Allá por marzo de 2020, en plena pandemia conocí a los chaqueños de Backbone, pero lamentablemente no por su música sino por la tragedia que significó el crimen de su vocalista Marcos Misiaszek en un asalto, una noticia que sacudió a la escena emergente local y que levantó su voz en un pedido de justicia. A partir de ese momento, la banda -formada en el 2014 y con un EP muy recomendable, «R’lyeh» de 2017- salió adelante para editar junto a Sergio Montes en voces “Ominus”, un disco musicalmente ambicioso que cuenta con la pluma de Misiaszek y que en parte le rinde un sentido homenaje. Este 2026 los encuentra nuevamente activos y una vez más, moviendo las piezas, así que nos pusimos en contacto con uno de sus guitarristas, Alejandro Petruk, para charlar sobre el reciente estreno del corte “Shadowbound”y los proyectos a futuro.

Alejandro Petruck (guitarra)

Resiliencia es una palabra que, creo, define muy bien a Backbone. Han pasado por momentos muy dolorosos, como el crimen de Marcos, y siempre han sabido salir adelante. Estuvieron bastante tiempo en silencio después de la salida de Sergio Montes, hasta el punto de que yo pensé que la banda no seguía más. Por eso, antes de hablar del reciente corte que acaban de estrenar, me gustaría conocer un poco el trasfondo de esta reestructuración dentro de la banda.

La salida de Sergio se fue anticipando ya desde el año pasado, o incluso antes, ya que sabíamos que tenía planeado dejar el país hace un buen tiempo. Asi que decidimos reestructurar la banda desde mediados de 2025, y parte del motivo por el que estuvimos tanto tiempo en silencio fue por un momento doloroso que me tocó atravesar, tuve un accidente vial bastante grave que me dejó en cama un par de meses. Por suerte ya pudimos reactivar con este lanzamiento, y esperamos también poder presentar material nuevo muy pronto.

 “Shadowbound” es lo primero que sacan en esta nueva etapa. Desde mi perspectiva, la canción tiene esas características que identifican al grupo, pero también la siento diferente a lo que venían haciendo. No sé si estás de acuerdo conmigo.

«Shadowbound» sentó las bases de cambios en la forma de componer de Backbone, tirándonos para un sonido un poco más crudo y directo, tal vez dejando un poco atrás esas canciones más complejas, con muchas secciones, y que duraban siete minutos. Pero el perro pierde el pelo pero no las mañas, y para nosotros es difícil sacar elementos distintivos de nuestro sonido, porque ya forman parte de nuestra personalidad, de nuestros gustos, y de las cosas que nos gustan tocar también. Siento que este tema sirve como una síntesis de los años anteriores.

¿En este momento, qué tan cerca o lejos estamos de un segundo disco?

Desde el año pasado venimos trabajando en nuevas composiciones, tratando de sacar material nuevo más seguido. No sé si estamos en condiciones de completar un LP nuevo, pero sí puedo decir que ahora mismo tenemos entre cinco y seis canciones bastante avanzadas, y que no han sido presentadas públicamente. Nos gustaría poder tocar estos temas en vivo, ver su recepción en el público, y ahí poder decidir qué hacer con esos temas.

En diciembre se cumplen tres años de “Ominous”, un disco con una gran carga de sentimientos, ya que lo comenzaron con Marcos y lo terminaron plasmando con Sergio. ¿Cómo lo ves hoy, a la distancia?

Ominous de cierta forma fue un cierre de ciclo, porque eran canciones que durante mucho tiempo las tocamos con Marcos, y luego de todo lo que pasó, sentimos que era importante presentarlas como un homenaje auditivo. Y siento que la gente lo recibió así. Sobre todo con el tema «Lurking Fear», que era una de las canciones favoritas de Marcos, y que tiene algunos tintes de power ballad o himno emotivo. Las veces que lo tocábamos en vivo se sentía toda esa carga emocional, de nuestra parte y del público también. Hoy en día hay canciones de ese disco que sentimos ya no representan parte de nuestra búsqueda sonora, y de a poco las fuimos sacando del repertorio en nuestras presentaciones.

¿Cuál es el mayor desafío para una banda del interior que hace música extrema?

Creo que el mayor desafío actualmente es encontrar espacios donde podamos presentar nuestra música, y al mismo tiempo, que suene bien. En el último tiempo vimos cómo muchos lugares fueron cerrando, se clausuraron, o dejaron de aceptar recitales de bandas, por presiones estatales y un sinfín de cuestiones políticas de por medio. La realidad es que esto viene siendo así hace años, y siempre nos vamos adecuando, pero sin dudas cuesta presentarse en vivo, no solo en la ciudad, sino en gran parte de la región. Al haber pocos espacios disponibles para todas las bandas, muchas veces se dificulta tocar regularmente, porque simplemente las agendas de los lugares están explotadas.

¿Qué le depara a Backbone en esta última parte del año y durante 2027?

Como había anticipado, tenemos bastante material nuevo que queremos presentar en vivo, y la idea es retomar los ensayos muy pronto, para poder darle forma a esas canciones, que suenen afiladas, y que tengan el poder que siempre queremos mostrar en nuestras presentaciones. Obviamente que la idea es poder organizar algunos recitales, pero por el momento no hay nada programado. También es importante que estén atentos a nuestras redes, porque próximamente habrá más novedades relacionadas a este cierre de etapa con Sergio. Pero lo importante es que Backbone sigue activo, sigue fuerte, y siempre adelante.

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