sonido. Era como un ritmo constante, como una secuencia. La escuché y empecé a tocar un riff encima. El riff era lo que luego sería “Wasted Years”. No se me hubiera ocurrido si no fuese por eso. Aprendí que a veces experimentar con algo que no conocés puede ser una fantástica fuente de ideas”. Lo curioso es que a la hora de grabarla, su autor cambió de parecer y quiso mantener las guitarras sin sintetizar, siendo el único track del disco que no recibió ese tratamiento en el audio. Es oportuno señalar que la canción se convertiría en el single de difusión del LP y en uno de los grandes clásicos dentro del repertorio de Iron Maiden. El Gran Jefe Harris tenía que dar su parecer con respecto al volantazo sonoro de su criatura y sorprende lo que declaró en su momento. “Queríamos darle un toque más orquestal al disco. De hecho, pensándolo bien si esa tecnología hubiera existido antes, habríamos usado sintetizadores desde el principio. Siempre nos ha gustado experimentar. Nos gusta dejarnos llevar y nos pareció muy acertado añadir sintetizadores en «Somewhere in Time». Creo que encajan perfectamente con la música, y desde entonces hemos usado ocasionalmente teclados o sintetizadores de guitarra”.
#4 ADRIAN, EL DUEÑO DEL TIEMPO Y EL LUGAR: si en el segundo punto te contamos cómo Dickinson tuvo que agachar la cabeza y perder protagonismo en la composición de “Somewhere In Time”, su lugar lo tomó como ya lo señalamos, el Sr Adrian Smith. Si bien en trabajos anteriores de la banda el guitarrista ya aparecía acreditado en algunas canciones, en la mayoría de ellas lo hacía como coautor, casi todas ellas en dupla con el mismísimo Dickinson (“Two Minutes To Midnight”, “Back In The Village”, “Flight Of Icarus”). Esta vez el hombre se despachó con tres canciones de su autoría absoluta, a saber “Wasted Years”, “Stranger In A Strange Land” y “Sea Of Madness”. Veremos que tiene para decir el protagonista central sobre este punto. “En los 80s al momento de entrar a grabar Steve traía cuatro o cinco canciones terminadas de principio a fin, pero cuando empezamos a componer para «Somewhere…» noté que se interesó más que otras veces en las ideas que yo tenía. Un día le estaba mostrando algunas cosas que venía trabajando y recuerdo que lo hice escuchar el riff de lo que luego sería “Wasted Years” por error, lo puse por accidente. Cuando lo escuchó me preguntó qué era. Le dije que no tenía pensado hacérselo escuchar porque me parecía demasiado comercial para Maiden. Pero para mi sorpresa le gustó tanto que no sólo la incluimos en el disco, fue el single del mismo también”. Aún más curiosa es la forma en la que al músico le vino la inspiración para escribir “Stranger In A Strange Land”. Cuenta Adrian que mientras le practicaron una endodoncia que duró horas, la melodía le vino a la mente mientras el odontólogo hacía su trabajo. “Después de ese martirio recuerdo llegar a casa, agarrar una guitarra y terminar de darle forma”. Lo cierto es que el rol que jugó Adrian fue fundamental para sacar al grupo de una complicada crisis creativa.

#5 LA HISTORIA DE UNA PORTADA QUE HIZO HISTORIA : Iron Maiden se caracterizó por presentar en sus discos tapas que no dejaban al público indiferente, siempre con el inefable Eddie como protagonista. Si bien el quinteto venía de editar “Powerslave”, el cual presentaba un arte gráfico mucho más detallista que el de anteriores lanzamientos del grupo, ninguno alcanzó el grado de elaboración y de contenido de información como el de “Somewhere In Time ”. Con la estética que Ridley Scott le había dado unos años antes a su extraordinario film “Blade Runner” como principal referencia, esta vez Derek Riggs decidió trasladar a la mascota de la banda a una distópica ciudad futurista que recuerda a la que sirve de entorno en la película, pero cargando la ilustración de innumerables referencias a canciones, lugares y hechos que marcaron la vida de la banda hasta aquel 1986. La que primero salta a la vista es que la acción que muestra en primer plano la portada es un homenaje a la del álbum “Killers” (1981), pero esta vez Eddie es un cyborg ejecutando a otro humanoide en plena calle portando una sofisticada arma en lugar de un hacha oxidada como en ocurría en ese disco. Enumerar dichas referencias sería fatigoso por su cantidad- alrededor de 32, y si sos fan de La Doncella te proponemos repasarlas en tu casa con tu copia en mano. Sin embargo las alusiones o guiños que aparecen no remiten sólo a la banda. Sabemos que a Harris los colores de su equipo del alma le tiran y mucho. La portada es doble y si uno la abre, lo que sería la contratapa de una edición standard sirve para agrandar lo que sería la tapa principal. En esa pseudo contratapa aparece la banda dibujada. En el puente que está detrás de Dave Murray hay un cartel electrónico que anuncia que el West Ham, equipo del que el bajista es hincha, ha vencido al Arsenal por 6 a 3. Podemos citar algunas más. El ángel cayendo en picada por el costado de las Torres Bradbury es Icaro y su fallido vuelo, pero también es un guiño a Led Zeppelin y al logo de su sello Swang Song. Otro ejemplo sería que la sala de cine denominada «The Philip K. Dick Cinema» es una alusión al autor en cuyo libro “¿Sueñan Los Androides Con Ovejas Eléctricas?” está basada la ya mencionada película «Blade Runner». Pero tal vez la más curiosa de todas ellas sea la que hizo el mismo Derek Riggs, siendo esta muy autorreferencial. Detrás de la pierna derecha de Eddie, reflejada en la ventana del apócrifo Bradbury Towers Hotel International, hay un cartel que dice «esta es una pintura muy aburrida». Dejemos que sea Riggs quien explique por qué la hizo. “Me agotó muchísimo el arte de ese disco”, le reveló al periodista y escritor Martin Popoff en su libro “Run For Cover: The Art Of Derek Riggs”. Según el ilustrador “en ese momento vivía en Londres y trabajé en la tapa durante tres meses en total, cuando las anteriores las hice en apenas dos días. En determinado momento simplemente tuve que parar porque ya no aguantaba más, la ilustración se me metió en la cabeza y no podía pensar en otra cosa. Me sentía subyugado, preso de una obsesión”.

#6 NO SÓLO IMPORTA EL TIEMPO, TAMBIÉN EL ESPACIO: como ya lo señalamos, el extenuante “World Slavery Tour» en apoyo de “Powerslave” editado en 1984, duró desde agosto de ese año hasta julio de 1985 y terminó con una serie de cinco conciertos en el Long Beach Arena de California que dieron como resultado el álbum «Live After Death». Fue aquella claramente la gira más grande que Maiden había realizado hasta entonces. El grupo estaba detonado, hecho que los llevó a cambiar su dinámica de trabajo pese a la oposición de su manager Rod Smallwood, quien quería seguir con la rutina de grabar y girar sin parar. El criterio de la banda se impuso y por primera vez en su historia los británicos se tomaron un largo parate de seis meses. Cuando volvieron a reunirse tras unas merecidas vacaciones, tanto la banda como su management decidieron no grabar en suelo inglés por cuestiones impositivas. Primero emigraron hacia El Caribe para que Harris y Nicko Mc Brain grabaran las pistas de la bases rítmicas en el estudio Compass Point de las Bahamas. “En Nassau teníamos una visión más general de la composición del álbum y de cómo iba a sonar”- recuerda Harris. “Grabamos las pistas de bajo y batería allí, y luego fuimos a Países Bajos para hacer el resto. Cuando todo estuvo listo, no era exactamente lo que esperábamos. Las canciones eran más extensas de lo que pensábamos. «Somewhere…» es un álbum muy largo, con casi 50 minutos de música (¡qué dirías de “The Book Of Souls” entonces, Steve!). Al principio, teníamos muchas ideas pero a medida que avanzábamos no terminamos algunas canciones, o usamos partes para otras para reforzarlas. Cuando tuvimos suficientes no buscamos más”. Terminadas las mismas, Dickinson, Murray y Smith grabaron voces y guitarras en el Wisseloord Studio. Por último quedaba pendiente la mezcla de la cual se encargaron el histórico productor de Maiden y única voz a la que Harris realmente escuchaba por entonces, el Sr. Martin Birch, junto con el célebre ingeniero de sonido George Marino en Electric Lady de New York, estudio fundado por Jimi Hendrix a fines de los 60s.

#7 GIRANDO CON MENOS VUELTAS: el “Somewhere on Tour” fue bastante más reducido que la gira anterior del grupo. Se extendió desde el 10 de septiembre de 1986 hasta el 21 de mayo de 1987, dando comienzo en el Pioneer Hall de Belgrado para concluir en la ciudad de Osaka. Constó de 156 fechas, mientras que otras 5 fueron canceladas. El grupo recorrió Estados Unidos, Canadá, Japón y Europa. Del por entonces flamante disco el setlist incluyó a “Caught Somewhere In Time”, “Heaven Can Wait”, “Stranger In A Strange Land”, “Sea Of Madness” y “Wasted Years”. “The Loneliness of the Long Distance Runner» se tocó una sola vez, en la primera noche de la gira.

Luego se retiró de la lista de canciones en el siguiente show. Los recitales abrían con una intro que consistía en el tema principal de “Blade Runner” conocido como “Main Titles” compuesto por el músico griego Vangelis (que debés recordar muy bien si eras asiduo espectador de Fútbol De Primera). Para la gira el grupo renovó su escenografía y vestuario, de tono futurista acorde con la temática que abordaba el disco que estaban presentando. La otra gran novedad fue la utilización de estructuras inflables que consistián en la cabeza y las manos gigantes de un cyber Eddie. Sobre la cabeza estaba montada la batería de Nicko Mc Brain, mientras que las enormes manos inflables se encontraban a ambos lados del escenario.
#8 ¿CONCEPTO? ¡VAFFANCULO!: como el propio Harris se ocupó de aclarar “nosotros nunca dijimos cuando comenzamos a componer, ok hagamos un álbum con un tema central como sí lo fue su sucesor “Seventh Son Of A Seventh Son”. Huelga decir que “Alexander, The Great” habla de Alejandro Magno, soberano de Macedonia. “Loneliness Of A Long Distance Runner”, estrenada en español como “El Mundo Frente A Mí” (¡fiel el título, eh!), es una película inglesa perteneciente al género coming of age. El término se refiere a films que se centran en historias sobre el crecimiento psicológico y moral del protagonista, a menudo desde la juventud hasta la madurez.

La letra está inspirada en la película y su temática. “Deja Vu”, única composición aportada por Dave Murray para el LP, versa como es obvio sobre alguien que pese a estar viviendo una situación nueva, siente que es algo por lo que ya tuvo que pasar. “Heaven Can Wait” es el momento Victor Sueiro del disco, con su protagonista en el límite entre la vida y la muerte reflexionando sobre si partir definitivamente o volver al mundo de los vivos a saldar asignaturas pendientes. Dato curioso: el coro que se escucha en un pasaje del tema está a cargo de unos parroquianos que se topó la banda en un bar, a los que decidieron llevar al estudio para grabarlo.
#9 UN SINGLE MUY SINGULAR: el 6 de septiembre de 1986 Maiden lanzó el single promocional del disco, que como señalamos más arriba fue “Wasted Years”. Si bien es inapropiado referirse a las canciones más populares de la banda como “hits”, sí seguramente coincidiremos en que la misma es de la más gancheras y accesibles que haya editado La Doncella De Hierro, logrando ubicarse en el puesto número 18 en el ranking inglés de aquel año. La letra del tema trata con cierta nostalgia los aspectos negativos de la gira anterior de Maiden que se alargó casi un año, así como los problemas personales que su autor, Adrian Smith y otros miembros de la banda tuvieron que atravesar en ese período. Al mismo tiempo, el estribillo del tema sugiere la idea de que debemos superar los problemas del pasado y mirar hacia adelante.“No pierdas tu tiempo siempre buscando esos años perdidos/Enfréntalo, resiste / y date cuenta que estás viviendo en los años dorados”, canta Dickinson en el mismo. Lo que se estarán preguntando es, ¿dónde está la particularidad de este simple? La respuesta está en su cara B. En la misma aparecen dos covers. Uno es el outtake “Sheriff Of Huddersfield”, una canción con tono jocoso dedicada por el grupo a su manager Ron Smallwood y su dificultad para adaptarse a su flamante vida en California. Y por si algo faltase para decir que es este el año smithsoniano de Iron Maiden, la perla es “Reach Out”, cantada por Adrian. Podría decirse que estamos en presencia de un cover ignoto, pero cover al fin. Durante el parate que tuvo la banda previo a la grabación de “Somewhere…”, el guitarrista y Nicko Mc Brain formaron una banda para pasar el rato llamada The Entire Population Of Hockney. La idea era componer y zapar sólo por diversión, aunque llegaron a hacer algún que otro show. Uno de los miembros de los Hockney era Dave Colwell, ex miembro de Bad Company y Samson y compositor de dicho tema
#10 EN ALGÚN LUGAR DE LAS ESTADÍSTICAS: En el marco de una carrera por demás exitosa, “Somewhere In Time” ocupa un destacado quinto lugar entre los discos más vendidos de la agrupación británica. El lote y con holgura lo lidera “The Number Of The Beast” (1982), seguido por su sucesor “Piece Of Mind «(1983). La placa a lo largo de los años alcanzó un número cercano a los seis millones de copias vendidas. Al momento de editarse, en USA fue certificado platino, en Canadá doble platino, mientras que en otras plazas muy importantes como U.K, Japón, Brasil y Alemania fue disco de oro. A pesar del buen desempeño en los charts que el álbum terminó teniendo, la recepción del mismo fue algo tibia al principio. Loa cambios y la experimentación que la banda británica decidió darle a su sonido no dejó a todos los fieles seguidores de La Doncella De Hierro conformes, aunque hay que decir que comparado con «Turbo», disco del mismo año editado por Judas Priest, Maiden la sacó barata y zafó de la defenestración absoluta. Incluso con el paso del tiempo la placa ha sido revalorizada por el público y la critica. En apenas cinco años, el grupo había evolucinado en su propuesta desde la crudeza de sus dos primeros trabajos con Paul Di Anno en voces a algo mucho más elaborado. Como el mismo Steve Harris dijo poco después de editarse el disco «demostramos que podíamos componer canciones con una mayor cuota de melodía sin dejar de ser una banda realmente pesada». Si el lo dice, quiénes somos nosotros para contradecirlo.

Porteño, cincuentón, melómano, cinéfilo, amante del whisky y la cocina. Licenciado en comunicación, fue agente de prensa en organismos públicos, se desempeñó como productor e investigador periodístico en Arte Canal y participó como redactor de los suplementos “No” y “Turismo 12” de Página/12 y de la versión impresa de Madhouse. Como Do Carmo, baterista frustrado, padre de dos rubias y hombre librepensador.








