VOLA + FALCHI, UNICLUB, 13/03/2026

Buenos Aires vivió una noche de intensidad poco habitual con la presentación de VOLA, la banda danesa que viene consolidándose como uno de los nombres más innovadores del metal progresivo contemporáneo. Ante un público expectante y diverso —mezcla de fanáticos del djent, el metal alternativo y la electrónica— el grupo ofreció un show que combinó virtuosismo técnico, sensibilidad melódica y una puesta sonora envolvente.

Antes de los europeos, los brasileros de Falchi se encargaron de abrir la noche. La banda es el proyecto de la guitarrista Jessica Falchi, ex violera de Crypta. En esta faceta se despacha con un metal técnico e instrumental que tiene buena recepción entre los presentes. Con un set de treinta minutos y a fuerza de destreza y simpatía, la brasilera se gana a todo el público.

NADA DE FRIALDAD NÓRDICA.
Desde los primeros acordes, Vola dejó en claro que su propuesta va más allá del metal convencional. Con una base rítmica milimétrica y capas de sintetizadores que expandían el espectro sonoro, lograron construir climas hipnóticos que alternaban entre la introspección y la explosión. El repertorio recorrió distintos momentos de su discografía, con especial énfasis en sus trabajos más recientes, celebrados por una audiencia que coreó cada estribillo con fervor.
El show abrió con la contundencia de “I Don’t Know How We Got Here”, marcando desde el inicio el equilibrio que caracteriza a la banda: riffs pesados, grooves hipnóticos y una atmósfera electrónica envolvente. Sin pausa, continuaron con “We Will Not Disband”, que desató los primeros pogos de la noche y evidenció la conexión inmediata con el público argentino.

Uno de los momentos más celebrados llegó con “24 Light-Years”, donde la banda mostró su costado más melódico sin perder intensidad. La interpretación fue impecable, con un sonido cristalino que permitió apreciar cada capa de sintetizadores y cada detalle en la ejecución instrumental.
El bloque medio del concierto fue, sin dudas, uno de los puntos más altos. Temas como “Cannibal” y “Head Mounted Sideways” construyeron una narrativa sonora que fue de menos a más, hasta desembocar en la explosiva “Stray the Skies”, coreada de principio a fin por un público completamente entregado. La banda, aunque medida en palabras, dejó entrever su entusiasmo ante la respuesta de la audiencia, agradeciendo con gestos y sonrisas.

La puesta en escena acompañó sin eclipsar: luces sincronizadas con precisión, tonos fríos que reforzaban la estética futurista de la banda y un diseño visual que amplificaba cada clímax musical. El sonido, por su parte, fue uno de los grandes protagonistas de la noche: potente pero definido, permitiendo que convivan la agresividad de las guitarras con la sutileza de las programaciones electrónicas.
El sonido, nítido y equilibrado, permitió apreciar tanto la potencia de las guitarras como los detalles electrónicos que caracterizan el estilo de la banda. La voz, etérea por momentos y desgarrada en otros, funcionó como un hilo conductor emocional que mantuvo al público inmerso durante todo el show.

Lejos de cualquier artificio excesivo, Vola apostó por la música como eje central. Sin grandes discursos, pero con una conexión evidente con el público, lograron transmitir una autenticidad que fue respondida con ovaciones sostenidas.
El cierre, potente y emotivo, dejó una sensación clara: la banda no solo cumplió con las expectativas, sino que elevó la vara. En una escena musical cada vez más saturada, Vola demostró que todavía es posible innovar sin perder identidad.
Txt; Facundo Llano
Ph: Holy Smoke

Periodista especializado en música desde 2007 para medios como El Acople, Jedbangers, Rocktambulos, WYWH. Coautor del libro «Stoner Argentino» (2022). Cofundador de la productora «Convergen». Conductor del podcast «Literatura Rockera». Fan antes que todo eso.








