
«Mucha música gótica es casi una caricatura y Sisters Of Mercy no es eso», reflexiona Benjamin Christodolou -Ben Christo, para los amigos-, guitarrista de ésta banda, que aunque reniegue del rótulo, es una leyenda viva de lo que conocemos como «dark» o «rock gótico». Con tres álbumes editados -todos con diferentes formaciones- entre 1985 y 1990, el grupo de Leeds está más vigente que nunca: de la mano de su cantante, Andrew Eldritch, y la máquina de ritmos, Dr Avalanche, como únicos miembros originales, Sisters aún ofrece conciertos emotivos y potentes en los que repasan sus clásicos y se le animan a rarezas e incluso a temas nuevos. De cara a su próximo show en Buenos Aires, el domingo 28 de septiembre en el Teatro Flores, MADHOUSE se puso en contacto con el experimentado guitarrista, que ya lleva casi 20 años en el grupo, para palpitar lo que será el recital y hablar de todo un poco en este ida y vuelta que ya empieza.
¿Qué expectativas tienen para el show del 28 de septiembre?
Creo que será un concierto muy emocionante porque hemos estado lejos por un tiempo. Los fanáticos más establecidos van a estar extremadamente emocionados por nuestro regreso, pero también habrá nuevos fans súper emocionados porque nunca tuvieron la oportunidad de vernos en vivo.
Sisters Of Mercy es una banda muy de los 80s, muy arraigada a esa época, pero por lo que me decís, entiendo que el público se renueva.
Sí, por lo menos en los últimos cuatro o cinco años, hemos empezado a ver personas de 18-25 años en la parte de adelante, muchas muy emocionadas por las canciones, muy emocionadas por estar ahí, y gente que hace mucho esfuerzo con su estilo y su apariencia. Es una cosa realmente genial de ver.
¿A qué creés que podría atribuirse esta renovación del público?
Creo que hay muchas razones. La accesibilidad a la música ahora es diferente de lo que era hace 20, 15 o 10 años, significa que a la gente le gusta la música solo porque le gusta, no porque es parte de una escena, o es cool, o es lo que hay en la televisión o en la radio, que era la manera en que quizás la gente lo hacía en los 80s o 90s, cuando ellos encontrarían algo porque era lo actual. Ahora la gente puede encontrar algo de cualquier momento, de cualquier lugar, y simplemente le gusta y no se detiene a pensar, «¿debería gustarme esto? ¿Es cool? ¿Le gusta a mis amigos?». Simplemente les gusta.

PRIMERO Y ÚLTIMO Y SIEMPRE: DEL METAL AL DARK O AL REVÉS PERO IGUAL
Antes de sumarte a Sisters Of Mercy, vos ya tenías un recorrido en bandas hardcore, alternativas y metaleras, ¿cuál era, en ese entonces, tu relación con Sisters? ¿Eras fan? ¿Los conocías?
Conocía algo. Estaban en mi top 30 de bandas. Tenía el álbum «Vision Thing» (1990), que escuché y compré cuando tenía 14 años, tenía «First and Last and Always» (1985), que compré cuando tenía 22 y también tenía el compilado «Greatest hits Volume One (A Slight Case Of Overbombing» (1993), que traía hits como «Temple Of Love», y «Lucretia My Reflection». Tenía algunos álbumes, pero no era un superfan, ni seguía todo lo que hacían, ni había ido nunca a un concierto, pero había ciertas canciones que escuchaba mucho. Jugaron un papel importante en mi viaje musical e incluso tenía una remera de la banda. En definitiva, los conocía y me gustaban, había ciertas canciones que realmente me encantaban, pero no diría que era un gran fan.
En ese sentido, ¿qué aprendiste de todos estos trabajando con Sisters Of Mercy? ¿Qué creés que te aportó la banda como músico?
La banda me enseñó sobre la performance y la escritura de canciones, sobre la importancia de ser restrictivo y selectivo a la hora de tocar; no tocar todo el tiempo, no escribir notas que cubran cada parte de la música. Cuando vine a Sisters Of Mercy fue un poco desconcertante, porque yo estaba acostumbrado a una banda en la que tocás todo el tiempo, desde el comienzo hasta el final de las canciones, sin detenerte. Tenés que tocar, si no, no estás haciendo la canción. De repente, esta era una banda en la que tocás tres notas para algunas de las canciones y en otras ní tocás. ¿Qué? ¡Pero no estoy haciendo nada! (risas). Así que me enseñó mucho sobre la importancia del espacio. Andrew me enseñó muy vívidamente sobre cómo la banda es una máquina y cada uno es una parte de esa máquina y tiene un papel fijado para cada canción. Pienso que es una gran metáfora y me ayudó a entender cómo las partes de la banda trabajan juntas. Y cuando se trató de la escritura de canciones, sabía que para que pasara el filtro y se aceptara como una canción de Sisters of Mercy, tenía que ser muy simple, pero efectiva y de una manera que quizás otras bandas no la hubieran pensado: usar tres o cuatro notas contemplando dónde colocarlas, cuánto espacio hay entre las notas y cómo tocarlas, en lugar de simplemente poner más notas. Así que me enseñó mucho sobre la restricción, el espacio y ser selectivo cuando escribís y tocás música.

CONVIVENCIA SAGRADA
La historia de la banda durante los 80s es una especie de mapa de conflictos y gente que tocó en el grupo y lo abandonó. Si no me equivoco, hoy sos el miembro que más tiempo estuvo en el grupo, hace ya casi 20 años.
Eso es correcto. Soy el miembro más longevo de la banda aparte de Andrew Eldritch y Dr. Avalanche, el baterista- máquina (N. éste es el apodo con el que SOM identifica a su “baterista”, una máquina de ritmos).
Entonces, ¿cómo podrías describir la convivencia y la dinámica de la banda? Supongo que al ser Andrew ahora una persona más adulta, quizás la manera de encarar el proyecto -y ciertamente, la vida- es otra.
Cuando yo me uní a la banda había un sentido claro de jerarquía. La jerarquía estaba bastante definida. Y creo que hay una comprensión ahora de que, esencialmente, hay un sistema de cómo las cosas funcionan y todos tienen un papel. Como dices, en 1986, tal vez, o en 1985, todos los miembros estaban en el mismo nivel, así que había mucho más potencial para conflictos.
Desde hace un tiempo vienen tocando muchas canciones nuevas. ¿Planean grabar un nuevo álbum en algún momento?
Bueno, tengo una política de reserva para responder a esa pregunta, que como podrás imaginar, me han hecho muchas veces. Y la respuesta habitual es que no hay planes de hacer un nuevo álbum. Creo que muchas bandas graban álbumes para poder tocar en vivo. Nadie va a venir a ver tu show si nunca escucharon tu música. Estamos en una posición en la que por fortuna ya tenemos un gran catálogo de trabajo grabado para poder escuchar y luego venir a ver el show. No tenemos que hacer un nuevo álbum para vender entradas de conciertos. En ese sentido, somos muy afortunados, hacer un nuevo álbum es un proceso extremadamente exigente mentalmente, emocionalmente, físicamente, financieramente que por el momento no tenemos que atravesar para seguir trabajando. Para nosotros, es una alegría poder escribir canciones y hacer demos para poder escuchar, aprender las canciones y arreglarlas, pero no tenemos que pasar por todo el proceso de preproducción, producción, masterización, lanzamiento y promoción que tienes que pasar con un álbum.
¿Y no pensaron en grabar un disco en vivo?
Quizás, de hecho un álbum de vivo sería interesante y podría ser más fácil. Eso puede funcionar. Hemos estado grabando conciertos en el pasado y eso podría ser una realidad.

Voy a hacer un paréntesis a Sisters, pero como sé que sos fan del heavy metal, no puedo evitar preguntarte cómo te afectó la muerte de Ozzy Osbourne.
Fue muy extraño porque acababa de tocar el concierto. Y eso te hace pensar, ¿lo sabía y tenía que dar el concierto antes de irse? ¿O fue que una vez que hizo el concierto sentía que podía dejar este mundo porque había hecho lo que quería hacer y por eso fue capaz de transitar este plano físico y sentía que era el momento correcto? Es realmente intrigante. Obviamente la contribución que Ozzy y Sabbath han hecho a todo lo que está alrededor de nosotros en términos de rock, metal y cultura es supremo. Pienso en lo emocionante que debió haber sido en 1969-70 cuando estaban produciendo estas canciones increíbles con este sonido demónico, absolutamente diabólico. El hecho de que la canción «Black Sabbath» fuera escrita sobre una visión que uno de los miembros de la banda tuvo es genial. Creo que Rob Halford que esa canción es una de las cosas más distorsionantes y demoníacas que jamás se haya realizado. Así que el efecto que tuvieron fue enorme. Personalmente, quizás por una cuestión de edad, me perdí de Sabbath, pero hay dos álbumes que escuché religiosamente, uno con Ozzy y otro con Dio. El álbum de Ozzy fue «Never Say Die» (1978), y el de Dio, que también me encanta, «Heaven and Hell» (1980). Aún escucho una vez a la semana el álbum de Dio. Así que Sabbath tuvo un efecto en mí, pero probablemente más a través de las personas que influyeron. Es indudable la contribución que Sabbath hizo, no solo a la música metal, sino también a la estética de la cultura alternativa.
ACÁ SÍ QUE NO SE LLORA
Para ir terminando, ¿qué es lo próximo que se viene con Sisters Of Mercy y tus otros proyectos?
Con Sisters tenemos este tour que llega a América del Sur y va a ser súper emocionante. También estoy trabajando en mi propia banda que se llama Diamond Black. Recientemente hemos lanzado un nuevo single que se llama «Fall Into the Silence» y estoy muy orgulloso y emocionado por la banda, es una mezcla de mis orígenes más pesados con mis pasiones más oscuras de bandas como Killing Joke, Depeche Mode y The Cure y las canciones son muy honestas y auténticas. Escribimos sobre depresión, ansiedad y adicciones, cosas que hemos experimentado, pero tenemos un mensaje positivo y queremos ayudar a la gente a encontrar un camino a través de estas cosas. Entonces, nuestros shows y la comunidad alrededor de la banda están muy basados en la positividad unir a la gente a través de estas experiencias oscuras y dar esperanza y conectividad.
¿Dónde quedó el dark? (Risas) En muchas entrevistas viejas, Andrew Eldritch solía tratar de quitarle a Sisters el rótulo de «rock gótico». Puedo entender que Robert Smith diga eso, porque The Cure hizo muchos discos distintos, pero Sisters Of Mercy es como LA banda gótica. Entonces, un poco riéndome, me preguntaba, ¿cuál es el problema de ser una banda gótica? Más allá de las viejas declaraciones de Andrew, ¿vos qué dirías al respecto?
Bueno, es difícil para mí responder eso por Andrew, pero lo que puedo imaginar es que mucha música gótica es casi como una caricatura; calabazas, fantasmas, brujas… y eso no es lo que Sisters of Mercy es. Sisters of Mercy es una banda política que tiene un mensaje importante acerca de unir a la gente desencantada, y es una banda seria, no se trata de tontos murciélagos, o arañas, o cosas así, y creo que ese puede ser el motivo por el cual las bandas quieren separarse de lo gótico, esta cosa casi caricaturezca, de brujas. También la música gótica tiende parecer triste o suicida (risas) en alguna manera. Sisters of Mercy no es una banda triste, las canciones no te hacen llorar. Las canciones te hacen querer ponerte tu vestido de piel, caminar por la calle y sentirte cool y empoderado: «¡Esto soy yo, tengo mi vestido de piel y mi cabello negro y estoy escuchando Vision y soy Lucretia y soy cool!«. No es una banda triste que te hace llorar. Esa es otra disociación, que mucha música gótica parece depresiva. La música de Sisters of Mercy no es depresiva.

SISTERS OF MERCY – DOMINGO 28 DE SEPTIEMBRE – TEATRO FLORES – ENTRADAS EN PASSLINE

Respirando desde 1988. A veces tocando, a veces escribiendo. Ocasionalmente columnista del Diario La Tercera, Plan B Fotorock y Revista The13th. Toqué en Sarcástico, Tiempo y Forma, Cultura Pájaro, TrueScope, y otros grupos. Fanático del mate y de los gatos. Arquero. Cuervo.








