Julio de 2026 quedará marcado como uno de los meses más dolorosos de los últimos años para el mundo del rock y la música popular. En apenas unas semanas -incluso con diferencia de días- partieron artistas fundamentales de distintas generaciones, orígenes y estilos: pioneros del rock, referentes del heavy metal argentino, leyendas del hardcore neoyorquino, una de las voces más reconocibles del pop mundial y también personas cuyo trabajo, aunque lejos de los escenarios, fue indispensable para la historia del rock. Hoy MADHOUSE los recuerda en orden cronológico, repasando el legado de quienes dejaron una huella imborrable.

DANIEL MELINGO (22/10/1957-30/6/2026) Alejandro Daniel Melingo falleció a los 68 años luego de atravesar una enfermedad respiratoria por la que recibía cuidados paliativos en su domicilio del barrio porteño de Chacarita. Su muerte puso punto final a la trayectoria de uno de los músicos más inquietos, originales e inclasificables que dio la escena argentina. Formado académicamente en el Conservatorio Nacional Carlos López Buchardo y en el Manuel de Falla, comenzó su recorrido profesional junto a Milton Nascimento antes de integrar la formación más recordada de Los Abuelos de la Nada, donde compartió escenario con Miguel Abuelo, Andrés Calamaro, Cachorro López y Gustavo Bazterrica. Poco después fundó Los Twist junto a Pipo Cipolatti, grupo clave de la explosión del rock argentino en democracia y responsable de clásicos como «Cleopatra», «Jugando Hulla Hulla» y «Jabones Flotadores».

Tras un paso por España, donde colaboró con Los Toreros Muertos y creó Lions in Love junto a Willy Crook, regresó al país para iniciar una segunda vida artística que lo convertiría en uno de los grandes renovadores del tango. Discos como “Santa Milonga”, “Maldito Tango” o “Linyera” lo proyectaron internacionalmente, llevando su particular universo lunfardo a escenarios de toda Europa. En sus últimos meses trabajaba en “Tangos Bajos (Rework)”, un álbum con casi cuarenta invitados que pensaba presentar en septiembre, además de un documental y otros proyectos personales. Dueño de una voz inconfundible y una personalidad artística irrepetible, Melingo demostró que el rock y el tango podían convivir con absoluta naturalidad y dejó una obra que desafió cualquier clasificación.

VICTOR WILLIS (1/7/1951 – 30/6/2026) Pocas voces resultan tan reconocibles dentro de la música disco como la de Victor Willis, fallecido a los 74 años luego de una breve pero agresiva enfermedad. Como cantante principal y coautor de los grandes éxitos de Village People, fue el rostro más visible de uno de los fenómenos populares más importantes de finales de los años setenta. Nacido en Texas y criado en San Francisco, comenzó cantando góspel en la iglesia de su padre antes de participar en producciones teatrales como Hair y The Wiz. Su encuentro con los productores Jacques Morali y Henri Belolo dio origen a Village People, grupo que revolucionó la música bailable con clásicos inmortales como “YMCA”, “Macho Man”, “In the Navy” y “You Can’t Stop The Music”, canciones que atravesaron generaciones y siguen sonando en estadios, fiestas y pistas de baile de todo el mundo. Dentro del colorido grupo vocal, Willis era el policía, el personaje más emblemático del grupo (recordemos que cada uno de los personajes representaba un arquetipo de la masculinidad estadounidense que, al mismo tiempo, era un reconocido ícono erótico dentro de la cultura gay de los años setenta) y el que quedó definitivamente asociado a su imagen. En distintas etapas también apareció vestido como oficial de la Marina estadounidense, especialmente en el videoclip de «In the Navy», pero su identidad icónica fue siempre la del policía.

Aunque abandonó la banda a comienzos de los años ochenta y atravesó años difíciles marcados por problemas personales y adicciones, logró reconstruir su carrera y recuperar los derechos de autor sobre buena parte del catálogo del grupo, regresando además como cantante principal en la última etapa de Village People. Su figura volvió a ocupar un lugar central cuando “YMCA” recuperó una inesperada popularidad durante la campaña presidencial estadounidense de 2024. Más allá de polémicas ocasionales, Willis será recordado como uno de los grandes protagonistas de la era dorada de la música disco y como la voz detrás de algunas de las canciones más universales de la cultura popular.

BONNIE TYLER (8/6/1951 – 8/7/2026) La muerte de Bonnie Tyler, a los 75 años, significó la despedida de una de las voces más inconfundibles de la historia del pop-rock. La cantante galesa, nacida como Gaynor Hopkins en la localidad de Skewen, falleció en un hospital de Faro, Portugal, donde permanecía internada desde mayo tras una cirugía intestinal de urgencia. Su característica voz rasposa fue un involuntario producto de una intervención quirúrgica: cuando fue operada de nódulos en las cuerdas vocales a fines de los años 70, los médicos le indicaron que guardara reposo absoluto. Ella habló antes de tiempo durante la recuperación, y esa circunstancia terminó acentuando el característico tono rasposo de su voz, que acabaría convirtiéndose en su sello artístico y en una de las voces más reconocibles del pop y el rock de las décadas siguientes. Luego del hitazo “It’s a Heartache”, canción editada en 1977 que aparecería en su segundo álbum, “Natural Force” (1978) alcanzó el estrellato mundial gracias a su histórica colaboración con Jim Steinman, responsable de dos himnos inmortales de los años ochenta: “Total Eclipse of the Heart” y “Holding Out for a Hero”. Ambas canciones definieron una época y siguen formando parte del repertorio habitual de radios, bandas sonoras, karaokes y escenarios de todo el planeta.

Aunque su popularidad disminuyó en Estados Unidos y el Reino Unido con el paso de los años, Tyler continuó siendo una figura enorme en Europa, editando discos, realizando giras y manteniendo una intensa actividad artística hasta bien entrada la década de 2020. En la Argentina, sin embargo, su legado excede incluso a sus grandes éxitos de los años 80: de hecho, la melodía de «It’s a Heartache», fue apropiada por las hinchadas de todos los clubes y dio origen a uno de los cantos futboleros más difundidos de las últimas décadas que a la fecha se sigue entonando en los estadios de todo el país. Su fallecimiento provocó homenajes de músicos, colegas y dirigentes políticos británicos, confirmando el lugar que ocupó como una de las grandes voces femeninas de la música contemporánea. Su legado seguirá vivo cada vez que esas canciones vuelvan a sonar -sobre todo en una cancha de fútbol- y demuestren por qué atravesaron generaciones enteras.

PEPPINO DI CAPRI (27/7/1939 – 11/7/2026) Fue el hombre que hizo bailar a Italia al ritmo del rock… y terminó compartiendo escenario con los Beatles. Aunque el gran público lo identificó con la canción melódica italiana, Peppino di Capri fue una figura decisiva en la modernización de la música popular de su país. Nacido como Giuseppe Faiella en la isla de Capri, fue uno de los primeros artistas italianos en incorporar el rock and roll y el twist a la tradicional canción napolitana, abriendo un camino que luego seguirían muchos otros intérpretes.Falleció el 11 de julio de 2026 en su casa de Capri, tras una prolongada enfermedad, apenas unos días antes de cumplir 87 años. Con su muerte desapareció uno de los últimos grandes referentes de la canción italiana del siglo XX. Su relación con la música comenzó muy temprano: a los cuatro años ya tocaba el piano para las tropas estadounidenses durante la Segunda Guerra Mundial y, siendo adolescente, actuaba en clubes nocturnos de Capri e Ischia.

A fines de los años cincuenta formó I Capri Boys, banda inspirada por el rock estadounidense, y poco después dio vida a Peppino di Capri e i suoi Rockers, combinando la tradición italiana con los nuevos sonidos que llegaban desde Estados Unidos. Esa búsqueda llamó la atención de los mismísimos Beatles, que en 1965 lo eligieron como artista de apertura para sus históricos conciertos en Roma y Milán, un reconocimiento que confirmó el prestigio que había alcanzado en la escena europea. Mientras gran parte de la música italiana seguía aferrada a los modelos tradicionales, Di Capri representaba una generación decidida a dialogar con el rock sin perder su identidad. A lo largo de más de seis décadas de carrera participó en quince ediciones del Festival de San Remo, donde obtuvo dos victorias, y dejó clásicos como «Champagne», «Roberta», «St. Tropez Twist», «Luna Caprese» y «Un grande amore e niente più». En 2005 fue distinguido como Commendatore dell’Ordine al Merito della Repubblica Italiana, uno de los máximos reconocimientos civiles de su país. Más allá de sus éxitos, su legado fue demostrar que la canción italiana podía abrazar el rock y el twist sin renunciar a sus raíces. Un verdadero pionero que tendió un puente entre la tradición y la modernidad, y cuya influencia todavía resuena en la música popular italiana.

FREDDY CANNON (4/12/1936 – 17/7/2026) El rock and roll perdió a uno de sus pioneros con la muerte de Freddy Cannon, ocurrida a los 89 años como consecuencia de un cáncer de vejiga. Nacido Frederick Anthony Picariello Jr. en Massachusetts, se convirtió en una de las grandes figuras de la primera generación del rock gracias a una voz potente y una energía escénica que le valieron el apodo de «Boom Boom». A diferencia de muchos ídolos adolescentes de fines de los cincuenta, Cannon siempre reivindicó sus raíces rockeras y solía decir que quizá no tenía la mejor voz, pero que sobre un escenario podía competir con cualquiera. Su carrera despegó con “Tallahassee Lassie”, seguida por éxitos como “Way Down Yonder in New Orleans”, aunque fue “Palisades Park” la canción que lo inmortalizó.

Publicada en 1962, llegó al Top 3 estadounidense y terminó convirtiéndose en uno de los grandes himnos de la época dorada del rock and roll, además de inspirar versiones posteriores: para los seguidores del punk, el nombre de Freddy Cannon también está ligado a los Ramones, que en 1989 incluyeron una explosiva versión de «Palisades Park» en su álbum “Brain Drain”, acercando este clásico sesentoso a una nueva generación de oyentes. Cannon fue también el artista que más veces apareció en el histórico programa American Bandstand de Dick Clark, un verdadero termómetro del éxito juvenil en los Estados Unidos. Nunca dejó de grabar música y, de hecho, apenas unos meses antes de morir había registrado un nuevo single, demostrando que el entusiasmo por el rock seguía intacto más de seis décadas después de su debut. Su partida representa el adiós a uno de los últimos sobrevivientes de la generación que ayudó a construir los cimientos del rock moderno.

JENNIFER FINCH (5/8/1966-18/7/2026) El fallecimiento de Jennifer Precious Finch significó una enorme pérdida para el rock alternativo. Bajista fundadora de L7 y figura imprescindible de la explosión grunge y punk de comienzos de los noventa, fue protagonista de una de las bandas femeninas más influyentes de su generación. Con discos fundamentales como “Bricks Are Heavy”, L7 se convirtió en una referencia del sonido pesado con actitud punk, combinando riffs demoledores, compromiso social y una energía escénica que rompió innumerables prejuicios dentro de una escena dominada por hombres. Finch abandonó el grupo a mediados de los noventa para priorizar su vida familiar y posteriormente desarrolló proyectos musicales, artísticos y cinematográficos, además de mantener una activa participación en causas vinculadas al feminismo, los derechos de los animales y distintas organizaciones solidarias.

Aunque regresó esporádicamente a compartir escenario con L7, su legado trascendió ampliamente el rol de bajista: fue una inspiración para generaciones enteras de músicas que encontraron en ella un ejemplo de independencia, personalidad y convicción. Durante los últimos años había enfrentado un agresivo cáncer de páncreas, diagnóstico que hizo público recién cuando la enfermedad ya se encontraba avanzada. A pesar de los tratamientos y del acompañamiento de su familia y de numerosos colegas de la escena alternativa estadounidense, su estado de salud se deterioró rápidamente hasta provocar su fallecimiento. La noticia generó una inmediata ola de homenajes de músicos, fans y compañeros de ruta, que recordaron no sólo su aporte como bajista de L7, sino también su calidez humana y su permanente compromiso con distintas causas sociales y con la defensa de los derechos de las mujeres dentro de una escena históricamente dominada por hombres.

CLAUDIO «PATO» STRUNZ (11/11/1966 – 20/7/2026) El heavy metal argentino perdió a uno de sus bateristas más emblemáticos con la muerte de Claudio Marcelo Zurita (a) «Pato» Strunz, ocurrida a los 59 años por causas que no fueron informadas públicamente (los rumores hablan desde un ataque cardíaco hasta una neumonía); la noticia provocó una enorme conmoción en la escena del heavy metal argentino, donde era considerado uno de los bateristas más influyentes de las últimas décadas. Nacido en La Tablada, comenzó su carrera durante los años ochenta con Heinkel, aunque alcanzó reconocimiento definitivo cuando ingresó a Hermética en 1991 para reemplazar a Tony Scotto.

Con Ricardo Iorio, Claudio O’Connor y Antonio Romano grabó dos de los discos más importantes en la historia del metal nacional, “Ácido Argentino” y “Víctimas del Vaciamiento”, consolidándose gracias a una técnica demoledora, precisión absoluta y un doble bombo que marcó escuela. Tras la separación de Hermética fue uno de los fundadores de Malón, banda que continuó el legado de aquella formación con trabajos esenciales como “Espíritu Combativo”. Incluso después de abandonar Malón en 2021 siguió creando música a través de proyectos como Simbiosis, Íthaca y Hermética x Pato Strunz, además de impulsar a nuevas generaciones desde su sala de ensayo «La Cueva». Las despedidas de Claudio O’Connor, Gustavo Rowek, Tano Marciello y numerosos referentes del metal reflejaron el enorme respeto que despertaba entre colegas y fanáticos. Su nombre permanecerá asociado para siempre a la época dorada del heavy metal made in Argentina.

MIKE BROWNING (26/5/1964 – 13/11/ 2026) El death metal también perdió durante julio a uno de sus arquitectos. Mike Browning falleció a los 62 años dejando una influencia enorme sobre el nacimiento y la evolución del género. Nacido en Tampa, Florida, comenzó tocando la batería inspirado por Black Sabbath y Led Zeppelin hasta que, junto al joven guitarrista Trey Azagthoth, fundó Morbid Angel en 1983. Aquella banda terminaría convirtiéndose en una de las piedras angulares del death metal mundial. Browning participó como baterista y cantante en las primeras grabaciones del grupo, aunque diferencias internas provocaron su salida antes de que la formación alcanzara fama internacional.

Lejos de desaparecer, continuó ampliando las fronteras del metal extremo con la creación de Nocturnus, proyecto pionero por incorporar temáticas de ciencia ficción y teclados a una música cada vez más técnica y brutal. Su álbum “The Key” continúa siendo considerado una obra fundacional del death metal progresivo. Años más tarde refundó la banda bajo el nombre Nocturnus AD, manteniéndose activo hasta sus últimos días con nuevos discos y giras. Tras conocerse la noticia de su fallecimiento, Morbid Angel, músicos de Arch Enemy, Immolation, Megadeth y numerosas figuras de la escena internacional lo despidieron destacando tanto su enorme influencia artística como su calidad humana. Su legado permanece vivo en prácticamente todas las bandas que expandieron los límites del death metal durante las últimas cuatro décadas.

MÓNICA DELFINO (13/2/1953 – 23/7/2026) Aunque nunca empuñó un instrumento ni subió a un escenario como artista, la muerte de Mónica Delfino significó una pérdida enorme para el rock argentino. Histórica agente de prensa, falleció a los 70 años luego de una prolongada enfermedad (no se dio a conocer la causa exacta de su deceso), dejando detrás más de cuatro décadas de trabajo junto a algunos de los nombres más importantes de la música nacional. Por sus manos pasaron campañas de prensa de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Attaque 77, Ratones Paranoicos, Los Auténticos Decadentes, Pappo, Los Pericos y decenas de artistas más, convirtiéndose en una figura de enorme respeto tanto para músicos como para periodistas.

En sus propias redes sociales se definía con humor como «agente de prensa, cocinera, pintora, madre, abuela… demasiado rock», frase que resumía a la perfección una personalidad cálida, apasionada y siempre cercana. Fan incondicional de The Beatles -especialmente de Paul McCartney-, su casa fue durante años un lugar de encuentro para colegas, músicos y amigos. Quienes trabajaron con ella destacan su generosidad, profesionalismo y disposición permanente para tender una mano a los periodistas más jóvenes que daban sus primeros pasos. Su influencia se extendió mucho más allá de los comunicados de prensa: fue una verdadera articuladora entre artistas y medios, una de esas personas indispensables cuya tarea suele permanecer lejos de los reflectores, pero resulta esencial para contar la historia del rock argentino.

LOU KOLLER (15/7/1966 – 24/7/2026) La escena hardcore internacional quedó conmocionada con la muerte de Lou Koller, cantante y fundador de Sick Of It All, quien falleció a los 59 años luego de una prolongada batalla contra un adenocarcinoma de esófago que se extendió hasta el estómago. En 2024 había anunciado públicamente su enfermedad, obligando a cancelar una gira europea para iniciar un tratamiento de quimioterapia. Aunque un año más tarde comunicó con entusiasmo que el cáncer había desaparecido, la enfermedad regresó pocos meses después y terminó imponiéndose. Nacido y criado en Queens, Nueva York, Koller fundó Sick Of It All en 1986 junto a su hermano Pete, transformando al grupo en uno de los máximos exponentes del hardcore neoyorquino gracias a una combinación de agresividad, conciencia social y un inquebrantable espíritu callejero.

Discos como “Blood, Sweat and No Tears”, “Scratch the Surface” o “Built to Last” convirtieron a la banda en una influencia decisiva para innumerables grupos de hardcore y metal alrededor del mundo. La formación llevaba casi cuatro décadas de actividad ininterrumpida y tenía previsto celebrar su cuadragésimo aniversario este mismo año. Al anunciar su fallecimiento, sus compañeros destacaron su camaradería, compromiso y capacidad para levantar el ánimo de cualquiera con una sonrisa y un comentario irónico. Miles de fans participaron durante los últimos dos años de colectas y conciertos solidarios para ayudar a afrontar los costos de su tratamiento, una demostración del enorme cariño que despertaba dentro de la comunidad hardcore. Su legado permanecerá vivo como uno de los rostros más representativos del sonido nacido en las calles de Nueva York.

WALTER ORTIZ (29/8/1958 – 24/7/2026) La escena extrema argentina también sufrió una pérdida irreparable con la muerte de Walter Ortiz, fundador, guitarrista y cantante de Devastación, quien falleció a los 67 años luego de atravesar un prolongado deterioro de su salud tras el ACV sufrido en 2023, aunque las causas de su muerte no fueron informadas oficialmente. Desde la creación de Devastación en 1987 fue uno de los principales responsables del desarrollo del thrash y el death metal en la Argentina, sosteniendo durante casi cuatro décadas un proyecto completamente independiente que jamás resignó autenticidad en busca de reconocimiento comercial.

Su banda compartió escenarios con referentes históricos como Hermética y se convirtió en un verdadero grupo de culto tanto dentro como fuera del país; en 1993, Devastación editó el demo “Maquinarias de Poder”, una obra fundamental para el desarrollo del death/thrash metal argentino, que con el tiempo alcanzó estatus de clásico dentro del circuito under. Las letras de Ortiz abordaban la realidad social argentina, la historia, las injusticias y las raíces culturales desde una mirada profundamente comprometida, demostrando que el metal extremo también podía dialogar con la identidad nacional. Devastación fue siempre sinónimo de resistencia, coherencia y trabajo constante dentro del underground, valores que Walter defendió hasta sus últimos días. Su partida deja un vacío enorme entre quienes entienden al metal no sólo como música, sino también como una forma de expresión, memoria y lucha.

UN MES QUE DEJA UNA HUELLA IMBORRABLE Desde el rock and roll de los años cincuenta hasta el hardcore neoyorquino, pasando por el heavy metal argentino, el death metal, el punk, el tango y el pop, julio de 2026 dejó una dolorosa lista de ausencias que atravesó prácticamente todos los estilos de la música. Cada uno de estos nombres aportó algo diferente: canciones que ya forman parte de la historia, discos fundamentales, escenarios inolvidables o, como en el caso de Mónica Delfino, un trabajo silencioso pero decisivo para que el rock argentino pudiera contar su propia historia. En tiempos donde la velocidad de las noticias muchas veces convierte las despedidas en hechos pasajeros, vale la pena detenerse un momento para recordar el legado que dejaron. Porque mientras sus discos sigan sonando, mientras nuevas generaciones descubran sus canciones y mientras exista alguien dispuesto a emocionarse con ellas, ninguno de ellos habrá desaparecido del todo… Quienes hacemos MADHOUSE lamentamos profundamente la partida de todos ellos y les dejamos la invitación, gente amiga que nos lee, a recordarlos del modo en que pensamos a ellos les hubiera gustado más: volviendo a escuchar la música que ayudaron a crear -de la cual les dejamos pequeños botones de muestra. y que seguirá acompañándonos por mucho tiempo más.

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