TESTAMENT, TEATRO FLORES, 14/08/2025

La banda formada en Berkeley en su regreso al país, entregó en un Teatro Flores colmado de seguidores una verdadera lección de thrash metal. Fueron casi dos horas en las cuales el quinteto dejó todo: energía, virtuosismo y agite. ¿El resultado de todo esto?. Pues sencillamente dejar a los asistentes en estado de gracia, ofreciendo el que será seguramente uno de los shows del año. A continuación te dejamos el repaso de las acciones y los momentos más destacados del concierto

Testament era una asignatura pendiente para este redactor. Los de San Francisco eran la banda importante de thrash metal que me faltaba ver en vivo. Porque si bien su predicamento no le alcanza para entrar dentro del selecto Big Four (a saber Metallica, Megadeth, Anthrax y Slayer), el quinteto siempre tuvo una base de fans considerable, grandes álbumes y más de un virtuoso en lo suyo en las numerosas formaciones que la banda ha tenido en sus cuarenta y dos años de carrera. Además de la ansiedad por ver a un grupo del que siempre fui seguidor, buscaba despejar una incógnita. Escuché varias veces decir a colegas que respeto muchísimo y a quienes seguí por mucho tiempo que “el problema con Testament es que nunca suenan bien en vivo”. La afirmación me dejaba siempre dudando y rascándome la cabeza. ¿Cómo es posible que una agrupación con músicos destacados por su técnica, no logren plasmar en directo las maravillas que hacen en estudio?. Porque si algo caracteriza a la fórmula musical de Testament es la velocidad thrashera mechada con partes instrumentales complejas y más que inspiradas. Cuando a las 21:30 en punto en un Teatro repleto como hace tiempo no veía, las primeras notas que cruzaron el aire despejaron todo tipo de dudas.

INDIO HACER BARULLO. Encabezados por el gran jefe indio Chuck Billy, lo de Testament fue una verdadera clase magistral de pe a pa. ¡Así se toca metal, hermano! Y sonar, sonaron impecables en un recinto que no suele ser muy amistoso con su acústica. El inicio del show estuvo dedicado a “Practice What You Preach”, disco consagratorio de la banda del año 1989 con el tema epónimo primero, seguido por Sins Of Omission” y otro clásico como es “Perilous Nation”. Lo que vino después fue un balanceado repaso por la discografía de la banda, quedando apenas excluidos títulos como “Demonic” y curiosamente, su último lanzamiento “Titans Of Creation”, del 2020. En dicho repaso no faltaron piezas pertenecientes a la “etapa James Murphy” de Testament, cuyo ingreso a la banda llevó al grupo a un territorio musical limítrofe con el death metal. Así desfilaron “Low” y la balada “Trail Of Tears”, y “D.N.R. (Do Not Resucitate”), perteneciente ésta última a esa joyita extrema que es “The Gathering”.

HAY EQUIPO THRASHERO. A la hora de agitar la noche, el enorme Chuck no está solo. Tanto los guitarristas Eric Peterson y Alex Skolnick, y el maestro de las cuatro cuerdas Steve DiGiorgio (recomendamos fervientemente escuchar a Quadvium, su proyecto junto a otro animal del bajo como es Paul Thesselin de Pestilence), arengan permanentemente, tomando contacto visual con los espectadores de las primeras filas y gesticulando. Que la dupla de violas conformada por Scolnick y Peterson es una de las más afiladas del género no es ningún secreto. En la noche de Flores todo esto fue plenamente ratificado. En el caso de Peterson, el único junto a Billy que nunca abandonó el barco, lo pudimos ver haciendo de columna vertebral del sonido de la banda con esos riffs que son una marca registrada a esta altura. Amén de lo dicho, también aporta algún que otro punteo o fragmentos tocados a dos guitarras junto con Scolnick. ¿Y qué decir del bueno de Alex?. Junto a Marty Friedman lo considero el guitarrista más dotado en recursos en la historia del thrash.

Cada intervención suya era la frutilla arriba del postre. Sus solos y fraseos tienen una lógica interna, están pensados y estructurados, nada de lo que toca lo toca por tocar. Un maestro en lo suyo que recogió el aplauso en cada uno de sus momentos estelares. En cuanto al nuevo integrante del grupo, el batero Chris Dovas, tiene la difícil misión de sentarse detrás de unos parches por los que desfilaron monstruos de la talla Dave Lombardo, Chris Kontos, John Tempesta, Paul Bostaph o Gene Hoglan. El buen hombre cumple. Tal vez no tiene los quilates de sus colegas antes mencionados, pero no desentona y cumple con su función. Para los bises Testament se reservó tres bombas como “Over The Wall”, “More Than Meets The Eye” e “Into The Pit”, las cuales desataron un pogo a la altura de las circunstancias. Después como diría Iorio, “ya está, ya se acabó”. Había pasado Testament por Buenos Aires dejando tierra arrasada y al respetable en estado de éxtasis metalero.


Cronista: Hernán Mariotti

Fotos: Martín Delgado

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